Dos nuevos sacerdotes para nuestra diócesis

Mons. Eusebio Hernández           Queridos hermanos y amigos: En este último domingo del mes de octubre, nuestra diócesis de Tarazona está de fiesta y nuestra Catedral abre sus brazos a todos, para que juntos podamos agradecer al Señor el don que nos hace con la ordenación de dos nuevos sacerdotes. Este domingo reciben la ordenación presbiteral dos diáconos de nuestra diócesis: José-Manuel Vargas Puga y Vicente Patzán Raxión.

José-Manuel se incorporó a nuestra diócesis formando parte de la comunidad de los Carmelitas de la Cruz y durante este tiempo ha colaborado pastoralmente en los arciprestazgos de Calatayud y del Alto Jalón.

Vicente se incorporó a nuestro seminario y en el Estudio Teológico completaron sus estudios teológicos que ya habían iniciado en su país de origen. Pastoralmente ha colaborado en los arciprestazgos de Tarazona y Huecha ydurante este verano también ha colaborado en nuestra misión de Cochabamba.

Es pues un gran regalo que recibimos con un corazón agradecido. Dos nuevos sacerdotes se incorporan a nuestro presbiterio diocesano y de esta forma se ve rejuvenecido y recibe un nuevo impulso.

Junto a nuestro agradecimiento, debemos hoy elevar nuestra oración para que siempre permanezcan fieles a la ordenación que hoy reciben. Como tantas veces repito es importante que el pueblo de Dios eleve siempre una oración confiada por los sacerdotes, los debemos respaldar siempre y estar cercanos a ellos y nuestra oración es siempre necesaria.

La ordenación de estos dos nuevos sacerdotes nos hace ver también la necesidad de fomentar la pastoral vocacional. El Señor sigue llamando pero, a la vez, hace falta que su voz resuene en todas las actividades que realizamos en nuestra pastoral. La presentación de lo que es la vocación sacerdotal y la vida consagrada no debe faltar en nuestras catequesis y en los encuentros con los jóvenes.

La propuesta vocacional a nuestros jóvenes es la invitación a buscar lo que Dios quiere para sus vidas y, sin duda, ésta puede hacer saltar la chispa vocacional que les lleve a plantearse la posibilidad de iniciar un camino concreto hacia una consagración al Señor y al servicio de la Iglesia.

Deben hacernos pensar en esta necesidad urgente la pastoral vocacional las palabras del papa Francisco:En muchos lugares escasean las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. Frecuentemente esto se debe a la ausencia en las comunidades de un fervor apostólico contagioso, lo cual no entusiasma ni suscita atractivo. Donde hay vida, fervor, ganas de llevar a Cristo a los demás, surgen vocaciones genuinas. Aun en parroquias donde los sacerdotes son poco entregados y alegres, es la vida fraterna y fervorosa de la comunidad la que despierta el deseo de consagrarse enteramente a Dios y a la evangelización, sobre todo si esa comunidad viva ora insistentemente por las vocaciones y se atreve a proponer a sus jóvenes un camino de especial consagración(EvangeliiGaudium 107)

Nos alegramos en este día que recibimos el regalo de dos nuevos sacerdotes, le damos gracias a Dios por este don y le pedimos por ellos, para que siempre vivan con fidelidad el ministerio que han recibido.

Con todo afecto os saludo y bendigo.

+ Eusebio Hernández Sola, OAR

Obispo de Tarazona

Mons. Eusebio Hernández Sola
Acerca de Mons. Eusebio Hernández Sola 239 Articles
Nació en Cárcar (Navarra) el 29 de julio de 1944. Sus padres, Ignacio (+ 1973) y Áurea. Es el mayor de cuatro hermanos. Ingresó en el seminario menor de la Orden de los Padres Agustinos Recoletos, en Lodosa, el 12 de septiembre de 1955. En 1958 pasó al colegio de Fuenterrabía donde completó los cursos de humanidades y los estudios filosóficos. A continuación (1963-1964) ingresó en el noviciado del convento de la orden en Monteagudo (Navarra), donde hizo la primera profesión el 30 de agosto de 1964, pasando posteriormente a Marcilla donde cursó los estudios teológicos (1964-68). Aquí hizo la profesión solemne (1967); fue ordenado diácono (1967) y presbítero el 7 de julio de 1968. Su primer oficio pastoral fue el de asistente en la Parroquia de "Santa Rita" de Madrid, comenzando al mismo tiempo sus estudios de Derecho Canónico en la Universidad de "Comillas", de la Compañía de Jesús. Al curso siguiente (1969) fue traslado a la residencia universitaria "Augustinus", que la orden tiene en aquella ciudad. Se le confió la misión de director espiritual de sus 160 universitarios, continuó sus estudios de derecho canónico, que concluyó con el doctorado en 1971, e inició los de Derecho en la universidad complutense de Madrid (1969-1974). Durante el curso 1974-75 hizo prácticas jurídicas en la universidad y en los tribunales de Madrid. El 3 de noviembre de 1975 inició su trabajo en la Congregación para los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica. Desde 1976 fue el director del departamento de la formación y animación de la vida religiosa, siendo el responsable de la elaboración y publicación de los documentos de la Congregación; además dirige una escuela bienal de teología y derecho de la vida consagrada. Desde 1995 es "capo ufficio" del mismo Dicasterio. Por razones de trabajo los Superiores de la Congregación le han confiado multitud de misiones en numerosos países del mundo. Ha participado en variados congresos de vida consagrada, de obispos y de pastoral vocacional. Durante este tiempo ha ejercido de asistente en el servicio pastoral de la orden en Roma. El día 29 de enero de 2011 fue publicado su nombramiento como Obispo de Tarazona y fue ordenado el 19 de marzo, fiesta de San José, en la Iglesia de Ntra. Sra. de Veruela.