Orar siempre y sin desfallecer

hernandezsolaeusebioignacioMons. Eusebio Hernández           Queridos hermanos y amigos:

Las lecturas de este domingo son una invitación a la oración. Tanto la primera lectura(Éxodo 17,8-13) como el Evangelio (Lucas 18,1-8), son una catequesis que hoy recibimos sobre la importancia que debe tener la oración en la vida del cristiano.

Nos precisan ambas lecturas que la oración debe ser además constante e insistente; Vemos hoy a Moisés que incluso necesita ayuda para no cansarse elevando las manos orantes al Señor, para conseguir la victoria de su pueblo y a la viuda que ante un juez injusto no se desanima pidiéndole justicia.

El Papa Francisco insiste a menudo en la importancia de la oración para los cristianos, muchas veces en sus catequesis del miércoles y en sus homilías no se cansa de instruirnos y animarnos a la oración personal y comunitaria.

No hace mucho en una de su catequesis de los miércoles (25 de mayo de 2016) comentaba la lectura del Evangelio que hoy hemos escuchado. El Papa nos explicaba ¿Por qué es bueno orar? En esta catequesis destacóla importancia de la oración y pidió no cansarse nunca de rezar, aunque parezca que a veces no se es correspondido.

Por ello nos invitaba: No debemos desistir de rezar aunque no sea correspondida. Es la oración la que conserva la fe y ¡sin ella la fe vacila! La oración es tan importante que, como nos decía Francisco: No se trata de rezar alguna vez, cuando lo siento. No. Jesús, dice que se necesita ‘rezar siempre, sin cansarse’. Y pone el ejemplo de la viuda y del juez.

Jesús nos propone en la parábola a un juez injusto que ante la insistencia de una pobre mujer hace lo que ella le pide, por eso ante Dios que es misericordioso, nuestra confianza debe ser total como nos dice el Papa: que es un Padre bueno y justo, hará justicia a sus elegidos que gritan día y noche hacia Él.

Ciertamente que, a veces, parece como si Dios no nos escuchara y esto nos puede desanimar por lo que Francisco nos proponía: Todos tenemos momentos de cansancio y de desánimo, sobre todo cuando nuestra oración parece ineficaz. Pero Jesús nos asegura: a diferencia del juez deshonesto, Dios escucha pronto a sus hijos, también si eso no significa que lo haga en los tiempos y en los modos que nosotros querríamos”.

Este año pastoral en que queremos dar un nuevo impulso misionero a nuestra diócesis no podemos olvidar que la oración individual y comunitaria es un elemento esencial e imprescindible. No se trata sólo de crear un cierto activismo, fundamentalmente es llevara Dios al hombre de hoy y, esto, no lo podremos conseguir si no estamos antes llenos de Él.

Enseñar a orar orando debe ser uno de nuestros mejores recursos evangelizadores, pidiendo al Espíritu Santo que Él nos enseñe a rezar y así nos conduzca por el camino que queremos recorrer.

Concluyo mi carta con las palabras del Papa Francisco en la catequesis que antes os he comentado:Pidamos al Señor una fe que se hace oración incesante, perseverante, como la de la viuda de la parábola, una fe que se nutre del deseo de su venida. Y en la oración experimentamos la compasión de Dios, que como un Padre viene al encuentro de sus hijos lleno de amor misericordioso.

Con todo afecto os saludo y bendigo.

+ Eusebio Hernández Sola, OAR
Obispo de Tarazona

Mons. Eusebio Hernández Sola
Acerca de Mons. Eusebio Hernández Sola 266 Articles
Nació en Cárcar (Navarra) el 29 de julio de 1944. Sus padres, Ignacio (+ 1973) y Áurea. Es el mayor de cuatro hermanos. Ingresó en el seminario menor de la Orden de los Padres Agustinos Recoletos, en Lodosa, el 12 de septiembre de 1955. En 1958 pasó al colegio de Fuenterrabía donde completó los cursos de humanidades y los estudios filosóficos. A continuación (1963-1964) ingresó en el noviciado del convento de la orden en Monteagudo (Navarra), donde hizo la primera profesión el 30 de agosto de 1964, pasando posteriormente a Marcilla donde cursó los estudios teológicos (1964-68). Aquí hizo la profesión solemne (1967); fue ordenado diácono (1967) y presbítero el 7 de julio de 1968. Su primer oficio pastoral fue el de asistente en la Parroquia de "Santa Rita" de Madrid, comenzando al mismo tiempo sus estudios de Derecho Canónico en la Universidad de "Comillas", de la Compañía de Jesús. Al curso siguiente (1969) fue traslado a la residencia universitaria "Augustinus", que la orden tiene en aquella ciudad. Se le confió la misión de director espiritual de sus 160 universitarios, continuó sus estudios de derecho canónico, que concluyó con el doctorado en 1971, e inició los de Derecho en la universidad complutense de Madrid (1969-1974). Durante el curso 1974-75 hizo prácticas jurídicas en la universidad y en los tribunales de Madrid. El 3 de noviembre de 1975 inició su trabajo en la Congregación para los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica. Desde 1976 fue el director del departamento de la formación y animación de la vida religiosa, siendo el responsable de la elaboración y publicación de los documentos de la Congregación; además dirige una escuela bienal de teología y derecho de la vida consagrada. Desde 1995 es "capo ufficio" del mismo Dicasterio. Por razones de trabajo los Superiores de la Congregación le han confiado multitud de misiones en numerosos países del mundo. Ha participado en variados congresos de vida consagrada, de obispos y de pastoral vocacional. Durante este tiempo ha ejercido de asistente en el servicio pastoral de la orden en Roma. El día 29 de enero de 2011 fue publicado su nombramiento como Obispo de Tarazona y fue ordenado el 19 de marzo, fiesta de San José, en la Iglesia de Ntra. Sra. de Veruela.