El Arzobispo invita a participar en el Jubileo de los Monaguillos

Mons. Juan José AsenjoMons. Juan José Asenjo         Queridos hermanos y hermanas:

El próximo sábado, 9 de abril, celebraremos el Jubileo de los Monaguillos convocado por la Delegación Diocesana de Pastoral Vocacional. Esperamos que en ella participen un nutrido grupo de acólitos de nuestras parroquias. Será una jornada festiva, con momentos de oración y convivencia de los monaguillos de nuestras parroquias, que peregrinarán a nuestra catedral para ganar el Jubileo y participar en la Eucaristía ante la Virgen de los Reyes, que yo mismo presidiré. Por ello, en esta semana me dirijo especialmente a este grupo selecto de niños de nuestra Archidiócesis, que sirven al altar y que prestan un excelente servicio a nuestras parroquias.

Queridos monaguillos: os saludo con mucho afecto, al mismo tiempo que os invito a participar en el Jubileo de los Monaguillos. Como vosotros, yo fui monaguillo en mi infancia, circunstancia de la que el Señor se sirvió para llamarme al sacerdocio. El Papa Francisco fue también monaguillo en su parroquia de Buenos Aires. Así lo cuenta en un libro titulado “Querido Papa Francisco”, en el que el Santo Padre es entrevistado por algunos niños como vosotros. También el Papa Benedicto XVI fue acólito en las parroquias de Ascua y Traunstein, en su Alemania natal, como lo han sido  muchos sacerdotes que vosotros conocéis.

En los primeros días de agosto del año 2006 se celebró en Roma un encuentro internacional de monaguillos, en el que participaron cerca de cuarenta y cinco mil acólitos como vosotros. Fueron recibidos por el Papa Benedicto, quien después de recordar sus vivencias como monaguillo entre los ocho y los doce años, invitó a los monaguillos de todo el mundo a ser amigos, testigos y apóstoles de Jesús.

Hago mías las palabras del Papa, que en su discurso os dijo que vuestra relación con el Señor, realmente presente en la Eucaristía, no debe ser sólo exterior. Debe ser “íntima, profunda, de amistad realmente personal, capaz de dar sentido a la vida de cada uno de vosotros”. Os invitó  también a escuchar con gran disponibilidad la voz del Señor, que tal vez os está diciendo: “Quiero que me sirvas de modo especial como sacerdote, convirtiéndote así en mi testigo, siendo mi amigo e introduciendo a otros en esta amistad”. Si es así, escuchad con gran apertura de corazón la invitación del Señor y seguidla con prontitud.

 El Papa os llamó “apóstoles de Jesús”. Cuando servís al altar, estáis dando testimonio de que creéis que allí está presente el Señor, con su cuerpo, su sangre, su alma y su divinidad, con una presencia real, verdadera y sustancial, como nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica. Si lo hacéis con actitudes de recogimiento, de auténtica devoción, que brota del corazón y se expresa en los gestos, en el canto, en las respuestas, si lo hacéis como se debe, y no distraídamente, entonces vuestro testimonio llega a quienes os contemplan y sois verdaderamente apóstoles del Señor.

La amistad con Él tiene su fuente y su cumbre en la Eucaristía. Luchad contra la rutina. No os acostumbréis nunca a servir al altar. Hacedlo cada día como si fuera la primera vez, como si fuera la última vez, con la sorpresa y la emoción a flor de piel, con mucho amor al Señor que os concede el privilegio grande de tenerlo tan cerca. “Descubrid cada día –os dijo el Papa- que [sobre el altar] sucede algo grande, que el Dios vivo está en medio de nosotros y que podéis estar cerca de él y ayudar para que su misterio se celebre y llegue a las personas”.

El Papa os pidió que deis frutos de bondad y de servicio en todos los ámbitos de vuestra vida, en la familia, en la escuela y en el tiempo libre, y que el amor al Señor, que crece en vosotros cuando estáis junto a Él en el altar, lo entreguéis a todas las personas, especialmente a aquellas a quienes les falta amor, que viven solas, que son ancianos, sufren enfermedades o son pobres.

