¡Sólo por uno!

perezpueyoangelMons. Ángel Pérez Pueyo         Sólo por uno vale pena tu disponibilidad y tu entrega misionera. Me conmueve, no sólo la fascinante imagen de Dios que nos muestra Jesús en el evangelio, sino la plenitud de sentido, fecundidad, autenticidad, libertad y felicidad (salvación) que ofrece a quienes le siguen. En el relato del ladrón arrepentido, el evangelista Lucas presenta este episodio como la cima de la actividad evangelizadora y redentora de Jesús. Si lo juzgásemos con nuestras categorías mercantilistas, seguramente diríamos: ¡A esto se redujo todo! ¡Uno sólo! ¿Tiene sentido tanto esfuerzo, vale la pena tanto desgaste… para un resultado tan exiguo e insignificante?

Al releer la escena del ladrón salvado a la luz del relato de las tres parábolas de la misericordia: la oveja perdida, la dracma perdida y el hijo perdido, se vislumbra nítidamente el verdadero rostro de Dios. Las tres insisten en UNO: una oveja, una dracma, un hijo. Nosotros, tal vez nos preguntaríamos: «¿Compensa dejar las noventa y nueve por ir en busca de una que se perdió o ha quedado herida al borde del camino? Afortunadamente los criterios de Dios son otros. La importancia que Dios da a cada uno, a uno solo, incluso al más pequeño, revela nítidamente cómo es el corazón de Dios, capaz de acoger y salvar a un malhechor sin escrúpulos, desesperado, abandonado de todos… que acierta a pedir perdón, in extremis, a quien realmente se lo puede ofrecer. Esta es la “marca de fábrica” del Dios del Evangelio: uno, uno sólo es suficiente para justificar todo el cuidado, la atención, la alegría de Dios. En los tres casos curiosamente se subraya otra nota distintiva, la alegría. San Juan de Ávila, conmovido, también lo refleja en sus sermones: «Con un solo hijo hace el padre tantos regocijos; y con una sola oveja y una dracma» para que entendiéramos el gran cuidado que Dios tiene con cada uno en particular. Así lo he podido experimentar también yo este curso cuando he ido recorriendo bastantes pueblos perdidos en nuestros valles de la Ribagoza o del Sobrarbe.

Felicito a los sacerdotes que con tanta solicitud los acompañan y sostienen pero, sobre todo, a los cincuenta animadores que se han ofrecido semanal, quincenal o mensualmente a visitar algunos de estos pueblos con el deseo de constituirse en “panaderos de Dios”, repartiéndoles, a domicilio, el pan de la palabra, el pan de la eucaristía, el pan de la ternura de Dios. Y animo a otros a regalar unas horas de su fin de semana para que se enriquezcan por dentro compartiendo la llama que calienta su alma.

La clave, como nos recuerda el Papa Francisco, está en salir fuera. Salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio. Esta salida implica no quedarse esperando a que vengan a nuestras charlas, a nuestros cursos, a nuestras actividades… Fue el Señor quien tomó la iniciativa de salir al encuentro, de buscar a los lejanos, de ir a los cruces de los caminos para invitar a los excluidos. Ojalá arda en muchos de nuestros cristianos «recios» este deseo inagotable de brindar la misericordia divina a los más alejados y desheredados.

Salir hacia los demás no implica correr hacia el mundo sin rumbo y sin sentido. Todas nuestras acciones pastorales deben ayudar a cada persona al encuentro personal con Jesucristo, a vivir con mayor dignidad, a ser plenamente felices, a madurar y convertirse, a su vez, en misioneros. A veces habrá que detener el paso, hacer silencio, dejar de lado la ansiedad para mirar a los ojos y escuchar, o renunciar a las urgencias para acompañar al que se quedó al borde del camino.

