Jornada de las Vocaciones Nativas

Mons. Jaume PujolMons. Jaume Pujol            Desde hace 53 años la Iglesia celebra en este domingo, llamado del Buen Pastor, la Jornada por las Vocaciones Nativas, que con este u otro nombre y diferentes lemas se propone concienciarnos de la importancia de que surjan vocaciones propias en los países de misión.

De hecho, la expresión países de misión nos remite a un pasado de siglos en el que la generosidad de muchos jóvenes de familias europeas hacía que fueran a lugares lejanos para trabajar allí por el Reino de Dios, anunciando el Evangelio y ayudando al desarrollo integral de la población.

Esto ha cambiado. Siguen siendo muy necesarios los misioneros, pero desde hace años ha habido un cierto vuelco estadístico: países como Bélgica y Holanda, que tenían muchas vocaciones sacerdotales y misioneras experimentan una fuerte crisis, mientras que en el Tercer Mundo crecen las ordenaciones sacerdotales, igual que el número de católicos.

En África, en los diez últimos años la población del Continente ha crecido un 24% y la de los católicos un 41%. En Asia, la demografía ha aumentado en un 10% y los católicos un 20% . Esto determina que a veces sean vocaciones de estos países las que vienen en ayuda de parroquias de la vieja Europa.

Cualquiera que sea el número de los que se ordenan, más cerca o más lejos, la oración de Jesús «al Dueño de la mies para que envíe obreros a su campo», siempre será actual, como también lo será la forma en que se manifiestan estas llamadas vocacionales. El lema de este año de la Jornada dice: «Te mira con pasión». Se refiere a la mirada de Cristo, que es fuerte, apasionada, llena de misericordia. Así lo experimentan quienes dan el paso.

El papa Francisco pide  a Dios para esta ocasión: «Concédenos comunidades cristianas vivas, fervorosas y alegres, que sean fuente de vida fraterna y despierten entre los  jóvenes el deseo de consagrarse a Ti y a la evangelización».

¿Cómo podemos ayudar a que esto suceda? Rezando por las nuevas vocaciones y sosteniendo económicamente a los seminaristas. Algunos necesitan una beca de estudios para sostenerse. Llegan al seminario sin nada encima excepto una vieja maleta con algo  de ropa y un par de zapatos. Pero traen una ilusión de entrega maravillosa. De nosotros depende de que puedan cumplir con este sueño de servir a la Iglesia y a la humanidad.

+ Jaume Pujol

Arzobispo de Tarragona y primado

Mons. Jaume Pujol
Acerca de Mons. Jaume Pujol 324 Articles
Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.