Comienzo del curso pastoral

RodriguezMartinezAtilanoMons. Atilano Rodríguez         Una vez concluido el tiempo estival, el Señor nos convoca a retomar con fe, esperanza e ilusión los proyectos pastorales para el nuevo curso. Con la clara conciencia de que el Espíritu Santo es el primer evangelizador, hemos de pedir y acoger sus dones para poder evangelizar. La colaboración con el Espíritu en la evangelización nos obliga a plantearnos la urgencia de ser discípulos misioneros, teniendo en cuenta la realidad diocesana y los objetivos y acciones propuestos en nuestro Plan Pastoral.

Estos objetivos, que tienen como punto de partida la comunión eclesial, nos invitan a salir de nosotros mismos para vivir con nuevo ardor misionero el anuncio de la Palabra, la celebración de los sacramentos y la vivencia de la caridad. La Iglesia, por medio de la evangelización, se presenta ante el mundo como una comunidad de fe confesada en la adhesión a la Palabra de Dios, celebrada en los sacramentos y vivida en la caridad para  mostrar así el amor de Dios a todos los hombres, especialmente a los más necesitados.

Con la finalidad de renovar y dinamizar la acción evangelizadora en la diócesis, durante los últimos años hemos centrado especialmente la atención en la información sobre las Unidades de Acción Pastoral, en la preparación para la recepción de los sacramentos de la iniciación cristiana y en la lectura creyente y orante de la Palabra de Dios. Además, hemos tenido también muy presente la invitación del papa Francisco a vivir la alegría del Evangelio, a redescubrir la misericordia del Padre, a cuidar la “casa común” y a repensar la vida familiar como espacio de evangelización y como medio necesario para hacerla posible en la Iglesia y en la sociedad.

Este año, si Dios quiere, siguiendo las orientaciones del Plan Pastoral, vamos a revisar la vivencia de la dimensión social de la evangelización y de la actividad caritativa en la diócesis y en las parroquias. Sin duda, han sido muchos los testimonios de afecto sincero y de amor a los hermanos más necesitados durante estos años de crisis económica. Sabiendo que hemos de seguir ofreciendo el amor misericordioso de Dios a todos, especialmente a los más pobres, es preciso que nos preguntemos también si  nuestra comunidad diocesana valora la actividad caritativa como medio prioritario de evangelización en estos tiempos de indiferencia religiosa y de secularización.

El mandato de Jesús de salir hasta los confines de la tierra para anunciar el Evangelio a todos los hombres se renueva cada día para cada bautizado y, por tanto, debe permanecer vivo en la conciencia de todos los cristianos para que nadie deje de responder con generosidad a la invitación del Señor. La actual situación de la Iglesia y del mundo exige una respuesta más rápida y generosa de todos los cristianos a la Palabra de Dios para concretarla en cada instante de la existencia.

Para reflexionar sobre estos temas y para mostrar al mundo el rostro de una Iglesia más sinodal y corresponsable, el próximo día 1 de octubre, si Dios quiere, celebraremos en el Colegio Diocesano “Cardenal Cisneros” el encuentro del Pueblo de Dios. Os invito a todos los diocesanos, sacerdotes, religiosos y cristianos laicos a participar en el mismo o, al menos, a orar por el fruto espiritual del encuentro. Estas reuniones del Pueblo de Dios son siempre oportunas para el conocimiento mutuo, para la oración fraterna, para la reflexión compartida y para experimentar la alegría de sabernos llamados y enviados por el Señor a continuar en el tiempo la misión evangelizadora de su Iglesia.

 

Con mi sincero afecto y estima, feliz día del Señor.

 

+ Atilano Rodríguez,

Obispo de Sigüenza-Guadalajara

Mons. Atilano Rodríguez
Acerca de Mons. Atilano Rodríguez 308 Articles
Mons. D. Atilano Rodríguez nació en Trascastro (Asturias) el 25 de octubre de 1946. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario de Oviedo y cursó la licenciatura en Teología dogmática en la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 15 de agosto de 1970. El 26 de febrero de 2003 fue nombrado Obispo de Ciudad Rodrigo, sede de la que tomó posesión el 6 de abril de este mismo año. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostado Seglar y Consiliario Nacional de Acción Católica desde el año 2002. Nombrado obispo de Sigüenza-Guadalajara el día 2 de febrero de 2011, toma posesión de su nueva diócesis el día 2 de abril en la Catedral de Sigüenza.