El alma de todo apostolado

cerrochavesfranciscoMons. Francisco Cerro        Siempre recuerdo este libro: “EL ALMA DE TODO APOSTOLADO”, que hace muchos años fue un auténtico bombazo en los ambientes cristianos. En el fondo venía a decir que no existe apostolado fecundo, evangelización, sin vivir de la unión con Dios. Nadie transmite lo que no tiene. Lo mismo que los heridos siempre hieren, los que están llenos de Dios, de paz, de alegría, transmiten al mundo el gozo y la alegría de quienes saben que el mayor bien que podemos dar o transmitir a los hombres y mujeres de nuestro tiempo es el Amor de Dios.

Ante tantos frentes que tenemos, ante los problemas de la humanidad, de nuestra Iglesia, de nuestras familias, del trabajo, de los ambientes donde nos movemos, es necesario volver a descubrir y a vivir lo que dice Jesús en el Evangelio: “Sin mí nada podéis hacer”. Separados de la vid, los sarmientos están muertos y secos. No sirven para nada. Es necesario volver al encanto de la vida con Dios, de la oración, de la unión con Cristo para que no vivamos en el desencanto de la vida, en la tristeza de una vida sin Amor de Dios y sin amor a los que caminan a nuestro lado. Sin alma, sin vida no se construye nada duradero, no se evangeliza.

El alma de la evangelización sigue siendo la oración. La unión con Dios.

Pablo VI en “EVANGELII NUNTIANDI”, uno de los documentos que más ha influido en la Iglesia de los últimos tiempos después del Concilio Vaticano II, recordaba que por muchos medios, estructuras, organizaciones que necesite la evangelización como la vocación principal y única de la Iglesia, es decir, dar a Cristo, no se podrá hacer sin el Espíritu Santo, sin la presencia discreta, pero eficaz, que la fe una y otra vez nos recuerda la necesidad de vivir la unión con Dios, la vida de la gracia, que nos impulsa a evangelizar “con los sentimientos de Cristo”.

Hay muchos intentos de evangelizar estériles porque a veces hacemos una pastoral sin contar con el Señor, con su eficacia, con sus sacramentos, con la luz de la gracia y de la gratuidad. Como también no es fecunda la espiritualidad que no conduce a evangelizar a los pobres.

Es verdad que Dios no creó vagos, que se crucen de brazos y que no hagan nada para que todo lo haga Dios, también es necesario en grandes obras recuperar el alma de la evangelización y de la apostolicidad que es la unión con Dios.

No podemos construir el tejado desde arriba, hay que cimentar la evangelización sobre la base de una profunda vida de unión con el Dios de la vida. Por sus frutos los conoceréis y, si el fruto de la unión con Dios no es el servicio de caridad a los hermanos, no huele esto a evangelizar.

+ Francisco Cerro Chaves

Obispo de Coria-Cáceres

Mons. Francisco Cerro Chaves
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Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.