Carta a los niños y niñas que recibís esta Pascua la Primera Comunión

eusebiohernandezobtarazonaMons. Eusebio Hernández           Queridos hermanos y amigos:

Todos los años, en el tiempo de Pascua, quiero dirigir una carta a los niños de nuestra diócesis, especialmente dedicada a los que recibirán la primera comunión. Me siento obligado a dirigirme a vosotros cada año porque, como en otras ocasiones os he escrito, no sois por vuestra edad sólo el futuro de la Iglesia, sino que sois el presente. Sois nuestros hermanos más pequeños y, por ello, los más queridos.

Con qué ilusión os habéis ido preparando en vuestros grupos de catequesis para el gran día en que vais a recibir a Jesucristo en la Eucaristía; ilusión que a veces se transforma incluso en nervios, porque sabéis lo importante que va a ser ese día.

Es un día en el que vuestros padres, abuelos, hermanos, tíos, familiares y amigos os van a acompañar con todo cariño. Como signo de su cariño os harán regalos aunque sé que vuestros catequistas y sacerdotes os han dicho que el mejor regalo, lo más importante, es el gran regalo que Dios os hace: sentaros a su Mesa y daros su mismo Cuerpo. Estoy convencido que lo habéis comprendido muy bien y que, aunque os alegráis por los regalos, como es natural, sabéis bien lo importante que es el regalo de Jesús.

Sé también que, como cada año, algunos de vosotros, durante estos dos años habéis recibido el Bautismo ya que libremente y con el permiso de vuestros padres lo habéis pedido. No sabéis cuanto me alegro de vuestra decisión y de que vuestros padres os hayan facilitado el ser miembros de la Iglesia e hijos de Dios.

Catequistas y sacerdotes me han comentado cómo lo habéis hecho con toda seriedad y responsabilidad y que han sido celebraciones que han hecho mucho bien a todos los que han participado en ellas.

Os quiero invitar a que después de vuestra comunión no os alejéis de vuestras parroquias, seguid viniendo a la misa de los domingos, seguid en la catequesis o en otros grupos que haya en vuestras parroquias, hay mucha cosas que los sacerdotes están dispuestos a ofreceros y sé que si se lo pedís se alegrarán mucho.

Agradeced al Señor el que vuestros padres os hayan llevado a la catequesis preocupándose por vuestra formación cristiana, también el que vuestros abuelos, en algunos casos, os hayan enseñado a rezar y que os hayan invitado a ir con ellos a misa.

También hay que agradecer la labor que han hecho vuestros catequistas que cada semana os han acompañado en la catequesis y tanto os han enseñado y, sobretodo, os han ayudado a conocer el amor de Dios, a saber que nos quiere siempre y que está a nuestro lado acompañándonos en nuestra vida.

Os deseo un día muy feliz junto a todos los que os quieren y sabed que también el Obispo se acuerda de vosotros y reza por cada uno de vosotros, a todos os quiero dar hoy un gran abrazo y deciros: no olvides nunca este día, Jesús es tu mejor amigo, no lo dudes nunca.

Con todo afecto os abrazo y bendigo en el día de vuestra primera comunión.

+ Eusebio Hernández Sola, OAR
Obispo de Tarazona

Mons. Eusebio Hernández Sola
Acerca de Mons. Eusebio Hernández Sola 240 Articles
Nació en Cárcar (Navarra) el 29 de julio de 1944. Sus padres, Ignacio (+ 1973) y Áurea. Es el mayor de cuatro hermanos. Ingresó en el seminario menor de la Orden de los Padres Agustinos Recoletos, en Lodosa, el 12 de septiembre de 1955. En 1958 pasó al colegio de Fuenterrabía donde completó los cursos de humanidades y los estudios filosóficos. A continuación (1963-1964) ingresó en el noviciado del convento de la orden en Monteagudo (Navarra), donde hizo la primera profesión el 30 de agosto de 1964, pasando posteriormente a Marcilla donde cursó los estudios teológicos (1964-68). Aquí hizo la profesión solemne (1967); fue ordenado diácono (1967) y presbítero el 7 de julio de 1968. Su primer oficio pastoral fue el de asistente en la Parroquia de "Santa Rita" de Madrid, comenzando al mismo tiempo sus estudios de Derecho Canónico en la Universidad de "Comillas", de la Compañía de Jesús. Al curso siguiente (1969) fue traslado a la residencia universitaria "Augustinus", que la orden tiene en aquella ciudad. Se le confió la misión de director espiritual de sus 160 universitarios, continuó sus estudios de derecho canónico, que concluyó con el doctorado en 1971, e inició los de Derecho en la universidad complutense de Madrid (1969-1974). Durante el curso 1974-75 hizo prácticas jurídicas en la universidad y en los tribunales de Madrid. El 3 de noviembre de 1975 inició su trabajo en la Congregación para los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica. Desde 1976 fue el director del departamento de la formación y animación de la vida religiosa, siendo el responsable de la elaboración y publicación de los documentos de la Congregación; además dirige una escuela bienal de teología y derecho de la vida consagrada. Desde 1995 es "capo ufficio" del mismo Dicasterio. Por razones de trabajo los Superiores de la Congregación le han confiado multitud de misiones en numerosos países del mundo. Ha participado en variados congresos de vida consagrada, de obispos y de pastoral vocacional. Durante este tiempo ha ejercido de asistente en el servicio pastoral de la orden en Roma. El día 29 de enero de 2011 fue publicado su nombramiento como Obispo de Tarazona y fue ordenado el 19 de marzo, fiesta de San José, en la Iglesia de Ntra. Sra. de Veruela.