“Jamás desesperar de la misericordia de Dios”

VivesSiciliaJoanEnricMons. Joan E. Vives        Llega el final de curso pastoral, y bastantes actividades que pautan las semanas y el curso de nuestras parroquias y de la Diócesis ahora finalizan y comienzan otras nuevas, vinculadas al tiempo de vacaciones (formación, turismo, campamentos y colonias, tiempo de reflexión, retorno al pueblo de los orígenes, donde muchos tienen sus raíces…). Miremos este final de curso también «con misericordia», en este Año jubilar. Y podemos hacernos nuestro el lema de la Regla de San Benito, central en la espiritualidad monástica: «Jamás desesperar de la misericordia de Dios» (RB 4,76).

No desesperemos de la misericordia de Dios primero con nosotros mismos. Debemos ser misericordiosos, asemejándose a Dios, y mirar con amor lo que hemos servido y trabajado este último año en la parroquia, sin acritud, con afecto entrañable. Mirar cómo nos mira Dios. Él es fiel y continúa fiel, por más que nosotros no le hubiéramos sido suficientemente fieles, ya que Él es «compasivo y misericordioso, lento a la cólera y rico en bondad«. Esta misericordia nos llevará a la confianza y al abandono en manos de Dios. ¿Sabemos mirarnos como Dios nos mira?

No desesperemos de la misericordia de Dios, porque accedemos a la verdadera conversión. La vida que no se revisa, pasa de largo. Pero revisada nos es maestra de mejora y de conversión. Hacemos examen de este curso vivido, viendo lo que Dios quiere que evitamos, porque no hace avanzar el Reino de Dios o incluso le es un impedimento, al tiempo para ver en que podemos y debemos mejorar. ¿Hemos practicado las obras de misericordia en el ejercicio de nuestro servicio pastoral? Ha habido fallas u omisiones de peso?

No desesperemos de la misericordia de Dios, para mirar a los demás con afecto, ayudándoles a crecer… para mirar nuestras propias familias, la comunidad parroquial, y nuestra Iglesia diocesana con ojos misericordiosos, como los de la Virgen María. Así podremos captar mejor el dinamismo del Espíritu Santo entre nosotros. La Iglesia es llevada por el Espíritu Santo que consuela y fortalece, que da la santidad y la imitación de Jesucristo, que reparte los dones y las vocaciones. Lo tenemos que creer, y debemos unirnos a este dinamismo que nos supera, con espíritu de fe y de confiada esperanza.

No desesperemos de la misericordia de Dios, para empezar a programar los compromisos del nuevo curso. De la mirada de fe sobre el pasado y el presente, debe salir un compromiso de acción renovada para el futuro, para el nuevo curso, para nuestra vida y nuestras familias, que incluya todo lo que tenemos que mejorar, y una gran disponibilidad a lo que Dios irá queriendo de cada uno de nosotros, de las comunidades, y de todos como Diócesis.

Debemos ser templos de misericordia. Ahora que el odio y la violencia continúan destruyendo la comunidad humana, y crecen el miedo y la desconfianza de los unos hacia los otros; cuando tantos huyen para encontrar un lugar donde habitar, un sentido para la propia vida, y cuando tanta soledad y tantas heridas bloquean a las personas… ¿qué puede haber de más urgente que construir comunidades que sean verdaderos templos de la misericordia de Dios? Comunidades cristianas donde la miseria humana y la misericordia divina se puedan encontrar, acoger y fecundar.

+ Joan E. Vives

Arzobispo de Urgell

Mons. Joan E. Vives
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Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).