El Santo Padre terminó esta conversación con los monaguillos presentes en la plaza de San Pedro y también con vosotros con esta invitación: “¡Sed siempre amigos y apóstoles de Jesucristo!”.Hago mía esta invitación del Papa, al mismo tiempo que os animo cordialmente a participar en el Jubileo de los Monaguillos en nuestra catedral. Pedid a vuestros padres y a vuestros párrocos que os traigan. Ni ellos ni vosotros os arrepentiréis. Estad seguros de que volveréis contentos y felices a vuestras parroquias y a vuestros hogares. Os encomiendo a vuestro patrono, san Tarsicio, niño como vosotros, martirizado mientras llevaba la Eucaristía a los presos y enfermos de Roma en tiempo de persecución. Anunciad y entregad también vosotros al Señor a vuestros amigos para que lo conozcan y lo amen. Os encomiendo también a la Virgen de los Reyes para que os cuide y os proteja.

Para vosotros, para vuestros sacerdotes, vuestros padres y hermanos, mi saludo fraterno y mi bendición.

 

+ Juan José Asenjo Pelegrina

Arzobispo de Sevill

Mons. Juan José Asenjo
Acerca de Mons. Juan José Asenjo 343 Articles
Mons. D. Juan José Asenjo Pelegrina nació en Sigüenza (Guadalajara) el 15 de octubre de 1945. Fue ordenado sacerdote en 1969. Es Licenciado en Teología por la Facultad Teológica del Norte de España, sede de Burgos (1971). Amplió estudios en Roma donde realizó, desde 1977 hasta 1979, los cursos de Doctorado en Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, y las Diplomaturas en Archivística y Biblioteconomía en las Escuelas del Archivo Secreto Vaticano y de la Biblioteca Apostólica Vaticana. CARGOS PASTORALES Los primeros años de su ministerio sacerdotal los desarrolló en su diócesis de origen, en Sigüenza-Guadalajara, donde trabajó en la enseñanza y en la formación sacerdotal. Estuvo vinculado especialmente al Patrimonio Cultural como Director del Archivo Artístico Histórico Diocesano (1979-1981), Canónigo encargado del Patrimonio Artístico (1985-1997) y Delegado Diocesano para el Patrimonio Cultural (1985-1993). En 1993 fue nombrado Vicesecretario para Asuntos Generales de la CEE, cargo que desempeñó hasta su ordenación episcopal, el 20 de abril de 1997, como Obispo Auxiliar de Toledo. Tomó posesión de la diócesis de Córdoba el 27 de septiembre de 2003. El 13 de noviembre de 2008 fue nombrado Arzobispo Coadjutor de Sevilla y el día 5 de noviembre de 2009 comenzó su ministerio como Arzobispo metropolitano de Sevilla, al aceptar el Santo Padre la renuncia del Cardenal Amigo Vallejo. Por delegación de los Obispos del Sur, es el Obispo responsable de la Pastoral de la Salud de Andalucía. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE preside la Comisión Episcopal de Patrimonio Cultural, cargo para el que fue elegido el 15 de marzo de 2017. Ya había presidido esta Comisión de 2005 a 2009. Otros cargos en la CEE: vicesecretario para Asuntos Generales (1993-1997); secretario general y portavoz de la CEE (1998-2003); miembro del Comité Ejecutivo (2009-2017). Fue copresidente de la Comisión Mixta Ministerio de Educación y Cultura-Conferencia Episcopal Española para el seguimiento del Plan Nacional de Catedrales de 1998 a 2003. Ejerció de coordinador Nacional de la V Visita Apostólica del Papa Juan Pablo II a España el 3 y 4 de mayo de 2003. Ha sido miembro de la "Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia" y de la "Junta Episcopal Pro V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús".