La Asamblea Diocesana (III)

gimenezvallssalvadorMons. Salvador Giménez        En la celebración de la Asamblea del pasado mes de mayo fueron propuestos estos compromisos concretos para esta nueva etapa que inicia nuestra diócesis.

Este capítulo nos obliga a establecer una jerarquía de preocupaciones diocesanas para concretar y seleccionar lo que en estos momento parece más importante. He querido describir a grandes trazos la situación actual de nuestra sociedad, los niveles eclesiales en los que nos movemos y las personas e instituciones implicadas con los desafíos y los signos de esperanza. Ahora es el turno de pedir a toda la diócesis un compromiso de actuació en algunas cuestiones pastorales que nos afectan a todos y necesitan una respuesta. La vida ordinaria de nuestra Iglesia se desarrolla

normalmente con la atención a la Palabra, a los Sagramentos y la comunidad; es lo que hemos hecho siempre en las comunidades cristianas con la ayuda del Espíritu Santo. Y eso no lo niega nadie. Es necesario. Y lo intentamos cumplir cada día en los diferentes servicios pastorales.

Enumero una relación de prioridades descendiendo a lo concreto sabiendo que esto exige una selección y evitando que ésta sea muy amplis para concentrarnos en unos pocos puntos de atención.

1.- Ante la imperiosa tarea de evangelizar nuestra sociedad, solicitar un aumento de colaboración a todo bautizado a título individual (Hch 6, 7). A los sacerdotes y diáconos. A los miembros de la Vida Consagrada. A los laicos. Es una exigencia de nuestro bautismo. La diócesis tiene que poner todos los instrumentos pastorales al alcance de los bautizados para que puedan cumplir fiel y coherentemente con lo que en cada momento y circunstancia pide el Señor.

2.- Ante la constatación de la edad de los diferentes agentes de pastoral, tener la valentía suficiente para la revisión constante de nuestra comunidad parroquial, de la Unidad Pastoral, del Arciprestazgo para que sean cada vez más casa y escuela de la comunión, como dice san Juan Pablo II en NMI (num. 43) referido a la propia Iglesia. Que se acerca siempre al prójimo, intentando hacer realidad las palabras del Señor, capitulo 25 de San Mateo, «Cuanto hicisteis a uno de estos germanas mis …»

3.- Establecer un diseño nuevo de ayuda y una práctica generalizada de cooperación entre las parroquias y las Áreas Pastorales. Estas ya prestan un servicio reconocido por todos. Hay que aumentar y fomentar las ideas y proyectos, por un lado, y las realizaciones por otra. Conviene formalizar líneas de actuación entre las dos realidades para hacer más efectiva la acción pastoral.

4.- Inicio de la Visita Pastoral del obispo en todas las parroquias y comunidades cristianas de la diócesis: anuncio de la misma y programación; informe previo sobre el estado actual de la parroquia; calendario y horario; contenido.

5.- El Seminario y la pastoral vocacional como tarea de todos los diocesanos. Acompañará a este compromiso una atención más intensa a los centros de enseñanza (propios: Col. Episcopal, IREL) tanto estatales como concertados y también una gran insistencia y mayor profundización en la Pastoral Juvenil y en la Pastoral familiar. Todo el mundo reconoce que es fundamental establecer un adecuado caldo de cultivo entre los jóvenes y dentro de las familias para que sea eficaz la Pastoral vocacional.

Estos compromisos quieren ser acentos pastorales para un tiempo determinación. No hace falta que os diga que hay los aspectos ordinarios de la actividad pastoral que se desarrollan de manera constante en todas las comunidades. Por ello un doble agradecimiento para tantos colaboradores.

 

+ Salvador Giménez,

Obispo de Lleida

Mons. Salvador Giménez Valls
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Mons. D. Salvador Giménez Valls nace el 31 de mayo de 1948 en Muro de Alcoy, provincia de Alicante y archidiócesis de Valencia. En 1960 ingresó en el Seminario Metropolitano de Valencia para cursar los estudios eclesiásticos. Es Bachiller en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 9 de junio de 1973. Es licenciado en Filosofía y Letras, con especialización en Historia, por la Universidad Literaria de Valencia. CARGOS PASTORALES Inició su ministerio sacerdotal como párroco de Santiago Apóstol de Alborache, de 1973 a 1977, cuando fue nombrado director del Colegio “Claret” en Xátiva, cargo que desarrolló hasta 1980. Este año fue nombrado Rector del Seminario Menor, en Moncada, donde permaneció hasta 1982. Desde 1982 hasta 1989 fue Jefe de Estudios de la Escuela Universitaria de Magisterio “Edetania”. Desde 1989 a 1996 fue párroco de San Mauro y San Francisco en Alcoy (Alicante) y Arcipreste del Arciprestazgo Virgen de los Lirios y San Jorge en Alcoy (Alicante) entre 1993 y 1996. Desde este último año y hasta su nombramiento episcopal fue Vicario Episcopal de la Vicaría II Valencia Centro y Suroeste. Además, entre 1987 y 1989, fue director de la Sección de Enseñanza Religiosa, dentro del Secretariado de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de la CEE, y fue miembro del Colegio de Consultores entre 1994 y 2001. El 11 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Valencia. Recibió la ordenación episcopal el 2 de julio del mismo año. Fue administrador diocesano de Menorca del 21 de septiembre de 2008 hasta el 21 de mayo de 2009, fecha en la que fue nombrado obispo de esta sede. Tomó posesión el 11 de julio del mismo año. El 28 de julio de 2015 se hacía público su nombramiento como obispo de Lleida. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde 2014. También ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 2005 a 2014.