¡No hay peor ciego que el que no quiere ver!

Obispo Perez Pueyo - 02Mons. Ángel Pérez Pueyo               Cada día estoy más persuadido de que la enfermedad más grave que aqueja hoy al ser humano es la «miopía». Cuenta Mamerto Menapace, en uno de sus libros, que un hombre al llegar al cielo se sorprendió de que no hubiera ninguna puerta. Movido por la curiosidad fue pasando por las distintas dependencias hasta que llegó al despacho de Dios. Sobre el escritorio encontró unas gafas. No pudo resistir la tentación y al ponérselas sintió vértigo. ¡Qué claro se veía todo! El dolor de los enfermos, las dificultades de los pobres, las inquietudes de los jóvenes por su futuro, la soledad de los ancianos, los intereses de los poderosos, la incertidumbre de los refugiados, la ternura de los enamorados, el amor de los esposos y la solicitud por sus hijos, las promesas de los políticos, la honestidad de tantos hombres y mujeres en el trabajo y en la vida… Enseguida le vino a la mente qué estaría haciendo su socio en la financiera. Al ver que estaba intentando estafar a una viuda, invadido por un profundo sentimiento de justicia, agarró un taburete y se lo lanzó con tan buena puntería que le dio en la cabeza y lo tumbó.

En este momento todo el cielo se llenó de algarabía. Era Dios que volvía de paseo con sus ángeles. Sobresaltado, dejó las gafas y trató de esconderse. Pero Dios ya se había dado cuenta y con picardía le había hecho comprender que echaba de menos el taburete. Al verse descubierto, trató de excusarse por haber entrado sin permiso en su despacho y haber utilizado sus gafas.

En este momento todo el cielo se llenó de algarabía. Era Dios que volvía de paseo con sus ángeles. Sobresaltado, dejó las gafas y trató de esconderse. Pero Dios ya se había dado cuenta y con picardía le había hecho comprender que echaba de menos el taburete. Al verse descubierto, trató de excusarse por haber entrado sin permiso en su despacho y haber utilizado sus gafas.

–Se lo lancé a mi socio, replicó. He descubierto que es un usurero. Estaba tratando de estafar a una pobre viuda.

–Vuelve a por él, le dijo Dios. Hay un secreto que debes conocer. Sólo podrás utilizar mis gafas cuando estés plenamente seguro de tener mi corazón.

¡Cómo me gustaría que cada uno de los hijos del Alto Aragón, pudiera adquirir estas «gafas de Dios» no sólo para tener su «visión providente» de las cosas, de los acontecimientos y de las personas sino también para que tuviésemos sus mismas «entrañas» que nos hicieran sentir como propio el dolor ajeno y fuésemos bálsamo, medicina, caricia de Dios… que lo alivia y lo sana!

La semana pasada dábamos gracias a Dios por cada una de las vocaciones, -al ministerio ordenado (diáconos, presbíteros, obispos), a la vida consagrada y al apostolado laical-, por ser para el mundo un auténtico regalo, don y gracia. Y nos comprometíamos a promoverlas y sostenerlas con nuestra ayuda económica y con nuestra oración, especialmente las vocaciones nativas (a los seminaristas y [email protected] en tierra de misión).

Es Dios mismo quien va trazando la ruta de cada uno de sus elegidos. Sin embargo, trabajar por las vocaciones sacerdotales, como diría Mosén Sol, sigue siendo «la llave de la cosecha» porque es ir al origen mismo del bien, a la raíz de todo apostolado. Nos hace descubrir que es el medio más eficaz para la promoción de todos los demás campos pastorales, de cada uno de los carismas con que Dios ha adornado a sus hijos.

Esta es la razón por la que nos urge descubrir entre los jóvenes de nuestras comunidades cristianas, movimientos, cofradías, grupos apostólicos… a aquellos a quienes el Señor ha dotado con las cualidades necesarias. Animarles a que den el paso cuando la Iglesia se lo ofrezca, sostenerlos y prepararlos adecuadamente para que sean hombres recios, creyentes firmes y pastores santos. Los sacerdotes, sin duda, son «un bien ecológico» para todos. Nos ayudan a descubrir nuestra verdadera identidad, esto es, lo que somos y significamos para Dios. Su vida y ministerio nos permiten «abrir los ojos», mirar a las personas desde adentro y desde arriba, en toda su profundidad y anchura.

