«La revolución de la ternura, se llama Misericordia» La séptima Obra Espiritual de Misericordia (7) Rogar a Dios por los vivos y por los difuntos

Ángel Pérez PueyoMons. Ángel Pérez Pueyo           También en esto somos afortunados en nuestra Diócesis. Contamos con cuatro comunidades contemplativas que trabajan y rezan por cada uno de los hijos del Alto Aragón: las clarisas en Monzón; las capuchinas en Barbastro; las hermanitas de Belén en el Monasterio de Sijena; los del Verbo Encarnado en el Monasterio del Pueyo. Son nuestros verdaderos pararrayos. Nuestra lámpara ante el Santísimo. Aunque pueda resultar paradójico son nuestros efectivos más activos y fecundos. Nos ayudan a ser sólo del Señor, a vivir en y desde el Señor. No han huido del mundo como muchos se imaginan sino que lo mueven y lo sostienen desde dentro, desde sus raíces.

¡Ser [email protected] del Señor! ¡Guau! Sólo pensarlo produce vértigo y escalofrío. Sin embargo, como dirían nuestros jóvenes, esto sí que es auténtico («top, top»), aspirar a la «excelencia», a lo máximo, a vivir en el Señor.

Ninguna de las obras de misericordia corporales o espirituales que he ido desgranando semana tras semana se pueden vivir o practicar si no hay realmente una intimidad con el Señor. «Todo aquí abajo afirmaba M. Blondel se sostiene por arriba». En la tierra no sólo existe lo que se puede ver o tocar. Si lográsemos adentrarnos en nuestro interior, hacer silencio, abrir los ojos del corazón, vivir la vida desde abajo y desde adentro, en toda su profundidad y trascendencia… quedaríamos fascinados al descubrir cómo también nuestra vida pende de una mirada divina, trascendente, sobrenatural que todo lo ilumina. Cada vez que alzamos nuestra mirada o nuestra voz a Jesucristo, fuente de la misericordia, experimentamos su presencia, su cercanía, su dulzura, su comprensión, su paciencia, su perdón, su GRACIA… Es la llave que nos abre el corazón y lo torna manso y humilde como el suyo.

Nunca como ahora me he sentido tan afortunado al saber que cuento con una «patrulla» cualificada de hombres y mujeres que piden a Dios por vosotros y por mí en la Diócesis. Rezar diariamente los unos por los otros no es sólo una práctica saludable sino necesaria. A mí ya es lo único que me consuela cuando no puedo corresponderos personalmente con la prontitud que quisiera. Tened la certeza que cada mañana, cuando beso el anillo pastoral, es mi primera caricia que le ofrezco al Señor por cada uno. Y cuando presento al Señor la ofrenda del pan y del vino en la Eucaristía, incluyo vuestro rostro y vuestro nombre. Os conecto con el Señor y le presento todas vuestras inquietudes, preocupaciones, anhelos. Sois desde el día 9 de diciembre de 2014, fecha en que el Prefecto de la Congregación de Obispos me comunicó oficialmente que el Papa Francisco quería que fuera vuestro «pastor», la mejor ofrenda de mi eucaristía diaria. Y en el memento de difuntos le pido diariamente al Señor por cada uno de vuestros familiares, amigos, vecinos, compañeros de trabajo que han fallecido para que sean nuestros mejores intercesores y se transformen en estrellas luminosas que nos conduzcan hasta Él.

Mi oración, como ya os he compartido en alguna ocasión, es muy humilde y sencilla. Se reduce frecuentemente a una respiración: Con la inspiración digo: ‘Jesús…’ y con la expiración: ‘piedad’. O con más frecuencia: ‘Jesús…’, ‘gracias’. Según el color de mi alma, multiplico la imploración o la acción de gracias. Así es como mi oración se ha «reducido» y simplificado al máximo. Quizá tendría que hacerlo de otra manera, pero encuentro tanta paz y fortaleza que me resisto a abandonarla… Por otra parte, con esta vida tan ocupada que llevo, me permite, tan sólo respirando, conectarme con Dios y con cada uno de vosotros.

Con mi afecto y bendición.

