La Asunción de María

PujolBalcellsJaumeMons. Jaume Pujol         Recuerdo la alegría. No puedo recordar mucho más, porque solo tenía seis años de edad y era monaguillo, pero no he olvidado el gozo con el que en mi familia y en el pueblo fue acogida la noticia de la proclamación, por el Papa Pío XII, del dogma de la Asunción de la Virgen María a los cielos.

Ha sido el último dogma hasta el momento, y es muy alegre porque, como dijo el Papa Pacelli en aquella ocasión solemne, «el misterio de la Asunción de la Santísima Virgen María al Cielo nos invita a hacer una pausa en la agitada vida que llevamos para reflexionar sobre el sentido de nuestra vida aquí en la tierra, sobre nuestro fin último: la vida eterna, junto con la Santísima Trinidad, la Santísima Virgen María y los ángeles y santos del Cielo». «El saber que María ya está en el cielo gloriosa en cuerpo y alma, como se nos ha prometido a aquéllos que hagamos la voluntad de Dios, nos renueva la esperanza en nuestra futura inmortalidad y felicidad perfecta para siempre.»

Como expresión de esta gran alegría cristiana, muchos pueblos de nuestra geografía celebran en tales fechas su fiesta mayor. Y espero que también en el seno de las familias se acoja así esta festividad. La comunión de los santos, la realidad intangible pero cierta de esta unión que tenemos con quienes están en el cielo o en el purgatorio, es fuente de gozo y esperanza.

Entre los pueblos de nuestra archidiócesis, permitidme que tenga hoy un recuerdo especial para La Selva del Camp, que celebra como auto sacramental la Asunción de María a los Cielos de acuerdo con un texto anónimo que se remonta al siglo XIV. Es una representación entrañable que he presenciado siempre que he podido, en la que participan muchas personas del mismo pueblo. Un rendido homenaje a la Madre de Dios que invito a conocer a quienes aún no hayan ido.

En este año jubilar pidamos a la Virgen María, como rezamos en la Salve, que vuelva hacia nosotros sus ojos misericordiosos, que nos ayude en tantos anhelos y necesidades. Le ruego en especial que seamos solidarios con las personas más necesitadas, que volquemos en ellas el amor, que es el sello del cristiano. Y que un día, cuando la vida concluya, podamos estar con ella en el Cielo junto a Dios mismo gozando de la promesa de la felicidad eterna.

 

† Jaume Pujol Balcells

Arzobispo metropolitano de Tarragona y primado
Mons. Jaume Pujol
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Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei.CARGOS PASTORALESFue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad.Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión.Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc.El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano.OTROS DATOS DE INTERÉSEn la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004.Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.