Defensa de Marta y elogio de María

SaizMenesesJosepAngelMons. Àngel Saiz Meneses           El papa Francisco ha puesto en el corazón de este año jubilar las obras de misericordia. Lo dice claramente en la bula de convocación: “Es mi vivo deseo que el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales”  (MV 15). En la lectura del Evangelio de este domingo –XVI de durante el año- se recoge el episodio –tan humano como profundo- de la visita de Jesús y sus discípulos a la casa  de tres hermanos: Lázaro, Marta y María. El evangelista Lucas, llamado “el evangelista de la misericordia” se centra en las dos mujeres: Marta, la mujer  hacendosa, que se preocupa para acoger y servir al Señor y a sus discípulos, y María, la mujer contemplativa, que “sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra”.

Es mi deseo, primero, valorar y defender a Marta, porque ella, en realidad, ejerce una doble obra de misericordia: dar de comer al hambriento y acoger al forastero. Marta, de hecho, está en el corazón del Evangelio, y a ella se le pueden  aplicar estas palabras del papa Francisco: “En el Evangelio, los pobres son los privilegiados de la misericordia divina. La predicación de Jesús nos presenta estas obras de misericordia para que podamos darnos cuenta de si vivimos o no como discípulos suyos. Redescubramos las obras de misericordia corporales: dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, acoger al forastero, asistir a los enfermos, visitar a los presos, enterrar a los muertos…” (MV 15). Y Marta está en todo esto, al preocuparse por servir al Señor pobre y a los que le acompañan.

Sucede que mientras Marta se  está desviviendo hasta el agobio para atender debidamente a los invitados, su hermana está tranquila y embelesada escuchando al Maestro. Por eso, llega un momento en que protesta: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude». Jesús le responde: «Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la mejor parte, que no le será quitada» (Lc 10, 41-42). No desprecia el trabajo de Marta ni su hospitalidad solícita. El problema no está en “ocuparse” de las cosas, algo que es del todo necesario,  sino en “preocuparse” innecesariamente, en agobiarse y perder la paz. Por otra parte, señala que lo más importante es estar atentos al Señor.

En este sentido es cierto que María reconoce y da primacía al Visitante, escuchando su palabra. Marta se gana el cielo con sus fatigas por acoger; María anticipa el futuro y se sitúa en la acogida y escucha del Enviado de Dios Padre, anticipando aquella plenitud en que, gozando de la presencia de Dios ya no habrá fatigas. Hay un texto de San Agustín que señala que “Él (Dios) será el puerto donde terminarán nuestras fatigas: veremos a Dios y alabaremos a Dios. Entonces no se nos dirá: levántate, trabaja (…), abre tu mano al pobre… Ya no existirán las obras impuestas por la necesidad allí donde no habrá necesidad alguna. No habrá obras de misericordia porque no habrá miseria alguna. No compartirás tu pan con el pobre donde nadie es mendigo. No hospedarás al peregrino donde todos viven en su patria. No visitarás al enfermo donde todos están sanos para siempre. No vestirás al desnudo donde todos están revestidos de la misma luz. No deberás sepultar a los muertos donde todos vivirán sin fin” (Sermón 37).

En el fondo, la vida de fe es una síntesis de Marta y de María, dos figuras emblemáticas de la existencia cristiana para todos los tiempos.

+ Josep Àngel Saiz Meneses
Obispo de Terrassa

Mons. Josep Àngel Saiz Meneses
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Mons. Josep Àngel Saiz Meneses nació en Sisante (Cuenca) el 2 de agosto de 1956. En el año 1965 la familia se trasladó a Barcelona y se instaló en el barrio de Sant Andreu de Palomar.Ingresó en el Seminario Menor Nostra Senyora de Montalegre de Barcelona en el 1968. Posteriormente realizó estudios de Psicología en la Universidad de Barcelona entre los años 1975 y 1977. Participó activamente como miembro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Jóvenes. Posteriormente estudió en el Seminario Mayor de Toledo los cursos de filosofía, espiritualidad y teología (1977- 1984) y fue ordenado presbítero en la Catedral de Toledo el 15 de julio de 1984. El mismo año obtuvo el Bachillerato en Teología por la Facultad de Teología de Burgos.En la archidiócesis toledana tuvo diversos destinos, primero como párroco en Los Alares y Anchuras de los Montes (1984-1985) y después como vicario de Illescas (1986-1989). El curso 1985-1986 fue capellán soldado en el Hospital de Valladolid. Entre otros servicios realizados en Toledo fue también consiliario de zona de los Equipos de la Madre de Dios (1986-1989), consiliario de zona del Movimiento de Maestros y profesores Cristianos (1986-1989) y profesor de religión en la Escuela de F.P. La Sagra de Illescas (1986-1989).El año 1989 regresó a Barcelona y fue nombrado vicario en la parroquia de Sant Andreu del Palomar, y el 1992 rector de la Iglesia de la Mare de Déu del Roser en Cerdanyola y Responsable de la Pastoral Universitaria en la Universitat Autònoma de Barcelona. También el mismo año 1992 fue nombrado responsable del SAFOR (Servei d'Assistència i Formació Religiosa) de la Universitat Autònoma de Barcelona y Responsable del CCUC (Centre Cristià d'Universitaris de Cerdanyola del Vallès). El año 1995 fue nombrado Consiliario Diocesano del Movimiento Cursillos de Cristiandad. Obtuvo la licenciatura en la Facultad de Teologia de Catalunya el año 1993 con la tesina: “Génesis y teología del Cursillo de Cristiandad”, dirigida por el Dr. Josep M. Rovira Belloso, y publicada el año 1998. En la misma Facultat de Teologia ha realizado los cursos de doctorado. Ha publicado diversos artículos sobre la evangelización y la pastoral en el mundo juvenil, en especial en la revista Ecclesia, y comenzó la elaboración de la tesis doctoral sobre “Agents i institucions d'evangelització”.El 6 de mayo del año 2000 fue nombrado Secretario General y Canciller del Arzobispado de Barcelona y el 10 de abril del 2001 miembro del Colegio de Consultores de la misma archidiócesis.El 30 de octubre de 2001 fue nombrado Obispo titular de Selemsele y Auxiliar de Barcelona y consagrado el 15 de diciembre del mismo año en la Catedral de Barcelona. El 15 de junio de 2004 fue nombrado primer obispo de la nueva diócesis erigida de Terrassa y Administrador Apostólico de la archidiócesis de Barcelona y de la nueva diócesis de Sant Feliu de Llobregat. El 25 de julio tomó solemne posesión en la S. I. Catedral Basílica del Sant Esperit en Terrassa.En la Conferencia Episcopal Española es el Presidente de la Comisión de Seminarios y Universidades.