¡Mirad qué amor nos ha tenido el Padre! – Carta Pastoral con motivo del Año Jubilar de la Misericordia

eusebiohernandezobtarazonaMons. Eusebio Hernandez            Queridos hermanos y amigos:

El pasado Miércoles Santo entregué a los sacerdotes, tras la celebración de la Misa Crismal, una Carta Pastoral que, con motivo del Año Jubilar de la Misericordia, he querido dirigir a todos los fieles de la diócesis de Tarazona.

En el mes de septiembre ya os dirigí una carta presentando el Año Jubilar que titulé, Caminando hacia el Jubileo de la Misericordia, y fue publicada en esta Hoja los días 6 y 13 de septiembre. En ella os exponía las grandes líneas de lo que papa Francisco nos proponía en este Año Jubilar que estamos celebrando.

También en otras ocasiones os he escrito sobre el tema, especialmente invitándoos a uniros a las distintas celebraciones que, desde el inicio del Jubileo, hemos tenido en la S. I. Catedral o en otros Templos Jubilares. La respuesta que habéis dado hasta ahora a las distintas celebraciones ha sido secundada por muchos y que han producido un gran fruto.

Desde que se anunció este Año Jubilar he tenido el deseo de dedicar una reflexión más amplia sobre lo que estamos celebrando; por ello, he dedicado un tiempo a la meditación personal y la he querido plasmar en una Carta Pastoral sobre el rico contenido que nos ofrece este Jubileo.

La reflexión de la Carta parte de la Bula con la que el Papa nos convocaba a este Año Jubilar: Misericordiae Vultus. No me he salido del texto maravilloso de la Bula de Francisco y he querido resumirlos en siete capítulos, por otra parte, este número siete  encierra un carácter simbólico de plenitud.

Le he puesto el título de una frase de la primera carta de San Juan (3, 1): Mirad que amor nos ha tenido el Padre. Creo que expresa bien el deseo de este Año Jubilar, es decir, todos los cristianos invitados a saberse hijos en las manos de Dios nuestro Padre y, a la vez, una invitación a que toda la humanidad, sea creyente o no, puede ver en nosotros, a través de nuestra misericordia, el amor manifestado en Cristo, imagen del amor del Padre.

Sobre todo deseo que la Carta os ayude a vivir este Año Jubilar como un año de gracia. Es precisamente, explicando el tiempo, como kairós, o sea, el tiempo en el que Dios actúa y salva, como he querido comenzar la Carta Pastoral. Es decir, aunque en la historia de la humanidad y de cada uno de nosotros, el tiempo en que vivimos en este mundo, está envuelta en luces y sombras, sin embargo, Dios lo transforma en su misericordia en tiempo de gracia. El mensaje de las Sagradas Escrituras, desde el Antiguo al Nuevo Testamento, es una constante llamada a la confianza, a la apertura a Dios, a no temer.

Humildemente y hablándoos desde el corazón he querido compartir con vosotros, como hermano vuestro, mis deseos para este Año Jubilar publicando esta Carta Pastoral. Espero que la leáis, que os haga bien y que sirva también para la formación cristiana de grupos y comunidades. En cada parroquia vuestros sacerdotes os la facilitarán.

Con todo afecto os saludo y bendigo.

+ Eusebio Hernandez Sola, OAR

Obispo de Tarazona

Mons. Eusebio Hernández Sola
Acerca de Mons. Eusebio Hernández Sola 218 Articles
Nació en Cárcar (Navarra) el 29 de julio de 1944. Sus padres, Ignacio (+ 1973) y Áurea. Es el mayor de cuatro hermanos. Ingresó en el seminario menor de la Orden de los Padres Agustinos Recoletos, en Lodosa, el 12 de septiembre de 1955. En 1958 pasó al colegio de Fuenterrabía donde completó los cursos de humanidades y los estudios filosóficos. A continuación (1963-1964) ingresó en el noviciado del convento de la orden en Monteagudo (Navarra), donde hizo la primera profesión el 30 de agosto de 1964, pasando posteriormente a Marcilla donde cursó los estudios teológicos (1964-68). Aquí hizo la profesión solemne (1967); fue ordenado diácono (1967) y presbítero el 7 de julio de 1968. Su primer oficio pastoral fue el de asistente en la Parroquia de "Santa Rita" de Madrid, comenzando al mismo tiempo sus estudios de Derecho Canónico en la Universidad de "Comillas", de la Compañía de Jesús. Al curso siguiente (1969) fue traslado a la residencia universitaria "Augustinus", que la orden tiene en aquella ciudad. Se le confió la misión de director espiritual de sus 160 universitarios, continuó sus estudios de derecho canónico, que concluyó con el doctorado en 1971, e inició los de Derecho en la universidad complutense de Madrid (1969-1974). Durante el curso 1974-75 hizo prácticas jurídicas en la universidad y en los tribunales de Madrid. El 3 de noviembre de 1975 inició su trabajo en la Congregación para los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica. Desde 1976 fue el director del departamento de la formación y animación de la vida religiosa, siendo el responsable de la elaboración y publicación de los documentos de la Congregación; además dirige una escuela bienal de teología y derecho de la vida consagrada. Desde 1995 es "capo ufficio" del mismo Dicasterio. Por razones de trabajo los Superiores de la Congregación le han confiado multitud de misiones en numerosos países del mundo. Ha participado en variados congresos de vida consagrada, de obispos y de pastoral vocacional. Durante este tiempo ha ejercido de asistente en el servicio pastoral de la orden en Roma. El día 29 de enero de 2011 fue publicado su nombramiento como Obispo de Tarazona y fue ordenado el 19 de marzo, fiesta de San José, en la Iglesia de Ntra. Sra. de Veruela.