Dios no nos da su Amor para que construyamos una vida más cómoda y placentera

Mons. Rafael ZornozaMons. Rafael Zornoza          Depositarios de los bienes que por amor hemos recibido de Dios, los cristianos somos a menudo como el hijo mayor de la Parábola del Hijo Pródigo, que siente envidia, celos, y se encierra en sí mismo frente a la venida de su hermano menor, que ha dilapidado los bienes del Padre. Siente indignación por un amor hasta el extremo que él mismo recibe y ha recibido. Tiene que ser el padre del relato, que representa a Dios Padre, el que le haga pensar en el valor supremo del amor que tiene que regir las relaciones, y tiene que decirle que si él verdaderamente se siente como quien es, como un hijo de su Padre que vive en su casa, debe sentir y hacer suyos los sentimientos del corazón del Padre para acoger a todos, fundamentalmente al extraviado y al pecador, para salir de sí, para amar, no para instalarse y hacerse dueño de aquello que también él ha recibido misericordiosamente.

Estamos preocupados por nosotros mismos. Quizás nos mantenemos fieles, cerca del Señor y en su casa. Pero deberíamos saber buscar, administrar, gestionar, y apropiarnos mejor de ese amor recibido, que nos da necesariamente un corazón universal y que nos hace, como dice continuamente el Papa Francisco, salir a buscar al necesitado, “a las periferias existenciales”, que pueden estar más cerca de nosotros de lo que suponemos: son aquellos que no conocen a Dios. Dios nos ha dado su amor no para que construyamos una vida más cómoda y placentera, sino para hacernos crecer, vivir y gozar, con esa felicidad que se descubre al amar: en amar más que en ser amados, entregándonos como Cristo en la Cruz.

Quiera Dios que viviendo en su casa, los que deberíamos de tener la experiencia de ser pecadores y de haber necesitado la reconciliación, podamos extirpar de nosotros toda falta de caridad, toda agresividad contra los otros, toda pasión que nos enfrente unos con otros, para mostrar en este mundo dividido que Dios se ha hecho presente y que en su Iglesia encontramos una comunidad de hermanos que nos muestra que Dios es Padre y que nos espera para amarnos y hacernos eternamente felices con su amor en el cielo.

+ Rafael Zornoza

Obispo de Cádiz y Ceuta

Mons. Rafael Zornoza
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RAFAEL ZORNOZA BOY nació en Madrid el 31 de julio de 1949. Es el tercero de seis hermanos. Estudió en el Colegio Calasancio de Madrid con los PP. Escolapios, que simultaneaba con los estudios de música y piano en el R. Conservatorio de Madrid. Ingresó en el Seminario Menor de Madrid para terminar allí el bachillerato. En el Seminario Conciliar de Madrid cursa los Estudios Teológicos de 1969 a 1974, finalizándolos con el Bachillerato en Teología. Ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1975 en Madrid fue destinado como vicario de la Parroquia de San Jorge, y párroco en 1983. Impulsó la pastoral juvenil, matrimonial y de vocaciones. Fue consiliario de Acción Católica y de promovió los Cursillos de Cristiandad. Arcipreste del Arciprestazgo de San Agustín y miembro elegido para el Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Madrid desde 1983 hasta que abandona la diócesis. Es Licenciado en Teología Bíblica por la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, donde también realizó los cursos de doctorado. Preocupado por la evangelización de la cultura organizó eventos para el diálogo con la fe en la literatura y el teatro e inició varios grupos musicales –acreditados con premios nacionales e internacionales–, participando en numerosos eventos musicales como director de coros aficionados y profesor de dirección coral. Ha colaborado además como asesor en trabajos del Secretariado de Liturgia de la Conferencia Episcopal. En octubre de 1991 acompaña como secretario particular al primer obispo de la de Getafe al iniciarse la nueva diócesis. Elegido miembro del Consejo Presbiteral perteneció también al Colegio de Consultores. Inicia el nuevo seminario de la diócesis en 1992 del que es nombrado Rector en 1994, desempeñando el cargo hasta 2010. Ha sido profesor de Teología en la Escuela Diocesana de Teología de Getafe, colaborador en numerosos cursos de verano y director habitual de ejercicios espirituales. Designado por el S.S. el Papa Benedicto XVI obispo titular de Mentesa y auxiliar de la diócesis de Getafe y fue ordenado el 5 de febrero de 2006. Hay que destacar en este tiempo su dedicación a la Formación Permanente de los sacerdotes. También ha potenciado con gran dedicación la pastoral de juventud, creando medios para la formación de jóvenes cristianos, como la Asociación Juvenil “Llambrión” y la Escuela de Tiempo Libre “Semites”, que capacitan para esta misión con la pedagogía del tiempo libre, campamentos y actividades de montaña. Ha impulsado además las Delegaciones de Liturgia, Pastoral Universitaria y de Emigrantes, de importancia relevante en la Diócesis de Getafe, así como diversas iniciativas para afrontar la nueva evangelización. Pertenece a la Comisión Episcopal de Seminarios de la Conferencia Episcopal Española –encargado actualmente de los Seminarios Menores– y a la Comisión Episcopal del Clero. Su lema pastoral es: “Muy gustosamente me gastaré y desgastaré por la salvación de vuestras almas” (2Cor 12,13). El 30 de agosto de 2011 se ha hecho público su nombramiento por el Santo Padre Benedicto XVI como Obispo electo de Cádiz y Ceuta. El 22 octubre ha tomado posesión de la Diócesis de Cadiz y Ceuta.