Con mi afecto y bendición

+Ángel Pérez Pueyo

Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Ángel Pérez Pueyo
Acerca de Mons. Ángel Pérez Pueyo 117 Articles
- Mons. Ángel Javier Pérez Pueyo, natural de Ejea de los Caballeros (Zaragoza), nace el 18 de agosto de 1956. Es el segundo hijo del matrimonio (+) Rodrigo Pérez Fuertes (1.III. 1924 – 1.III.2012) y (+) Carmen Pueyo (21.II.1929 – 19.IV-2005). Su hermana, (+) Mª Concepción (19.V.1954 – 27.VII.1998), se queda paralítica cuando tenía catorce meses como consecuencia de una poliomielitis aguda. - A los 10 años de edad ingresa en el Seminario Metropolitano de Zaragoza. De 1966 a 1971 cursa sus estudios de bachillerato en el Seminario Menor. En 1972 pasa al Seminario Mayor donde estudia COU y como es demasiado joven para iniciar los Estudios Eclesiásticos los formadores le recomiendan que inicie la Etapa Introductoria y estudie Magisterio en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de Educación General Básica “Virgen del Pilar” que se hallaba ubicada en el mismo edificio del Seminario. En 1974 inicia sus Estudios Eclesiásticos en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). - En 1977 va a Salamanca al Aspirantado “Maestro Ávila”, ¾casa de formación que los Sacerdotes Operarios tienen en España¾, donde cursa los tres últimos años de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Posteriormente realiza estudios de licenciatura en Filosofía y Ciencias de la Educación en la Universidad Civil de Salamanca. - A los 23 años, el día 19 de marzo de 1980, es ordenado sacerdote por Mons. Antonio Vilaplana Molina en Plasencia (Cáceres) donde había sido enviado por los Superiores de la Hermandad para realizar la Etapa de Pastoral como formador y profesor en el Seminario Menor de dicha Diócesis. - Al finalizar el curso 1979/80 es destinado al Seminario de Tarragona. Desde 1980 a 1985 desempeña su labor formativa en el Seminario Menor como responsable de los seminaristas y como tutor y profesor del Colegio-Seminario. - En 1985 es nombrado Rector del Aspirantado Menor de Salamanca. Colabora como profesor y tutor en el Colegio “Maestro Ávila” impulsando el trabajo de pastoral juvenil y vocacional con los alumnos y profesores del mismo colegio. - En julio de 1990, en la XVIII Asamblea General, es elegido miembro del Consejo Central y se le responsabiliza de la Coordinación Pastoral de la Hermandad. Durante este tiempo coordina la preparación y dirección de los Cursos para Formadores de Seminarios que se impartieron en Buenos Aires (Argentina), en Caracas (Venezuela), en Lima (Perú); colaboró en el diseño del Curso para Formadores de Seminarios organizado por la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española que se viene celebrando durante el verano en Santander; y colabora como profesor en el Curso para Formadores de Seminarios de lengua española-portuguesa, organizado por la Congregación para la Educación Católica, que se imparte en el Pontificio Colegio Español de San José y en el que participan formadores de diferentes países Lati­noamericanos. En 1994 participa en Itaicí (Brasil) en el I Congreso Continental Latinoame­ricano de Vocaciones. - En julio de 1996, en la XIX Asamblea General es elegido Director General de la Hermandad de Sacerdotes Operarios hasta el año 2002. En 1997 participa en el Congreso sobre secularidad del presbítero diocesano organizado por la Comisión Episcopal del Clero de la Conferencia Episcopal Española. – En julio de 2002, en la XX Asamblea General, celebrada en el Pontificio Colegio Español de San José de Roma (Italia) es reelegido por mayoría absoluta en primera votación. −El pasado 22 de mayo de 2008 la Hermandad ha recibido de la Santa Sede la aprobación como Asociación Sacerdotal de Derecho Pontificio, tal como soñó desde el comienzo Mosén Sol. Y en julio de 2008, por coincidir con el 125 aniversario de la Fundación de la Hermandad y el I Centenario de la muerte del Beato Manuel Domingo y Sol, se celebrará en Tortosa la XXI Asamblea General. – En septiembre de 2008, al concluir su mandato como Director General, es nombrado Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. – El 2 de agosto de 2013 es nombrado Rector del Pontificio Colegio Español de San José en Roma por la Congregación del Clero. – El 27 de diciembre de 2014 es nombrado por el Papa Francisco Obispo de Barbastro-Monzón.