La Diócesis de Tarazona en estado de misión – IV

hernandezsolaeusebioignacioMons. Eusebio Hernández          Queridos hermanos y amigos:

Después de los pasados tres domingos presentándoos lo que propuse al Consejo Pastoral en sus sesión del día 21 de mayo, concluyo hoy mi reflexión; os agradezco a todos vuestra atención y, especialmente, a los que me habéis ofrecido vuestra reflexión sobre este tema y a los que con responsabilidades pastorales en la diócesis os habéis preocupado de hacerme llegar vuestras aportaciones.

Desearía que esta idea de la diócesis de Tarazona en estado de misión llegara a todos los diocesanos, a todas nuestras gentes, a través de una buena información. Lo he querido hacer a través de estas cuatro cartas del mes de septiembre, sé que ya lo habéis comenzado a hacer en vuestras parroquias y arciprestazgos, pero cuanto mayor sea la información y la motivación de todos más efectiva será nuestra acción misionera.

Todas las delegaciones, arciprestazgos y parroquia debemos reflexionar sobre todo aquello que sea obsoleto y también sobre todo lo que debemos renovar, sobre todo pensar en caminos nuevos para dar respuestas concretas a los problemas actuales.

Cuento, para ello, con todos vosotros, es importante la implicación de sacerdotes, religiosos y religiosas, y también de los seglares en esta misión. Confío en ti, en todos vosotros. Sois todos importantes para mí y para mi servicio pastoral.

Los sacerdotes debemos ser los primeros implicados en animar a nuestras comunidades buscando nuestra presencia en medio de nuestros fieles con sus preocupaciones, buscando soluciones creativas que hagan más efectiva nuestra presencia: Programando la visita a nuestras parroquias entre semana, ver enfermos, juntarse con algún grupo para preparar las misas dominicales y otras celebraciones.

Todos los sacerdotes debemos sentir esta necesidad de vivir nuestra misión, contando con las limitaciones de la edad y salud.

También los que sufren a causa de la enfermedad o la ancianidad cuentan en esta misión, su sacrificio ofrecido por la misión diocesana es el mejor abono para que todo fructifique.

Durante estos días en los que iniciamos y programamos el curso pastoral espero que sea presentado este proyecto en parroquias y arciprestazgos, para ello cuento con la valiosa aportación de los vicarios, de los delegados y de todos los fieles cristianos que trabajáis en los distintos campos pastorales.

Como impulso a esta tarea misionera os presentaré, cuando haya escuchado vuestras sugerencias y propuestas,la carta pastoral que para impulsar el estado de misión de nuestra diócesis os he escrito.
Confío a la Virgen María en las distintas advocaciones con las que la veneramos en nuestra geografía diocesana lo que quiere ser un proyecto común para gloria de Dios y servicio a los hermanos.

Con todo afecto os saludo y bendigo.

+ Eusebio Hernández Sola, OAR
Obispo de Tarazona

Mons. Eusebio Hernández Sola
Acerca de Mons. Eusebio Hernández Sola 266 Articles
Nació en Cárcar (Navarra) el 29 de julio de 1944. Sus padres, Ignacio (+ 1973) y Áurea. Es el mayor de cuatro hermanos. Ingresó en el seminario menor de la Orden de los Padres Agustinos Recoletos, en Lodosa, el 12 de septiembre de 1955. En 1958 pasó al colegio de Fuenterrabía donde completó los cursos de humanidades y los estudios filosóficos. A continuación (1963-1964) ingresó en el noviciado del convento de la orden en Monteagudo (Navarra), donde hizo la primera profesión el 30 de agosto de 1964, pasando posteriormente a Marcilla donde cursó los estudios teológicos (1964-68). Aquí hizo la profesión solemne (1967); fue ordenado diácono (1967) y presbítero el 7 de julio de 1968. Su primer oficio pastoral fue el de asistente en la Parroquia de "Santa Rita" de Madrid, comenzando al mismo tiempo sus estudios de Derecho Canónico en la Universidad de "Comillas", de la Compañía de Jesús. Al curso siguiente (1969) fue traslado a la residencia universitaria "Augustinus", que la orden tiene en aquella ciudad. Se le confió la misión de director espiritual de sus 160 universitarios, continuó sus estudios de derecho canónico, que concluyó con el doctorado en 1971, e inició los de Derecho en la universidad complutense de Madrid (1969-1974). Durante el curso 1974-75 hizo prácticas jurídicas en la universidad y en los tribunales de Madrid. El 3 de noviembre de 1975 inició su trabajo en la Congregación para los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica. Desde 1976 fue el director del departamento de la formación y animación de la vida religiosa, siendo el responsable de la elaboración y publicación de los documentos de la Congregación; además dirige una escuela bienal de teología y derecho de la vida consagrada. Desde 1995 es "capo ufficio" del mismo Dicasterio. Por razones de trabajo los Superiores de la Congregación le han confiado multitud de misiones en numerosos países del mundo. Ha participado en variados congresos de vida consagrada, de obispos y de pastoral vocacional. Durante este tiempo ha ejercido de asistente en el servicio pastoral de la orden en Roma. El día 29 de enero de 2011 fue publicado su nombramiento como Obispo de Tarazona y fue ordenado el 19 de marzo, fiesta de San José, en la Iglesia de Ntra. Sra. de Veruela.