+Ángel Pérez Pueyo

Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Ángel Pérez Pueyo
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- Mons. Ángel Javier Pérez Pueyo, natural de Ejea de los Caballeros (Zaragoza), nace el 18 de agosto de 1956. Es el segundo hijo del matrimonio (+) Rodrigo Pérez Fuertes (1.III. 1924 – 1.III.2012) y (+) Carmen Pueyo (21.II.1929 – 19.IV-2005). Su hermana, (+) Mª Concepción (19.V.1954 – 27.VII.1998), se queda paralítica cuando tenía catorce meses como consecuencia de una poliomielitis aguda. - A los 10 años de edad ingresa en el Seminario Metropolitano de Zaragoza. De 1966 a 1971 cursa sus estudios de bachillerato en el Seminario Menor. En 1972 pasa al Seminario Mayor donde estudia COU y como es demasiado joven para iniciar los Estudios Eclesiásticos los formadores le recomiendan que inicie la Etapa Introductoria y estudie Magisterio en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de Educación General Básica “Virgen del Pilar” que se hallaba ubicada en el mismo edificio del Seminario. En 1974 inicia sus Estudios Eclesiásticos en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). - En 1977 va a Salamanca al Aspirantado “Maestro Ávila”, ¾casa de formación que los Sacerdotes Operarios tienen en España¾, donde cursa los tres últimos años de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Posteriormente realiza estudios de licenciatura en Filosofía y Ciencias de la Educación en la Universidad Civil de Salamanca. - A los 23 años, el día 19 de marzo de 1980, es ordenado sacerdote por Mons. Antonio Vilaplana Molina en Plasencia (Cáceres) donde había sido enviado por los Superiores de la Hermandad para realizar la Etapa de Pastoral como formador y profesor en el Seminario Menor de dicha Diócesis. - Al finalizar el curso 1979/80 es destinado al Seminario de Tarragona. Desde 1980 a 1985 desempeña su labor formativa en el Seminario Menor como responsable de los seminaristas y como tutor y profesor del Colegio-Seminario. - En 1985 es nombrado Rector del Aspirantado Menor de Salamanca. Colabora como profesor y tutor en el Colegio “Maestro Ávila” impulsando el trabajo de pastoral juvenil y vocacional con los alumnos y profesores del mismo colegio. - En julio de 1990, en la XVIII Asamblea General, es elegido miembro del Consejo Central y se le responsabiliza de la Coordinación Pastoral de la Hermandad. Durante este tiempo coordina la preparación y dirección de los Cursos para Formadores de Seminarios que se impartieron en Buenos Aires (Argentina), en Caracas (Venezuela), en Lima (Perú); colaboró en el diseño del Curso para Formadores de Seminarios organizado por la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española que se viene celebrando durante el verano en Santander; y colabora como profesor en el Curso para Formadores de Seminarios de lengua española-portuguesa, organizado por la Congregación para la Educación Católica, que se imparte en el Pontificio Colegio Español de San José y en el que participan formadores de diferentes países Lati­noamericanos. En 1994 participa en Itaicí (Brasil) en el I Congreso Continental Latinoame­ricano de Vocaciones. - En julio de 1996, en la XIX Asamblea General es elegido Director General de la Hermandad de Sacerdotes Operarios hasta el año 2002. En 1997 participa en el Congreso sobre secularidad del presbítero diocesano organizado por la Comisión Episcopal del Clero de la Conferencia Episcopal Española. – En julio de 2002, en la XX Asamblea General, celebrada en el Pontificio Colegio Español de San José de Roma (Italia) es reelegido por mayoría absoluta en primera votación. −El pasado 22 de mayo de 2008 la Hermandad ha recibido de la Santa Sede la aprobación como Asociación Sacerdotal de Derecho Pontificio, tal como soñó desde el comienzo Mosén Sol. Y en julio de 2008, por coincidir con el 125 aniversario de la Fundación de la Hermandad y el I Centenario de la muerte del Beato Manuel Domingo y Sol, se celebrará en Tortosa la XXI Asamblea General. – En septiembre de 2008, al concluir su mandato como Director General, es nombrado Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. – El 2 de agosto de 2013 es nombrado Rector del Pontificio Colegio Español de San José en Roma por la Congregación del Clero. – El 27 de diciembre de 2014 es nombrado por el Papa Francisco Obispo de Barbastro-Monzón.