La Eucaristía nos configura con Jesús compasivo y misericordioso

juan antonio menendezMons. Juan Antonio Menéndez        Hermanos:

La fiesta del Corpus Chirsti, de tanta raigambre y tradición en nuestros pueblos, nos invita a mirar con ojos de compasión y misericordia a nuestros hermanos más pobres y necesitados. Su pobreza material o espiritual es un reflejo de las injustas estructuras humanas que dejan al margen de la historia a muchos hombres y mujeres. Ellos revelan la debilidad de nuestro ser y de nuestra sociedad. Porque, al fin y al cabo, su  situación es así porque otros seres humanos acaparan los bienes, se corrompen utilizando en beneficio propio lo que es de todos o aprueban leyes que protegen a los que más tienen en detrimento de quienes tienen menos.

El Papa Francisco nos recuerda en muchas ocasiones que así como Dios Padre escuchó el clamor de su Pueblo cuando peregrinaba por el desierto, así también la Iglesia debe escuchar y atender a los gritos de dolor y angustia que salen de la boca de tantos refugiados que huyen de las guerras que ellos no han provocado, de los inmigrantes que buscan salir de la hambruna material y espiritual, de los parados que se sienten inútiles a la sociedad, de los transeúntes que vagan de un lado para otros sin casa ni hogar, de menores explotados y sin hogar, de mujeres maltratadas y de ancianos arrinconados. ¡Tantos y tantos hermanos sufren entre nosotros!

Comencemos por el primer paso que es: vencer nuestra indiferencia ante la situación que viven los pobres. Superamos la indiferencia en la medida en que nos interesamos por sus problemas, los sentimos como nuestros y ponemos los medios necesarios  -junto con instituciones como Cáritas- para solucionarlos.

Los obispos de la Comisión de Pastoral Social, en el Mensaje para este día, nos invitan  a construir una cultura de la compasión que implica estar atentos a los problemas del otro, acercarnos y tocar con nuestras manos la pobreza, a  salir al encuentro sin miedo, a curar las heridas que  el sufrimiento produce en las personas, a acompañar con misericordia las personas y los procesos de liberación de la esclavitud de la pobreza. En todo caso se trata de trabajar por la justicia recordando las palabras del profeta Miqueas: “Practica la justicia, ama la misericordia y camina humildemente con tu Dios” (Mi 6,8)

Os invito a celebrar con gozo en esta fiesta la presencia del Señor resucitado bajo las especies del pan y del vino eucarístico. Contemplad mirando a la custodia el   Misterio Eucarístico que contiene al mismo Señor  glorioso; el mismo  que nos amó hasta el extremo de entregar su vida, su sangre y hasta su Madre por amor a todos los seres humanos y el universo entero. Gracias a su entrega redentora por muchos, la humanidad tiene un nuevo horizonte y una nueva dignidad: la de ser hijos de Dios en su Hijo  Jesucristo. Si somos hijos de un mismo Padre, somos hermanos y como tales debemos tratarnos unos a otros en esta casa común que es el mundo.

Salgamos corriendo a socorrer al necesitado que vive a nuestro lado o al que está lejos como lo hizo la Virgen María cuando se enteró de que su prima Isabel la necesitaba. Entreguemos al hermano necesitado en el que también está el Señor nuestro tiempo, nuestra vida y también nuestro dinero para que logremos un día vivir como hermanos que construyen la cultura del amor y convierten el mundo en una verdadera familia.

Con mi afecto y bendición.

 

+ Juan Antonio Menéndez,

Obispo de Astorga

Mons. Juan Antonio Menéndez
Acerca de Mons. Juan Antonio Menéndez 14 Articles
Realizó sus estudios eclesiásticos en los Seminarios Menor y Mayor de Oviedo, afiliado a la Universidad Pontificia de Salamanca, donde obtuvo la Licenciatura en Estudios Eclesiásticos en 1980. Es también Licenciado en Derecho Canónico por la misma Universidad, en el año 2005. Fue ordenado sacerdote en la Parroquia del Sagrado Corazón de Villalegre (Avilés), el 10 de mayo de 1981. Su ministerio sacerdotal lo ha desarrollado en la diócesis de Oviedo, donde ha desempeñado los cargos de Coadjutor de “Santa María Magdalena” en Cangas del Narcea (1981-1986); Vice-Arcipreste de Allande-Cangas del Narcea (1985-1986); Párroco de varias parroquias pequeñas en Teverga (1986-1991); Arcipreste de Proava-Quirós y Teverga (1988-1991); Miembro electo del Consejo Pastoral Diocesano (1989-1991); Vicario Episcopal para la Vicaría de Oriente (1991-2001); Vicario General de Oviedo, Miembro del Consejo Pastoral Diocesano, del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores (2001-2011); Presidente del Consejo de Administración de Popular TV-Asturias (2004-2011); Vicario episcopal a. i. de la Vicaría Centro (2008); Delegado del Administrador Diocesano Sede Vacante (2009-2010); y Párroco de “San Antonio de Padua” en Oviedo (2010-2011). Hasta su nombramiento como obispo auxiliar y desde el año 2011 fue vicario episcopal para Asuntos Jurídicos de Oviedo y párroco de “San Nicolás de Bari” en Avilés. Además, de canónigo de la Catedral de Oviedo desde 2001 y miembro del Consejo Presbiteral y del Consejo Pastoral Diocesano, desde 1991. Recibió la ordenación episcopal y tomó posesión en la Catedral de Oviedo el 8 de junio de 2013. El 18 de noviembre de 2015 se hizo público su nombramiento como obispo de Astorga, sede de la que tomó posesión el 19 de diciembre. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es presidente de la Comisión Episcopal de Migraciones, cargo para el que fue elegido el 14 de marzo de 2017. Hasta entonces era miembro de las Comisiones Episcopales de Migraciones y de Pastoral (2014-2017).