¿Y por qué no catequesis?

PardoArtigasFrancescMons. Francesc Pardo i Artigas          A buen seguro los padres ya habréis decidido o tal vez aun estéis pensando las actividades “extra escolares” para vuestros hijos, atendiendo sus peticiones o según vuestros criterios con el deseo de ofrecer una buena preparación para sus vidas.

¿Habéis pensado en la necesidad de la formación cristiana o catequética para vuestros hijos?

Ciertamente que la música, los idiomas, el deporte u otras materias tienen importancia en su proceso de formación, pero también la tiene la catequesis como formación en la vida cristiana.

Pero para ello, es necesario que estéis bien convencidos que la formación cristiana es muy importante para su crecimiento y personalidad.

Deseo dar respuesta de manera telegráfica a la pregunta que algunos se pueden formular: ¿Para qué sirve la catequesis?

–   En la catequesis descubrirán que Dios se nos ha dado a conocer; se nos ha manifestado, sobretodo en la Sagrada Escritura, la Palabra de Dios. Si se tiene experiencia del Dios del amor y de la libertad no se adoraran otros dioses.

–   En la catequesis conocerán a Jesucristo y su propuesta de vida. Si lo conocen podrán amarlo y tener fe en Él.

–  En la catequesis comprenderán y se prepararán para la celebración de los sacramentos, eucaristía, penitencia, confirmación… acciones simbólicas en las que Jesucristo se hace presente  y actúa ofreciendo sus dones.

–  En la catequesis aprenderán las actitudes fundamentales para la vida, virtudes y valores, y al mismo tiempo el porqué de tales actitudes y valores. No es suficiente saber lo que hay que hacer, también conocer el porqué.

–   En la catequesis se dará respuesta a las preguntas  más importantes de la vida, y que seguro se plantearán en muchos momentos.

– En la catequesis conocerán testigos vivientes de Jesucristo, los catequistas. Descubrirán cristianos y cristianas que ofrecen la fe de la Iglesia por medio de su testimonio y magisterio.

–  En la catequesis se entrenarán para rezar, para escuchar al Señor, para hablar con Él, para alabarlo, para darle gracias.

–   En la catequesis podrán experimentar que forman parte de la Iglesia.

–   En la catequesis valorarán su condición de cristianos, hijos e hijas de Dios, dando razón de ello.

–   En la catequesis educarán la dimensión religiosa y trascendente de la persona humana. Es una de las dimensiones que si no es educada y cuidada puede convertir a la persona en fundamentalista o idólatra, capaz de convertir en dioses o en valores absolutos los bienes materiales, las ideologías, los objetivos…

La catequesis es para vivir con fe, esperanza y amor.

La catequesis, como todo proceso formativo, no es sólo para unos pocos años preparándose para la primera comunión, sino que es necesaria para descubrir  y fundamentar la vida cristiana. Hay que ir a cada curso.

Por ello debemos asegurarnos que se continúa tras la primera comunión, hasta la confirmación; y después, con las propuestas de formación para adolescentes y jóvenes, y también para los adultos.

Padres, apuntad a vuestros hijos a la catequesis. Hijos, id a la catequesis. Abuelos, avisad a vuestros hijos —ahora padres— y nietos que inicien y no abandonen la catequesis, ya que es la forma de vivir siguiendo a Jesús.

¡Ah! Y no olvidéis que la catequesis se complementa con la asignatura de religión en la escuela.

Informaos en vuestra parroquia.

 

+ Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

Mons. Francesc Pardo i Artigas
Acerca de Mons. Francesc Pardo i Artigas 357 Articles
Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña.Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany.El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.