Empezamos con buen pie

fernandezgonzalezdemetrioMons. Demetrio Fernández            Septiembre empieza con la novena a la Virgen, para celebrar el día de su nacimiento –su cumpleaños- el 8 de septiembre. Por toda la diócesis son fiestas patronales de María Santísima. Ella nos recoge después de la dispersión del verano para que volvamos a la vida ordinaria de la mano de la Madre. En la ciudad de Córdoba, fiesta de la Virgen de la Fuensanta. En Cabra, la Virgen de la Sierra. La “vuelta al cole” la hacemos de la mano de nuestra buena Madre, y eso es un consuelo para quien se siente buen hijo.

El verano ha sido intenso, no han cesado las actividades, aunque el ritmo ha sido menor de lo ordinario. Hemos vivido con los jóvenes la Jornada Mundial de la Juventud 2016 en Cracovia, convocados por el Papa Francisco y acompañados en todo momento por la intercesión de san Juan Pablo II, presente por todas partes. Una verdadera explosión de alegría juvenil ha invadido las calles de Cracovia, son los jóvenes católicos de nuestros días, representantes de otros muchos millones de jóvenes en el mundo entero, deseosos de construir un mundo nuevo. Jóvenes que se han encontrado con Jesucristo en el camino de sus vidas, que tienen a María Santísima por madre, que han experimentado la Iglesia como una comunidad viva, joven, con futuro, y que responde a sus más hondos interrogantes y necesidades. ¿Quién había dicho que la Iglesia va a menos, o que Jesucristo hoy ya no tiene discípulos? En Cracovia una vez más hemos visto jóvenes entusiasmados, de todas las latitudes del planeta, que transmiten a sus contemporáneos la alegría de la fe. Y la propuesta que les hacía el Papa no era lisonjera, complaciente con sus pasiones, sino exigente, estimulante, como hace Jesús con quien quiere seguirle de cerca. Hemos gozado inmensamente con esta JMJ Cracovia 2016.

Junto a la JMJ Cracovia, multitud de campamentos juveniles desde muchas parroquias de la diócesis. Miles de niños y jóvenes. Va expandiéndose la Escuela de ocio y tiempo libre Gaudium, como un servicio a la evangelización desde el tiempo libre, con monitores titulados y con dinámicas que mueven la convivencia. Sin botellón, ni porros ni preservativos, sin broncas ni altercados, nuestros niños y jóvenes viven días de pasarlo muy bien y van creciendo sanos de cuerpo y alma, aprendiendo a gozar de la naturaleza respetándola y haciendo nuevos amigos. Jesucristo y su Madre Santísima ocupan el centro de estas convivencias. Y qué bien lo pasan.

También los adultos. Encuentro de familias en Fátima, convivencias del Master “Matrimonio y familia”. Curso de TeenStar, y otras tantas iniciativas a nivel parroquial que hacen del verano un momento de descanso y de aprendizaje, al tiempo que de convivencia a muchos niveles. El Albergue diocesano de Villanueva de Córdoba se ha estrenado con éxito para los que han pasado por allí estos meses.

Damos gracias a Dios por este verano pasado. Hemos tenido tiempo para el descanso, para la oración más abundante, para la lectura y la reflexión, para el encuentro con los amigos, para programar el curso siguiente, lleno de proyectos. Volvemos con nuevos ánimos al curso que comienza. Un curso de la mano de María Santísima, en pleno centenario de las apariciones de Fátima. Un curso para preparar a fondo el Encuentro Diocesano de Laicos del año que viene, con los retos del presente y las propuestas de futuro. Una nueva etapa para seguir creciendo en el discipulado y en la misión evangelizadora de la Iglesia. En la recta final del Año de la misericordia, que se clausura a finales de noviembre, peregrinación a Roma en octubre para alcanzar las gracias del Jubileo, peregrinación a Tierra Santa en noviembre para encontrarse con Jesús en sus lugares propios, el “quinto Evangelio”.

Qué bonito empezar el año de la mano de la Madre. Estamos todos invitados a participar en los cultos de estos días primeros de septiembre para honrar a María Santísima en su natividad. “Como un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo”, nos dice el Señor (Is 66,13). Que así sea.

Recibid mi afecto y mi bendición:

 

+ Demetrio Fernández,

Obispo de Córdoba

 

Mons. Demetrio Fernández
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Nació el 15 de febrero de 1950 en Puente del Arzobispo (Toledo) en el seno de una familia cristiana. Sintió la llamada de Dios al sacerdocio en edad temprana. Estudió en los Seminarios de Talavera de la Reina (Toledo), Toledo y Palencia. Es maestro de Enseñanza Primaria (1969). Licenciado en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana. Estudios de Derecho Canónico en Roma y Salamanca. Doctor en Teología por la Pontificia Universidad Salesiana de Roma con el tema: “Cristocentrismo de Juan Pablo II”. Recibió la ordenación sacerdotal el 22 de diciembre de 1974 en Toledo, de manos del cardenal Marcelo González Martín, arzobispo de Toledo. Profesor de Cristología y Soteriología en el Seminario de Toledo (1980-2005); Consiliario diocesano de MAC -Mujeres de Acción Católica- y de “Manos Unidas” (1983-1996); Vicerrector y Rector del Seminario Mayor “Santa Leocadia” para vocaciones de adultos (1983-1992); Pro-Vicario General (1992-1996); Delegado Episcopal para la Vida Consagrada (1996-1998); Párroco de “Santo Tomé”, de Toledo (1996-2004). Nombrado Obispo de Tarazona el 9 de diciembre de 2004, recibió la ordenación episcopal el 9 de enero de 2005 en el Monasterio de Veruela-Tarazona. El día 18 de febrero de 2010 fue nombrado por el Santo Padre Benedicto XVI Obispo de Córdoba. Inició su ministerio episcopal en la Sede de Osio el día 20 de marzo de 2010.