La fiesta de la Misericordia

Mons. Jaume PujolMons. Jaume Pujol         Hay en la vida de santa Faustina Kowalska un pequeño hecho que resalta cómo Dios escribe a veces recto con los renglones torcidos cuando quiere una cosa. Su director espiritual, el padre Sopocko, le atendía en el confesionario, pero por falta de tiempo no podía escuchar pacientemente las profundas confidencias que le hacía la monja polaca, así que le pidió que fuera del objeto mismo de la confesión, estas las pusiera por escrito. Gracias a ello nos quedó un Diario de sor Faustina en el que explica con el mayor detalle cómo Dios le fue inspirando ser «la secretaria de su misericordia» ante el mundo.

En este dietario anota el 22 de febrero de 1931 que vio a Jesús con una túnica blanca y la mano alzada para bendecir mientras con la otra se tocaba el pecho, del que salían dos rayos, uno rojo y otro pálido. La aparición vino acompañada de la petición de que hiciera pintar un cuadro con la imagen que había visto, con la promesa de que quien la venerara se salvará. Y aún con otra exigencia: quiero que esta imagen sea bendecida con solemnidad en el primer domingo después de Pascua de Resurrección. Ese día será la Fiesta de la Misericordia.

Sor Faustina murió en 1938 y fue declarada santa por el papa San Juan Pablo II el 30 de abril del 2000, con ocasión del año santo de este milenio cristiano. El mismo Papa declaró que el domingo siguiente a la Pascua fuera declarada la Fiesta de la Misericordia y, como si fuera una señal del cielo, fue en esta fiesta precisamente cuando el Papa polaco fue llamado a gozar de la vida eterna en 2005. El papa Francisco canonizó al papa Wojtyla precisamente en esta fiesta el 27 de abril del 2014.

Me he extendido en esta historia para señalar que estamos ante una santa y una fiesta cristiana de nuestro tiempo. ¿Cómo no recordarla cuando el papa Francisco ha querido que todo este año lo viviera la Iglesia contemplando la misericordia infinita de Dios con cada uno de nosotros?

En sucesivos comentarios trataré  de concretar modos de ser fieles a esta intención de celebrar un Año Jubilar dedicado a meditar sobre este don divino de la misericordia, que ya tuvo su prólogo con la lectura atenta de la BulaMisericordiae Vultus, el documento pontificio que hemos meditado y que invito a considerar como la mejor lectura de este Año de gracia.

+ Jaume Pujol Bacells

Arzobispo de Tarragona y primado

Mons. Jaume Pujol
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Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.