La alegría del amor

eusebiohernandezobtarazonaMons. Eusebio Hernandez           Queridos hermanos y amigos:

El pasado día 8 de abril, se presentó en Roma la Exhortación Apostólica Postsinodal, Amoris Laetitia –la alegría del amor-. Fue firmada por el Papa el pasado 19 de marzo, solemnidad de San José. Esta Exhortación es fruto de los dos últimos Sínodos dedicados a la familia. Del 5 al 19 de octubre de 2014 y, un año después, del 4 al 25 de octubre de 2015, el Sínodo de los Obispos se reunió en Roma para reflexionar sobre los problemas de la familia.

Los temas tratados fueron, en el primer Sínodo: Los desafíos de la familia en el contexto de la evangelización y, en el segundo: Jesucristo revela el misterio y la vocación de la familia. El tema de la familia es uno de los más actuales en este tiempo que vivimos y el Sínodo de los Obispos, junto al Papa, ha querido reflexionar sobre su situación, sus problemas y dificultades.

Creo que este documento es importante y puede iluminar a las familias cristianas, por ello quiero dedicarle tres cartas, esperando que su lectura os anime a leerla y reflexionarla. Puede ayudar a todos a orientarnos sobre un tema que tiene máxima actualidad y especialmente su profundización es necesaria para los agentes de pastoral, en primer lugar para los sacerdotes, que muchas veces os debéis enfrentar a los problemas que hoy presentan algunas familias, también para las familias cristianas y, por supuesto, para los responsables de la pastoral familiar.

¿Qué es un Sínodo?

Muchas veces damos por sentado que todos los cristianos comprenden ciertas palabras e instituciones de la vida eclesial, pero no es así; por ello brevemente introduzco esta Exhortación Apostólica explicando cómo ha nacido para que así comprendamos el sentido de La Alegría del Amor.

La Iglesia tiene una larga tradición de celebrar sínodos. Esta palabra de origen griego significa, “caminar juntos” o “hacer camino juntos”. Un Sínodo es una asamblea en la que obispos del todo el mundo, reunidos con el Santo Padre, comparten experiencias sobre diversos temas, para buscar soluciones pastorales que se puedan aplicar y vivir en la Iglesia Universal. En este caso el tema tratado en las dos sesiones ha sido el de la familia. El Beato Pablo VI recuperó esta institución para mantener vivo el espíritu del Concilio Vaticano II.

Tras la celebración del Sínodo y con las aportaciones de los obispos que a él han asistido el Papa redacta un documento que llamamos Exhortación Apostólica, en él plasma las sugerencias que se han aportado y nos lo ofrece para ayudar a la pastoral de cada diócesis.

La familia un tema fundamental para la Iglesia

Como bien sabemos, la familia atraviesa hoy las graves crisis que afectan a nuestra sociedad; a su vez sigue siendo un elemento fundamental de nuestra sociedad y, por supuesto, de la Iglesia. Por ello, como decía la Relación final del Sínodo de 2015: El anuncio cristiano relativo a la familia es verdaderamente una buena noticia.

El proyecto del matrimonio y de la familia cristiana no es un proyecto desfasado o válido sólo para otros tiempos, tienen toda su actualidad en el momento presente y son fuente de verdadera alegría; por ello, como decía el papa Francisco en el Encuentro de Familias de Santiago de Cuba (septiembre 2015) las familias no son un problema, son principalmente una oportunidad.

La Exhortación Apostólica, La alegría del amor, viene a hacer más vigorosa y fuerte la realidad de las familias y con su reflexión nos ayudará, sin duda, a conocer el proyecto de Dios sobre ellas. Como nos dice el Papa: La reflexión de los pastores y teólogos, si es fiel a la Iglesia, honesta, realista y creativa, nos ayudará a encontrar mayor claridad. Los debates que se dan en los medios de comunicación o en publicaciones, y aun entre ministros de la Iglesia, van desde un deseo desenfrenado de cambiar todo sin suficiente reflexión o fundamentación, a la actitud de pretender resolver todo aplicando normativas generales o derivando conclusiones excesivas de algunas reflexiones teológicas (AL 2)

Continuaré la próxima semana, con la breve presentación de la Exhortación apostólica La Alegría del Amor.

Con todo afecto os saludo y bendigo.

+ Eusebio Hernandez Sola, OAR

Obispo de Tarazona

Mons. Eusebio Hernández Sola
Acerca de Mons. Eusebio Hernández Sola 240 Articles
Nació en Cárcar (Navarra) el 29 de julio de 1944. Sus padres, Ignacio (+ 1973) y Áurea. Es el mayor de cuatro hermanos. Ingresó en el seminario menor de la Orden de los Padres Agustinos Recoletos, en Lodosa, el 12 de septiembre de 1955. En 1958 pasó al colegio de Fuenterrabía donde completó los cursos de humanidades y los estudios filosóficos. A continuación (1963-1964) ingresó en el noviciado del convento de la orden en Monteagudo (Navarra), donde hizo la primera profesión el 30 de agosto de 1964, pasando posteriormente a Marcilla donde cursó los estudios teológicos (1964-68). Aquí hizo la profesión solemne (1967); fue ordenado diácono (1967) y presbítero el 7 de julio de 1968. Su primer oficio pastoral fue el de asistente en la Parroquia de "Santa Rita" de Madrid, comenzando al mismo tiempo sus estudios de Derecho Canónico en la Universidad de "Comillas", de la Compañía de Jesús. Al curso siguiente (1969) fue traslado a la residencia universitaria "Augustinus", que la orden tiene en aquella ciudad. Se le confió la misión de director espiritual de sus 160 universitarios, continuó sus estudios de derecho canónico, que concluyó con el doctorado en 1971, e inició los de Derecho en la universidad complutense de Madrid (1969-1974). Durante el curso 1974-75 hizo prácticas jurídicas en la universidad y en los tribunales de Madrid. El 3 de noviembre de 1975 inició su trabajo en la Congregación para los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica. Desde 1976 fue el director del departamento de la formación y animación de la vida religiosa, siendo el responsable de la elaboración y publicación de los documentos de la Congregación; además dirige una escuela bienal de teología y derecho de la vida consagrada. Desde 1995 es "capo ufficio" del mismo Dicasterio. Por razones de trabajo los Superiores de la Congregación le han confiado multitud de misiones en numerosos países del mundo. Ha participado en variados congresos de vida consagrada, de obispos y de pastoral vocacional. Durante este tiempo ha ejercido de asistente en el servicio pastoral de la orden en Roma. El día 29 de enero de 2011 fue publicado su nombramiento como Obispo de Tarazona y fue ordenado el 19 de marzo, fiesta de San José, en la Iglesia de Ntra. Sra. de Veruela.