Las Obras de Misericordia, tema de la Catequesis Jubilar del Papa Francisco

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“Seamos cristianos vigilantes como centinelas para que ante la pobreza causada por la cultura del bienestar la mirada de los cristianos no se debilite y se vuelva incapaz de mirar lo esencial”: lo pidió el Papa Francisco  en la última audiencia jubilar, antes de la pausa de verano, ante los numerosos fieles y peregrinos llegados para la ocasión a la plaza de San Pedro. Centrando su catequesis en las “obras de misericordia” el obispo de Roma insistió en que “la misericordia sin obras de está muerta en sí misma”.

Como de costumbre el Pontífice saludó cordialmente este jueves 30 de junio a todos los peregrinos presentes procedentes de diversos países. Un especial saludo dirigió Francisco a los peregrinos de lengua polaca, agradeciéndoles, en primer lugar, por su acompañamiento con la oración durante su reciente viaje a Armenia. “Les ruego que continúen a rezar por mí  y por los jóvenes que en Polonia y en todo el mundo cristiano se están preparando para nuestro inminente encuentro en Cracovia – les pidió. Y antes de bendecirlos de corazón les dijo: “Que esté siempre viva en sus corazones y en sus obras la memoria de que “beatos son los misericordiosos”.

A los peregrinos de lengua francesa el Papa les pidió que no permitan que “la cultura del bienestar debilite nuestra sensibilidad ante los sufrimientos de los hermanos. ¡Permanezcamos siempre vigilantes para descubrir sus necesidades, generosos para socorrerlos!”, exhortó Francisco.

“Que el presente Jubileo de la Misericordia sea para ustedes y para vuestras familias un tiempo de gracia y de renovación espiritual”, fue el deseo expresado por el Santo Padre hablando a los peregrinos de lengua inglesa, especialmente aquellos llegados de Suecia, China India, Indonesia, Vietnam, Canadá y los Estados Unidos.

Después la invitación del Papa a los peregrinos de lengua alemana a no olvidar, en este tiempo de vacaciones, de cuidar las relaciones humanas y vivir la misericordia. Así, les explicó el Papa, “probamos nosotros también momentos de alivio y consuelo”.

Palabras de aliento dirigió el Pontífice a los peregrinos de lengua portuguesa, para que no se cansen de servir “jamás a todas las personas necesitadas, como verdaderos testigos de la Misericordia en el mundo”.

Las obras de misericordia son el corazón de nuestra fe en Dios, ¡redescubrámoslas y encarnémoslas en nuestra vida! Fue la invitación que salió de los labios del Papa para los peregrinos de lengua árabe.

Finalmente, numerosos aplausos recibieron el saludo del Papa a los peregrinos de lengua italiana. Francisco saludó en primer lugar a los participantes en los Capítulos Generales de los Padres Rogacionistas y de las Hijas del Divino Celo;  de las Hermanas Misioneras del Apostolado Católico y de las Misioneras del Corazón Inmaculado de María.A ellos el obispo de Roma los exhortó a “actualizar en la sociedad actual los respectivos carismas de fundación para que los hombres y mujeres de nuestro tiempo puedan encontrar en su vida una huella concreta de la misericordia de Dios”.

El Papa bendijo luego la estatua de la “Virgen de la Flor” traída por los fieles de Acquapendente y saludó a las religiosas de la Unión de las Superioras Mayores de Italia, de Milán. Luego, el saludo especial a la Asociación de los Consejeros del Trabajo, que inician, en el día de hoy, su Festival del Trabajo. Para ellos fue el aliento del Santo Padre para que promuevan “la cultura del trabajo que asegura la dignidad de la persona humana y el bien común de la sociedad, a partir de su célula, la familia”. “Es precisamente la familia – enfatizó el Papa – quien sufre más las consecuencias de un mal trabajo: malo por su escasez y por su precariedad”.

“Ustedes consejeros del trabajo, prosiguió el Obispo de Roma – no tienen una tarea asistencial sino promocional, para que en ámbito nacional y europeo las instituciones y los agentes económicos persigan, de modo concertado, el objetivo de la plena y digna ocupación”.

Para finalizar, el habitual saludo del Papa a los jóvenes, enfermos y recién casados a quienes recordó la celebración hoy, de los primeros mártires de la Iglesia de Roma:

“Recemos, los invitó Francisco, por cuantos aún hoy pagan un caro precio por su pertenencia a la Iglesia de Cristo”.

“¡Que la fe tenga espacio y de sentido a sus vidas!” Dijo el obispo de Roma a los jóvenes.

“Ofrezcan su sufrimiento para que los alejados encuentren el amor de Cristo” dijo el Papa dirigiéndose a los enfermos.

“Sean educadores de vida y modelos de fe para sus hijos”, la invitación de Francisco a los flamantes esposos.

(MCM-RV)

Catequesis del Papa Francisco

Queridos hermanos y hermanas ¡buenos días!

