29 de junio: San Pedro y San Pablo y día del Papa

lopezmartinjulianMons. Julián López       Queridos diocesanos:

Desde hace varios años, en el lejano 1977, la solemnidad de San Pedro y San Pablo dejó de ser fiesta de precepto. Pero se ha mantenido la convocatoria litúrgica del 29 de junio que cuenta incluso con una vigilia vespertina el día anterior. No obstante, muchos fieles procuran participar en la Misa uniéndose al significado de una jornada que nos remite al fundamento apostólico de nuestra fe, Pedro, a quien el Señor aseguró una especial protección: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia…” (Mt 16,18); yo he pedido por ti, para que tu fe no se apague…” (Lc 22,32). A Pedro se une la memoria de Pablo de Tarso, el heraldo de Cristo que fecundó también con su sangre la sede de Roma, cabeza y madre de las demás iglesias. Por eso ambos son celebrados conjuntamente y se veneran sus sepulcros en las respectivas basílicas: el de Pedro en el Vaticano y el de Pablo en la Vía Ostiense. Y en la misma fecha la Iglesia entera ora por el obispo de Roma, el heredero de la fe de Pedro y de la caridad de Pablo, hoy el Papa Francisco.

Conviene tenerlo muy presente para afirmar nuestra comunión de afecto y de obediencia con él. También para depositar el llamado “óbolo de san Pedro”, una limosna para cooperar con su ministerio apostólico (la palabra óbolo quiere decir “moneda pequeña”, pero no limita la generosidad). El 29 de junio es una fecha oportuna para agradecer la entrega generosa del Papa Francisco. El pasado 13 de marzo se cumplieron tres años de su elección y, por tanto, ha comenzado el cuarto año de su pontificado. El propio Papa escribió ese día en su cuenta oficial en Twitter: “Rezad por mí”.

Es lo primero que debemos hacer, porque la oración por el Pastor de toda la Iglesia fortalece los vínculos del amor y de la fe, máxime cuando él está cumpliendo con un tesón y una entrega exhaustiva el compromiso que hicieron los cardenales electores antes de proceder a la elección: que fuese cual fuese el elegido, este debería promover una reforma profunda de los organismos centrales de la Iglesia. Y esto es lo que ha venido haciendo el Papa Francisco en estos primeros años de su ministerio petrino, sorprendiendo a muchos, dentro y fuera de la Iglesia, por su sencillez, humildad, desasimiento personal, cercanía y audacia pastoral. En este Año Jubilar de la Misericordia debemos agradecerle la convocatoria del jubileo y su propio testimonio respecto de los pobres, los encarcelados, los “descartados”, los refugiados que tienen que huir de sus propios países, los solicitantes de asilo, los amenazados por el terrorismo, etc. Los gestos del Papa al lavar los pies, el Jueves Santo de cada año, a estas personas y al llevar consigo a Roma a un grupo de exiliados tienen un valor indudable de denuncia profética y de esperanza.

Por otra parte su empeño en lograr la reforma de la curia vaticana y la trasparencia económica es encomiable. Acaba de anunciarse la creación de una congregación para los Laicos y la Familia y se espera otro organismo que agrupe también varios consejos relacionados con los problemas sociales. Luego está su presencia en los puntos más candentes del dolor y de la injusticia en sus viajes en Italia y en Asia, Sudamérica, Cuba, EE.UU., etc. Y no olvidemos sus grandes documentos sobre la evangelización, el cuidado de la “casa común” y sobre la familia, el sorprendente encuentro con el patriarca de Moscú, con los responsables de otras confesiones cristianas e incluso de otras religiones. Es cierto que existen también en algunos reservas, temores y una cierta oposición. Esto forma parte del discernimiento necesario de espíritus y de situaciones. Pero ahí están las promesas del Señor a Pedro citadas antes. Con  mi cordial saludo y bendición:

+ Julián López,

Obispo de León

Mons. Julián López
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Mons. D. Julián López Martín nace en Toro (Zamora) el 21 de abril de l945. Estudió en el Seminario Diocesano de Zamora y en el P. Instituto de San Anselmo de Roma, donde obtuvo el doctorado en Teología Litúrgica en 1975, como alumno del P. Colegio Español y del Centro Español de Estudios Eclesiásticos anexo a la Iglesia Nacional Española de Roma. Recibió la ordenación sacerdotal en Zamora el 30 de junio de 1.968. CARGOS PASTORALES Fue coadjutor de Villarín de Campos y cura ecónomo de Otero de Sariegos (1968-1970), coadjutor de la parroquia de Cristo Rey en Zamora (1973-1989) y, desde 1978, canónigo Prefecto de Sagrada Liturgia de la Catedral de Zamora y delegado diocesano de Pastoral Litúrgica, miembro del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores desde 1984. Ha sido también consiliario diocesano del Movimiento Familiar Cristiano (1976-1986) y consiliario de la Zona Noroeste de este Movimiento (1980-1983). Profesor de Religión en el Instituto "Claudio Moyano" (1975-1976) y en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado en Zamora (1981-1983). Ha sido director del Centro Teológico Diocesano "San Ildefonso" y de la Cátedra "Juan Pablo II" (1984-1992); delegado diocesano para el IV Centenario de la Muerte de Santa Teresa de Jesús (1980-1982); Año de la Redención (1983-1984); Año Mariano Universal (1987-1988); V Centenario (1992) y Congreso Eucarístico de Sevilla (1993). Profesor de Liturgia y Sacramentos de la Universidad Pontificia de Salamanca (1975-1981 y 1988-1994), ha sido también Presidente de la Asociación Española de Profesores de Liturgia (1992-1995), habiendo impartido clases en las Facultades de Teología de Burgos (1977-1988) y de Barcelona (1984-1989). El 15 de julio de 1994 fue nombrado Obispo de Ciudad Rodrigo por el Papa Juan Pablo II, tomando posesión el 25 de agosto del mismo año. Cargo que desempeñó hasta su nombramiento como Obispo de León el día 19 de marzo de 2002, tomando posesión el 28 de abril. El 6 de julio de 2010 Benedicto XVI le nombró miembro de la congregación para el Culto Divino de la Santa Sede. En la CEE ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 1996 a 1999. De 1993 a 2002 formó parte de la Comisión de Liturgia y desde 2002 a 2011 fue Presidente de dicha Comisión. Desde 2011 es miembro de ella