Con mi afecto y bendición

+ Ángel Pérez Pueyo

Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Ángel Pérez Pueyo
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- Mons. Ángel Javier Pérez Pueyo, natural de Ejea de los Caballeros (Zaragoza), nace el 18 de agosto de 1956. Es el segundo hijo del matrimonio (+) Rodrigo Pérez Fuertes (1.III. 1924 – 1.III.2012) y (+) Carmen Pueyo (21.II.1929 – 19.IV-2005). Su hermana, (+) Mª Concepción (19.V.1954 – 27.VII.1998), se queda paralítica cuando tenía catorce meses como consecuencia de una poliomielitis aguda.- A los 10 años de edad ingresa en el Seminario Metropolitano de Zaragoza. De 1966 a 1971 cursa sus estudios de bachillerato en el Seminario Menor. En 1972 pasa al Seminario Mayor donde estudia COU y como es demasiado joven para iniciar los Estudios Eclesiásticos los formadores le recomiendan que inicie la Etapa Introductoria y estudie Magisterio en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de Educación General Básica “Virgen del Pilar” que se hallaba ubicada en el mismo edificio del Seminario. En 1974 inicia sus Estudios Eclesiásticos en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA).- En 1977 va a Salamanca al Aspirantado “Maestro Ávila”, ¾casa de formación que los Sacerdotes Operarios tienen en España¾, donde cursa los tres últimos años de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Posteriormente realiza estudios de licenciatura en Filosofía y Ciencias de la Educación en la Universidad Civil de Salamanca.- A los 23 años, el día 19 de marzo de 1980, es ordenado sacerdote por Mons. Antonio Vilaplana Molina en Plasencia (Cáceres) donde había sido enviado por los Superiores de la Hermandad para realizar la Etapa de Pastoral como formador y profesor en el Seminario Menor de dicha Diócesis.- Al finalizar el curso 1979/80 es destinado al Seminario de Tarragona. Desde 1980 a 1985 desempeña su labor formativa en el Seminario Menor como responsable de los seminaristas y como tutor y profesor del Colegio-Seminario.- En 1985 es nombrado Rector del Aspirantado Menor de Salamanca. Colabora como profesor y tutor en el Colegio “Maestro Ávila” impulsando el trabajo de pastoral juvenil y vocacional con los alumnos y profesores del mismo colegio.- En julio de 1990, en la XVIII Asamblea General, es elegido miembro del Consejo Central y se le responsabiliza de la Coordinación Pastoral de la Hermandad. Durante este tiempo coordina la preparación y dirección de los Cursos para Formadores de Seminarios que se impartieron en Buenos Aires (Argentina), en Caracas (Venezuela), en Lima (Perú); colaboró en el diseño del Curso para Formadores de Seminarios organizado por la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española que se viene celebrando durante el verano en Santander; y colabora como profesor en el Curso para Formadores de Seminarios de lengua española-portuguesa, organizado por la Congregación para la Educación Católica, que se imparte en el Pontificio Colegio Español de San José y en el que participan formadores de diferentes países Lati­noamericanos. En 1994 participa en Itaicí (Brasil) en el I Congreso Continental Latinoame­ricano de Vocaciones.- En julio de 1996, en la XIX Asamblea General es elegido Director General de la Hermandad de Sacerdotes Operarios hasta el año 2002. En 1997 participa en el Congreso sobre secularidad del presbítero diocesano organizado por la Comisión Episcopal del Clero de la Conferencia Episcopal Española.– En julio de 2002, en la XX Asamblea General, celebrada en el Pontificio Colegio Español de San José de Roma (Italia) es reelegido por mayoría absoluta en primera votación.−El pasado 22 de mayo de 2008 la Hermandad ha recibido de la Santa Sede la aprobación como Asociación Sacerdotal de Derecho Pontificio, tal como soñó desde el comienzo Mosén Sol. Y en julio de 2008, por coincidir con el 125 aniversario de la Fundación de la Hermandad y el I Centenario de la muerte del Beato Manuel Domingo y Sol, se celebrará en Tortosa la XXI Asamblea General.– En septiembre de 2008, al concluir su mandato como Director General, es nombrado Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española.– El 2 de agosto de 2013 es nombrado Rector del Pontificio Colegio Español de San José en Roma por la Congregación del Clero.– El 27 de diciembre de 2014 es nombrado por el Papa Francisco Obispo de Barbastro-Monzón.