¡Cuántas veces, durante estos primeros meses del Jubileo, hemos escuchado hablar de lasobras de misericordia! Hoy el Señor nos invita a hacer un serio examen de conciencia. Es bueno, de hecho, no olvidar nunca que la misericordia no es una palabra abstracta, sino un estilo de vida. Una persona puede ser misericordiosa o puede ser no misericordiosa. Es un estilo de vida, yo elijo vivir como misericordioso o elijo vivir como no misericordioso. Una cosa es hablar de misericordia, otra es vivir la misericordia. Parafraseando las palabras del apóstol Santiago (cfr 2,14-17) podemos decir: la misericordia sin las obras está muerta en sí misma.¡Propiamente! Lo que hace viva la misericordia es su constante dinamismo para ir hacia el encuentro de las necesidades de aquellos que están en dificultad espiritual y material. La misericordia tiene ojos para ver, oídos para escuchar, manos para levantar…

La vida cotidiana nos permite tocar con las propias manos tantas exigencias de las personas más pobres y más probadas. A nosotros se nos pide aquella atención particular que nos lleva a darnos cuenta del estado de sufrimiento y necesidad en el que están tantos hermanos y hermanas. A veces, pasamos delante de situaciones de dramática pobreza y parece que no nos tocan; todo continúa como si nada pasara, en una indiferencia que al final nos hace hipócritas y, sin que nos demos cuenta, termina en una forma de letargo espiritual que hace insensible el ánimo y estéril la vida.

Hay gente que pasa por la vida, que va por la vida, sin notar las necesidades de los otros, sin ver tantas necesidades, espirituales y materiales, es gente que pasa sin vivir, es gente que no sirve a los otros. Y recuerden bien: quien no vive para servir, no sirve para vivir.

¡Cuántos son los aspectos de la misericordia de Dios hacia nosotros! Del mismo modo, cuántos rostros se dirigen a nosotros para obtener misericordia. Quien ha experimentado en la propia vida la misericordia del Padre no puede permanecer insensible frente a las necesidades de los hermanos. La enseñanza de Jesús que hemos escuchado no permite vías de escape: Tenía hambre y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba desnudo, prófugo, enfermo, preso y me han ayudado (cfr Mt 25,35-36). No se puede hacer esperar a una persona que tiene hambre: es necesario darle de comer. Jesús nos dice esto. Las obras de misericordia no son temas teóricos, sino que son testimonios concretos. Obligan a remangarse las mangas para aliviar el sufrimiento.

A causa de los cambios de nuestro mundo globalizado, algunas pobrezas materiales y espirituales se han multiplicado: demos, pues, espacio a la fantasía de la caridad para individuar nuevas modalidades operativas. De este modo, el camino de la misericordia será siempre más concreto. A nosotros, por lo tanto, se nos pide permanecer vigilantes como centinelas, para que no suceda que, frente a las pobrezas producidas por la cultura del bienestar, la mirada de los cristianos se debilite y sea incapaz de mirar lo esencial.

Mirar lo esencial ¿qué significa? Mirar a Jesús. Mirar a Jesús en el hambriento, en el preso, en el enfermo, en el desnudo, en aquel que no tiene trabajo y debe mantener a una familia. Mirar a Jesús en estos hermanos y hermanas nuestros. Mirar a Jesús en aquel que está solo, triste, en aquel que se equivoca y necesita un consejo, en aquel que necesita hacer un camino en silencio para que se sienta en compañía. Estas son las obras que Jesús nos pide. Mirar a Jesús en ellos, en esta gente. ¿Por qué? Porque Jesús a mí, a todos nosotros, nos mira así.

Ahora pasamos a otra cosa…

Hace unos días el Señor me ha concedido visitar Armenia, la primera nación que abrazó el cristianismo, al inicio del siglo IV. Un pueblo que, en el curso de su larga historia, ha testimoniado la fe cristiana con el martirio. Doy gracias a Dios por este viaje, y estoy vivamente agradecido al Presidente de la República de Armenia, al Catholicós Karekin II, al Patriarca, a los Obispos Católicos y a todo el pueblo armenio por haberme acogido como peregrino de fraternidad y de paz.

Dentro de tres meses haré, si Dios quiere, otro viaje a Georgia y Azerbaiyán, otros dos países de la región del Cáucaso. He recibido la invitación a visitar estos países por dos motivos: por una parte valorizar las antiguas raíces cristianas presentes en aquellas tierras –siempre en espíritu de diálogo con las otras religiones y culturas- y por otra parte, animar esperanzas y senderos de paz. La historia nos enseña que el camino de la paz requiere una gran tenacidad y continuos pasos, comenzando por aquellos pequeños y poco a poco haciéndoles crecer, yendo el uno al encuentro del otro. Precisamente por esto, mi deseo es que todos y cada uno den su propia contribución para la paz y la reconciliación.

Como cristianos estamos llamados a reforzar entre nosotros la comunión fraterna, para dar testimonio del Evangelio de Cristo y para ser levadura de una sociedad más justa y solidaria. Por esto, toda la visita ha sido compartida con el Supremo Patriarca de la Iglesia Apostólica Armenia, quien fraternamente me ha hospedado por tres días en su casa.

Renuevo mi abrazo a los Obispos, a los sacerdotes, a las religiosas y a los religiosos y a todos los fieles en Armenia. La Virgen María, nuestra Madre, los ayude a permanecer firmes en la fe, abiertos al encuentro y generosos en las obras de misericordia. Gracias.

(Traducción del italiano, Mercedes De La Torre – Radio Vaticano)

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