¿Por qué no soñar un humanismo más fresco inspirado en los valores del Reino?

perezpueyoangelMons. Ángel Pérez Pueyo        Los cristianos también nos cuestionamos cómo afrontar la crisis global o el «cambio de época» que nos está tocando vivir. Nuestra respuesta sigue siendo el humanismo inspirado en los valores del Reino que nos dejó Jesús de Nazaret. Su modo de ser y de actuar, siempre fresco, nos ayuda a ser más libres, auténticos, felices y fecundos. Es lo que realmente continúa llenando de sentido y de plenitud la vida de tantísimas personas.

Basta con que nos preguntemos ¿qué nos está pasando?, ¿por qué con los ingentes recursos que tenemos se produce tanta injusticia, tantos empobrecidos, tantos excluidos?, ¿por qué resulta tan difícil respetar la dignidad del ser humano?… para que nos percatemos, sin engaños ni falacias, de que la verdadera crisis que aqueja a la humanidad en el siglo XXI es antropológica, es decir, del modelo de hombre y de mujer que subyace. Es la advertencia profética que nos viene haciendo el Papa Francisco.

La economía, que debería estar al servicio del hombre, se ha constituido en el criterio último desde donde se organiza toda la vida social y cultural y esto ha producido una crisis económica que está generando unas consecuencias muy graves:

Pensemos, por ejemplo, en el trabajo. Se había logrado que fuera un bien y un derecho de todo ser humano pero hoy se organiza en función de la máxima rentabilidad. El resultado, como nos ha advertido el Papa Francisco, es el descarte, la explotación, la injusticia, el incremento de empobrecidos. Convierte a la persona en mercancía, negando su dignidad como persona y deformando la humanidad. La vida social se organiza en función de la producción y del consumo y esto conlleva una deformación social que obliga a las personas y a las familias a adaptarse y someterse al sistema.

La cultura también se ha deformado dificultando nuestra realización personal. Para poder impulsar el sistema de producción y consumo, esta cultura «fabrica» personas adaptadas a su funcionamiento. Emerge, así, una cultura economicista: individualista y hedonista.

¡Buenos sí, pero no ingenuos! ¡Que no te vivan la vida! La matriz cultural de nuestra sociedad, lo reconozcamos o no, es de productores y consumidores. La cultura que nos ofrecen constituye un proyecto de realización y felicidad humana que nos deshumaniza. Los rasgos que definen esta cultura son el individualismo, el hedonismo, el consumismo, el relativismo y el subjetivismo. La consecuencia práctica es que ha emergido en la humanidad un ferviente secularismo, que no sólo nos insta a vivir como si Dios no existiera sino también a vivir sin los demás. Te dejan perdido en la «jungla», a merced de tu propio interés y capricho.

Creo que los cristianos, aunque para muchos resulten arcaicos o molestos, tienen otra propuesta de realización y de felicidad humana. Más allá de los errores que a lo largo de la historia se hayan podido cometer, considero que otra forma de sentir, pensar y actuar es posible. Los rasgos fundamentales de este modo de vivir son, entre otros, la libertad (que todo el mundo esgrime hasta que alguien afronta cualquier temática religiosa y entonces se vuelven intolerantes), la comunión (buscar el bien común, el interés de los demás es lo que más nos humaniza), el servicio a los más desfavorecidos, la dignidad de la persona, la fraternidad (formamos parte de un proyecto común fascinante)… que constituyen la vocación propia de todo ser humano. Vivir para el otro, consciente de que no es mi competidor sino mi hermano, que me complementa y me plenifica cuando le tiendo la mano.

Ruego al Señor, como pedía el Papa Francisco, que nos regale políticos a quienes les duela de verdad la sociedad, el pueblo, la vida de los pobres. Que vivan la política como una altísima vocación de servicio a todos ya que es una de las formas más preciosas de la caridad.

