Misericordia para los privados de libertad

Mons. Joan E. Vives               En el Año de la misericordia dirigimos hoy nuestra atención al colectivo de personas privadas de libertad, y a todos los que están relacionados con las prisiones.

El Año de la misericordia nos urge, recogiendo el mandato del mismo Señor: «Estaba en la cárcel y vinisteis a verme» (Mt 25,36). Y destacamos hoy la Pastoral Penitenciaria de la Diócesis.

Existe mucha angustia y sufrimiento tras los muros de una prisión! Detrás de cada persona hay una historia única, singular e irrepetible, muchas veces construida por los fracasos, cuya responsabilidad no reside solamente en los privados de libertad. No juzgamos ni condenamos. Probamos de comprender y escuchar. Quizás así se dara la reacción de lo mejor de cada uno de ellos, y actuará la fuerza sanadora de la misericordia divina, capaz de corregir los errores más grandes.

Los familiares de los presos necesitan ser muy fuertes, y no deberían sentirse abandonados a la hora de la desventura. Quizás se nos pide a las comunidades cristianas una cierta complicidad y ternura por aquellos que no cuentan con nada más que con su gran soledad.

Las prisiones son abstractas pero los presos son muy concretos. En Andorra hay 48 en La Comella, y unos 9.000 en toda Cataluña, y unos 50.000 en España. Y por eso consideramos también a los funcionarios que trabajan en las cárceles, que a menudo quedan olvidados. También a la sociedad actual le convendría escucharlos más en sus problemas y dificultades, para que no abdiquen de su necesaria función de enderezar sendas tortuosas para que se pueda abrir paso sin tropiezos el esperanzado resurgir de una vida nueva para muchos. La justicia y las cárceles no pueden abdicar de ser restaurativas, contra todo pronóstico pesimista.

¿Por qué no escuchamos más tanto dolor inútil, tanto sufrimiento absurdo de las víctimas de todos los delitos? Sin manipularlas ni utilizarlas. Que encuentren fuerza y consuelo, que seguro que lo esperan. Debemos ser capaces de apoyarlas incondicionalmente, de reparar sus quebrantos, de lavar sus heridas y facilitar, finalmente, que la indulgencia desbanque la revancha. ¡Hay que intentarlo siempre y hacer posible el perdón y la reconciliación!

También nuestro interés debe detenerse en el sistema penal que existe. En vez de la venganza, del mero endurecimiento de penas, de la punición, busquemos inventar nuevas medidas para que la prevención social, el tratamiento, la reinserción, los derechos humanos y la reconciliación sean el norte y guía del propio sistema penitenciario.

Ante tantas y nuevas clases de esclavitud, la Iglesia trabaja en la Pastoral Penitenciaria con muchos otros que dan su tiempo, interés y paciencia desde «Justicia y Paz«, y desde diversas ONGs, como voluntarios al servicio de la rehabilitación y la dignidad de quienes han tenido que pasar por la durísima prueba de la pérdida de libertad. Valoramos y sostengamos su esfuerzo para que puedan cooperar en un auténtico trabajo social y una audaz pastoral de justicia y libertad, que busque prevenir el delito, superar la cárcel, reintegrar al preso y facilitar la reconciliación y la paz social.

+ Joan E. Vives

Arzobispo de Urgell

Mons. Joan E. Vives
Acerca de Mons. Joan E. Vives 341 Articles
Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).