Ecos del verano 28 agosto 2016

PardoArtigasFrancescMons. Francesc Pardo i Artigas     El verano se acerca a su fin. Mi recuerdo agradecido a la misión de nuestra Iglesia de Gironadurante estos meses: celebraciones, encuentros, fiestas, romerías… que han sembrado la buena semilla del Evangelio en la vida de los niños, jóvenes y adultos, y que han hecho presente a Jesucristo y a María en la vida de las personas, colectivos y pueblos.

De todas estas celebraciones solo puedo hacer referencia de alguna  de las que he vivido personalmente y que he experimentado. Pretendo que todos nosotros recordemos y agradezcamos las que hemos vivido a lo largo de estos últimos meses.

–  Peregrinación a Lourdes —la número 51— en estos ya más de cincuenta años de la Hospitalidad. Los 720 peregrinos, entre enfermos, enfermeras, camilleros, acompañantes… vivimos unos días intensos de celebraciones, plegarias, servicios, fiesta, fraternidad y cariño. Fue una experiencia de síntesis entre lo que creemos, celebramos y vivimos, que se verifica en el amor con que se sirve a los enfermos, estrechando lazos de fraternidad, y sintiéndonos todos en la casa de la Madre de Lourdes.

–   La acogida que parroquias y sacerdotes han ofrecido a quienes nos han visitado durante estos meses de verano.  Hay que reconocer y dar gracias por la actitud de acogida de nuestras parroquias, durante el verano, a cuantos hermanos han vivido semanas o meses en nuestra Diócesis de Girona. Las parroquias, gracias a los esfuerzos de los párrocos y de otros responsables, se convierten en hogar amable y acogedor, con las puertas abiertas para participar de la mesa de la Palabra y de la Eucaristía, pero también porque son espacios de plegaria, de paz y de conocimiento de nuestro patrimonio para los visitantes.

Les ofrecemos nuestros espacios naturales, la visita al patrimonio cultural, acogida en los hoteles, nuestra gastronomía, festivales… y no nos hemos olvidado de ofrecerles la posibilidad de participar en  nuestras celebraciones de la fe como hermanos y miembros de una misma familia.

–   Las celebraciones de la Virgen del Carmen.

La celebración de la Virgen del Carmen en la Escala, el Estartit, Palamós, junto a los pescadores, con el pueblo y los devotos. Durante las procesiones marineras, acompañados de la imagen de la Virgen, se nos recordaba su presencia y protección en nuestras vidas, y muy especialmente entre los hombres y mujeres que trabajan en el mar: pescadores y marineros. Recordaba que nuestro mar ha de ser un mar de vida evitando que continúe siendo un mar de muerte.

– Diferentes celebraciones. Como las de Santa Margarita en Palafrugell, Santa Cristina en Lloret de Mar, San Jaume en Salt, en Selva de Mar, la fiesta mariana en el santuario de Los Ángeles, San Lorenzo de Sous, Vilademires… nos recordaban  que la vida cristiana tienesabor de fiesta mayor, que el Señor Jesús comparte y sale a nuestro encuentro en los momento de alegría popular.

  Un buen número de jóvenes han seguido el camino a Santiago de Compostela.Acompañados por el delegado de Jóvenes, han reflexionado, rezado, compartido, se han ayudado… una experiencia importante en sus vidas para descubrir la propuesta de Jesús.

–   La Jornada Mundial de la Juventud en Cracovia. La experiencia de la misericordia de Dios entre miles de jóvenes.

–  Encuentro de jóvenes en Taizé. Una actividad ya tradicional en el mes de agosto. Durante una semana, chicos y chicas de la Delegación de Jóvenes han ido a Taizé para compartir, con otros jóvenes catalanes y con más de tres mil de toda Europa y del resto del mundo, unas vivencias significativas. Taizé es espiritualidad, es formación, es fraternidad, es fiesta.

La misión de la Iglesia  de ofrecer a Jesús a todos y en todo momento ha continuado durante estos meses. ¡Démonos gracias!

 

+ Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

Mons. Francesc Pardo i Artigas
Acerca de Mons. Francesc Pardo i Artigas 356 Articles
Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña.Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany.El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.