Con mi afecto y bendición

+ Ángel Pérez Pueyo

Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Ángel Pérez Pueyo
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- Mons. Ángel Javier Pérez Pueyo, natural de Ejea de los Caballeros (Zaragoza), nace el 18 de agosto de 1956. Es el segundo hijo del matrimonio (+) Rodrigo Pérez Fuertes (1.III. 1924 – 1.III.2012) y (+) Carmen Pueyo (21.II.1929 – 19.IV-2005). Su hermana, (+) Mª Concepción (19.V.1954 – 27.VII.1998), se queda paralítica cuando tenía catorce meses como consecuencia de una poliomielitis aguda. - A los 10 años de edad ingresa en el Seminario Metropolitano de Zaragoza. De 1966 a 1971 cursa sus estudios de bachillerato en el Seminario Menor. En 1972 pasa al Seminario Mayor donde estudia COU y como es demasiado joven para iniciar los Estudios Eclesiásticos los formadores le recomiendan que inicie la Etapa Introductoria y estudie Magisterio en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de Educación General Básica “Virgen del Pilar” que se hallaba ubicada en el mismo edificio del Seminario. En 1974 inicia sus Estudios Eclesiásticos en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). - En 1977 va a Salamanca al Aspirantado “Maestro Ávila”, ¾casa de formación que los Sacerdotes Operarios tienen en España¾, donde cursa los tres últimos años de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Posteriormente realiza estudios de licenciatura en Filosofía y Ciencias de la Educación en la Universidad Civil de Salamanca. - A los 23 años, el día 19 de marzo de 1980, es ordenado sacerdote por Mons. Antonio Vilaplana Molina en Plasencia (Cáceres) donde había sido enviado por los Superiores de la Hermandad para realizar la Etapa de Pastoral como formador y profesor en el Seminario Menor de dicha Diócesis. - Al finalizar el curso 1979/80 es destinado al Seminario de Tarragona. Desde 1980 a 1985 desempeña su labor formativa en el Seminario Menor como responsable de los seminaristas y como tutor y profesor del Colegio-Seminario. - En 1985 es nombrado Rector del Aspirantado Menor de Salamanca. Colabora como profesor y tutor en el Colegio “Maestro Ávila” impulsando el trabajo de pastoral juvenil y vocacional con los alumnos y profesores del mismo colegio. - En julio de 1990, en la XVIII Asamblea General, es elegido miembro del Consejo Central y se le responsabiliza de la Coordinación Pastoral de la Hermandad. Durante este tiempo coordina la preparación y dirección de los Cursos para Formadores de Seminarios que se impartieron en Buenos Aires (Argentina), en Caracas (Venezuela), en Lima (Perú); colaboró en el diseño del Curso para Formadores de Seminarios organizado por la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española que se viene celebrando durante el verano en Santander; y colabora como profesor en el Curso para Formadores de Seminarios de lengua española-portuguesa, organizado por la Congregación para la Educación Católica, que se imparte en el Pontificio Colegio Español de San José y en el que participan formadores de diferentes países Lati­noamericanos. En 1994 participa en Itaicí (Brasil) en el I Congreso Continental Latinoame­ricano de Vocaciones. - En julio de 1996, en la XIX Asamblea General es elegido Director General de la Hermandad de Sacerdotes Operarios hasta el año 2002. En 1997 participa en el Congreso sobre secularidad del presbítero diocesano organizado por la Comisión Episcopal del Clero de la Conferencia Episcopal Española. – En julio de 2002, en la XX Asamblea General, celebrada en el Pontificio Colegio Español de San José de Roma (Italia) es reelegido por mayoría absoluta en primera votación. −El pasado 22 de mayo de 2008 la Hermandad ha recibido de la Santa Sede la aprobación como Asociación Sacerdotal de Derecho Pontificio, tal como soñó desde el comienzo Mosén Sol. Y en julio de 2008, por coincidir con el 125 aniversario de la Fundación de la Hermandad y el I Centenario de la muerte del Beato Manuel Domingo y Sol, se celebrará en Tortosa la XXI Asamblea General. – En septiembre de 2008, al concluir su mandato como Director General, es nombrado Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. – El 2 de agosto de 2013 es nombrado Rector del Pontificio Colegio Español de San José en Roma por la Congregación del Clero. – El 27 de diciembre de 2014 es nombrado por el Papa Francisco Obispo de Barbastro-Monzón.