Ser discípulos es mirar al que traspasaron

ZornozaBoyRafaelMons. Rafael Zornoza       Jesús varias veces habla de su Pasión y siempre consigue asustar a sus discípulos. Pero Jesús no nos quiere engañar. Su identidad y su personalidad conllevan su misión. ¿Qué significa que es el Salvador, el Hijo de Dios? Que Dios amó tanto al mundo que envío a su propio Hijo para dar la vida por nosotros en redención de nuestros pecados; que Cristo, que es Dios Hijo, rostro visible de la misericordia del Padre, el amor infinito de Dios, entiende la vida de una forma determinada. Asume nuestra vida humana y, aceptando nuestra propia carne, se ha hecho hombre, y lo ha hecho para dar la vida, para morir, porque es propio de la naturaleza humana la muerte, la finitud. El Hijo de Dios, el Verbo trascendente que no muere, asume una carne mortal, para morir, como nosotros, que descubrimos en el Señor no sólo que viene a rescatarnos de la muerte y abrirnos las puertas del cielo, ni siquiera a recomponernos por dentro y poner orden en nuestro corazón, a purificarnos, a elevarnos a la dignidad de hijos, y hacernos vivir su propia vida que es la Santidad de Dios, a lo que aspiramos en esta vida y en la otra. El Señor es el primero que camina para mostrarnos cómo se hace esa fidelidad a Dios, cómo ejerce Dios su señorío. Pues su mayor poder infinito se refleja de manera magnifica en su amor, en dar la vida

El Señor muestra con claridad que el discipulado implica la cruz. No se refiere solo al martirio que el Señor puede pedirnos en un momento concreto. Está hablando del día a día, donde morimos para vivir, donde tenernos que amar superándonos a nosotros mismos, donde tenemos que vencer nuestras pasiones, donde tenemos que encontrarnos con Él para con ese amor salir al encuentro de los demás, encontrarnos con un Amor capaz de vencernos a nosotros mismos y a nuestros egoísmos y pecados, porque si no, realmente, no nos entregamos.

Decía el profeta Zacarías “mirarán al que traspasaron”. Ya se preanuncia el Redentor traspasado en la Cruz. Realmente en los tiempos del Profeta, en el exilio, el pueblo de Israel está dolorido, perdidos sus hijos, con lágrimas desgarradoras. Abriendo el corazón son capaces de aceptar que los caminos de Dios a veces contradicen nuestra sensibilidad, pero nunca nuestro afán de bien, de verdad, de justicia y de amor. “Mirarán al que traspasaron” es la clave para poder aceptar a Cristo, arrodillarse y convertirse ante el Señor, y decirle “yo quiero ser discípulo tuyo”. “Ya sé que tengo que cargar con la Cruz.  Pero ¿es que hay alguien en este mundo que no tenga Cruz, que no vaya a sufrir o a morir? Pero yo sé que tu le das sentido a mi vida y que seguirte a ti es tener el amor eterno que nos salva, y que sufrir y amar contigo es la palanca con la que tú has querido elevar el mundo, salvarlo y encontrarte con nosotros, porque todo el mundo cuando sufre te puede reconocer mejor. Seamos nosotros testigos de su amor.

+ Rafael Zornoza

Obispo de Cádiz y Ceuta

Mons. Rafael Zornoza
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RAFAEL ZORNOZA BOY nació en Madrid el 31 de julio de 1949. Es el tercero de seis hermanos. Estudió en el Colegio Calasancio de Madrid con los PP. Escolapios, que simultaneaba con los estudios de música y piano en el R. Conservatorio de Madrid. Ingresó en el Seminario Menor de Madrid para terminar allí el bachillerato. En el Seminario Conciliar de Madrid cursa los Estudios Teológicos de 1969 a 1974, finalizándolos con el Bachillerato en Teología. Ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1975 en Madrid fue destinado como vicario de la Parroquia de San Jorge, y párroco en 1983. Impulsó la pastoral juvenil, matrimonial y de vocaciones. Fue consiliario de Acción Católica y de promovió los Cursillos de Cristiandad. Arcipreste del Arciprestazgo de San Agustín y miembro elegido para el Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Madrid desde 1983 hasta que abandona la diócesis. Es Licenciado en Teología Bíblica por la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, donde también realizó los cursos de doctorado. Preocupado por la evangelización de la cultura organizó eventos para el diálogo con la fe en la literatura y el teatro e inició varios grupos musicales –acreditados con premios nacionales e internacionales–, participando en numerosos eventos musicales como director de coros aficionados y profesor de dirección coral. Ha colaborado además como asesor en trabajos del Secretariado de Liturgia de la Conferencia Episcopal. En octubre de 1991 acompaña como secretario particular al primer obispo de la de Getafe al iniciarse la nueva diócesis. Elegido miembro del Consejo Presbiteral perteneció también al Colegio de Consultores. Inicia el nuevo seminario de la diócesis en 1992 del que es nombrado Rector en 1994, desempeñando el cargo hasta 2010. Ha sido profesor de Teología en la Escuela Diocesana de Teología de Getafe, colaborador en numerosos cursos de verano y director habitual de ejercicios espirituales. Designado por el S.S. el Papa Benedicto XVI obispo titular de Mentesa y auxiliar de la diócesis de Getafe y fue ordenado el 5 de febrero de 2006. Hay que destacar en este tiempo su dedicación a la Formación Permanente de los sacerdotes. También ha potenciado con gran dedicación la pastoral de juventud, creando medios para la formación de jóvenes cristianos, como la Asociación Juvenil “Llambrión” y la Escuela de Tiempo Libre “Semites”, que capacitan para esta misión con la pedagogía del tiempo libre, campamentos y actividades de montaña. Ha impulsado además las Delegaciones de Liturgia, Pastoral Universitaria y de Emigrantes, de importancia relevante en la Diócesis de Getafe, así como diversas iniciativas para afrontar la nueva evangelización. Pertenece a la Comisión Episcopal de Seminarios de la Conferencia Episcopal Española –encargado actualmente de los Seminarios Menores– y a la Comisión Episcopal del Clero. Su lema pastoral es: “Muy gustosamente me gastaré y desgastaré por la salvación de vuestras almas” (2Cor 12,13). El 30 de agosto de 2011 se ha hecho público su nombramiento por el Santo Padre Benedicto XVI como Obispo electo de Cádiz y Ceuta. El 22 octubre ha tomado posesión de la Diócesis de Cadiz y Ceuta.