Visitar a los presos

PardoArtigasFrancescMons. Francesc Pardo i Artigas               Celebramos la fiesta de la Virgen de la Merced, liberadora de cautivos, y, el próximo 6 de noviembre, el jubileo del preso en este año de la Misericordia.

Son días para recordar y valorar la misión que como Iglesia llevamos a cabo en las prisiones con los internos, y también la atención a los funcionarios.

El Concilio Provincial Tarraconense (1995) exhortaba a los cristianos y a la sociedad en general a tomar conciencia de la situación de las personas que están en prisión, de las causas que les han conducido hasta allí y de las consecuencias que tendrá en sus vidas.

Algunas cifras:

Las cifras del último mes de diciembre indicaban un total de 8.810 internos en los centros penitenciarios de Cataluña, y 1.055 en libertad condicional. El colectivo se compone de 8.188 hombres y 602 mujeres (1.215 preventivos y 7.574 penados).

En nuestra diócesis de Girona, en el centro “El Puig de les Basses”, de Figueres, hay 728 internos. En el centro abierto de Girona, 106.

Hay tres sacerdotes y cinco voluntarios laicos con responsabilidades pastorales en los centros de Girona. En toda Cataluña, realizan esta misión 23 sacerdotes, un diácono y 79 voluntarios.

La misión eclesial en centros de internamiento es denominada Pastoral Penitenciaria.

La Iglesia, desde sus inicios, se ha preocupado de los presos, tal como consta en el libro de los Hechos de los Apóstoles y en la Carta a los hebreos. Recordemos que también Jesús fue preso y se identificó con los presos (capítulo 25 del evangelio de san Mateo).

Los que sirven a la Pastoral Penitenciaria, tras la debida preparación, son enviados para convertirse en la presencia y misión de la Iglesia en el mundo de las personas privadas de libertad para hacer presente a Jesucristo y sus dones.

Es bueno señalar dos dimensiones.

– Evangelización para acercar a Jesús y su mensaje a quienes están privados de libertad y a sus familias.

– Evangelización como tarea humanizadora que se preocupa de las necesidades humanas y materiales de los internos y de sus familias. El mensaje liberador del Evangelio se intenta concretar por medio de acciones y gestos.

Son tres los ámbitos: prevención, internamiento y reinserción.

Se debe concienciar y educar desde las parroquias, escuelas y grupos de jóvenes para evitar posibles delitos. Al mismo tiempo, debe reafirmarse en todos nosotros la convicción de que las prisiones son también “parroquias” —si lo queréis, especiales— donde viven hermanos y hermanas de la familia. Durante el internamiento se ofrecen celebraciones, plegarias, formación, atención personalizada, propuestas educativas…

Es necesario subrayar que diversas entidades de Iglesia trabajan junto a personas con permiso de salida o en libertad condicional con actitud generosa de acogida.

No todos podemos ser responsables activos de esta misión acerca de los presos, pero todos hemos de sentirnos responsables para que se lleve a cabo.

Así también colaboramos con la obra de misericordia: “visitar al que está en la cárcel”.

¡Que la Virgen de la Merced, liberadora de cautivos, nos ayude!

 

+ Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

 

Mons. Francesc Pardo i Artigas
Acerca de Mons. Francesc Pardo i Artigas 357 Articles
Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña.Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany.El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.