No busques lejos a quien está cerca

mons_martorellMons. Julián Ruiz Martorell           Querido hermano en el Señor:

Te deseo gracia y paz.

Eres un buscador empedernido: buscas respuestas a tus interrogantes; buscas consuelo en tus aflicciones; buscas sentido a tu vida; buscas orientación en tu camino; buscas compañía en tu soledad; buscas justicia en medio de los dramas de cada día, tanto personales como sociales; buscas perdón para tus pecados; buscas reconciliación con tus hermanos; buscas solidaridad para un mundo desgarrado.

Y te aproximas para preguntar, para solicitar ayuda y apoyo, para suplicar luz, para implorar amor, para intuir un mínimo gesto de comprensión, una leve caricia en el alma, un susurro suave, una ligera fragancia, un motivo para seguir viviendo, amando, esperando y creyendo.

Buscas constantemente y te abres a lecturas insospechadas, a experiencias múltiples, a viajes iniciáticos, a discursos envolventes. Sientes fascinación por este o aquel personaje de relieve. No puedes ocultar tu deseo. Y caminas, y corres velozmente. Y te alejas de tus propias raíces, y te pierdes en una infructuosa búsqueda.

Tal vez una noche, cansado de transitar, de imaginar nuevos horizontes, lees una página del Evangelio que habla de que antes de los orígenes, antes de que nada existiese, el Hijo, expresión del Padre, ya existía. El Hijo que se dirigía cara a cara al Padre Dios y que era Dios desde toda la eternidad. Y te sientes envuelto en un proyecto de amor incondicional y misericordioso que viene más allá del tiempo y que te llama por tu nombre.

Y comienzas a intuir que todo lo que existe ha sido creado por Él y para Él y que todo tiene consistencia en Él. Y sabes que no se trata de una palabra, sino de una persona en la que está la vida, la luz, la verdad, el bien, la bondad y la felicidad que tanto ansías. En la noche de tus tinieblas se enciende una luz tenue y definitiva.

No es una palabra, es una persona: Jesucristo. Y no estaba lejos de ti. Es el Hijo, que se ha hecho hombre por nosotros, ha vivido entre nosotros, y ha compartido todo lo humano, excepto el pecado, para convertirlo en cauce de gracia y de salvación.

Escuchas sus palabras nuevas y eternas, con la novedad de cada día y la eternidad de lo que no pasa ni se olvida. Contemplas el esplendor de su gloria y te das cuenta de que en Él todo es gracia y verdad. Descubres un abismo de riqueza, de sabiduría, de conocimiento y de amor. Intuyes unas decisiones insondables y unos caminos irrastreables.

Con Él, te sientes una persona nueva, nacida no de la carne ni de la sangre, sino del Espíritu Santo que alienta en tu pecho y te da vigor para ser testigo.

No busques lejos a quien está cerca, dentro de ti y a tu lado. En Él vives, te mueves y existes. En Él respiras. No lo olvides, es Jesucristo. Junto a Él, comienzas a comprender que esperar se opone a poseer. Esperar es caminar hacia el Invisible, aguardando la realización de nuestras esperanzas con la paciencia de quien persevera con total confianza.

Si Jesucristo está a tu lado, nada si nadie se podrá interponer entre su amor y tú. Ni los fracasos, ni las pruebas, ni las tribulaciones, ni las angustias, ni las persecuciones, ni las incomprensiones, ni el hambre, ni la desnudez, ni los peligros, ni las amenazas, ni siquiera la muerte, podrán separarte del amor de Dios manifestado en Jesucristo. Porque de Él, por Él y para Él existe todo.

 

Recibe mi cordial saludo y mi bendición.

+ Julián Ruiz Martorell,

Obispo de Huesca y de Jaca

Mons. Julián Ruiz Martorell
Acerca de Mons. Julián Ruiz Martorell 339 Articles
D. Julián RUIZ MARTORELL nació en Cuenca el 19 de enero de 1957. Desde pequeño vive en Zaragoza. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza, siendo alumno del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). Fue ordenado sacerdote en Zaragoza el 24 de octubre de 1981. Encargos pastorales desempeñados: 1981-1983: Ecónomo de Plasencia de Jalón y Encargado de Bardallur; 1983: Encargado de Bárboles, Pleitas y Oitura; 1983-1988: Durante sus estudios en Roma, Capellán de las Religiosas "Battistine"; 1988-1993: Adscrito a la Parroquia de Santa Rafaela María, en Zaragoza; 1991-2005: Director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar"; 1994-2010: Capellán de la comunidad religiosa del Colegio Teresiano del Pilar; 1998-2005: Director del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón; 1999-2005: Director del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín"; 2007-2010: Delegado de Culto y Pastoral de El Pilar. Fue nombrado obispo de Huesca y de Jaca el 30 de diciembre de 2010. En ese momento desempeñaba los siguientes cargos y tareas: Profesor de Sagrada Escritura del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (1988), del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar" (1988) y del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín" (1988); Miembro del Consejo Diocesano de Pastoral (1993); Miembro del Consejo Presbiteral (1998); Canónigo de la Catedral Basílica "Nuestra Señora del Pilar" de Zaragoza (2004); Miembro del Colegio de Consultores (2005) y Secretario del Consejo Presbiteral; y Vicario General de la Archidiócesis (2009). Fue ordenado obispo en la S. I. Catedral de Huesca el 5 de marzo de 2011. Tomó posesión de la diócesis de Jaca al día siguiente en la S. I. Catedral de esta diócesis.