Día del Seminario

Mons. Salvador Gimenez VallsMons. Salvador Giménez          Con seguridad todos sabéis a qué nos referimos en la Iglesia cuando hablamos del Seminario. Es el lugar en el que se forman quienes desean ser ordenados sacerdotes. Es una opción personal cuya aceptación definitiva queda en manos de la Iglesia. En nuestra diócesis muchos jóvenes, a lo largo de los años, han pasado por el Seminario donde han cursado sus estudios y han forjado su personalidad y su futuro. Algunos de ellos, conocidos por muchos de vosotros, ejercen su ministerio en las distintas parroquias y encargos sirviendo con generosidad y fidelidad al Pueblo de Dios y colaborando con otras personas e instituciones para mejorar nuestra sociedad.

Además de la permanente responsabilidad que tenemos todos los cristianos sobre esta institución educadora, cada uno según su función en la comunidad, la Iglesia nos pide que nuestra preocupación sea más intensa en una jornada anual. Este es el caso en este domingo, 13 de marzo. En las diócesis en las que se mantiene como fiesta el día de san José, se celebra entonces puesto que los seminarios católicos lo tienen como Patrono. El objetivo de esta jornada se centra en conseguir que todos valoremos y le demos la debida importancia al período destinado a la preparación de los futuros sacerdotes.

Me refiero a todos. Empiezo por mí mismo cuya preocupación os he trasladado en varias ocasiones hasta cansaros. Sigo con los actuales sacerdotes que, con su vida y su servicio, os presentan a diario al mismo Jesucristo y expresan la felicidad que les da su seguimientos y la dedicación a la comunidad atendiendo a los que la forman y acogiendo con cariño a todos los que llegan y llaman solicitando ayuda para alguna necesidad concreta. Es un buen camino para iniciar a otros en esta entrega.

También son responsables las familias cristianas y, en concreto, los padres. Os pido mucha generosidad en despertar y acompañar la vocación al ministerio sacerdotal, si se da el caso, de algún hijo vuestro. No tengáis miedo de perder a nadie; al contrario ganaréis en sensibilidad comunitaria y seréis correspondidos al ciento por uno. Los catequistas, los monitores de tiempo libre, los profesores de religión, los docentes cristianos estáis llamados a facilitar la respuesta positiva de vuestras gentes a la llamada de Dios. Todos estamos comprometidos en la oración por esta intención y en la misma tarea vocacional. Por supuesto, los jóvenes y todos aquellos que os interrogáis sobre vuestro futuro. Atreveos a responder afirmativamente a la llamada que Dios os hace y entregad vuestra vida al servicio de la Iglesia para bien de todos.

El lema de este año es muy consolador y está en la línea que ha marcado el papa Francisco con el Año de la Misericordia. Enviados a reconciliarcon una clara referencia a acercar a los hermanos a Dios y entre sí; a ofrecer el sacramento del perdón; a construir un corazón llenos de misericordia para acoger a todos, para tratar siempre a los demás con ternura; a mostrar con auténtica visión la felicidad y la salvación de Jesucristo.

Se nos propone una oración que, entre otras cosas, dice: Ayuda, Señor, a quienes tú eliges…hazlos humildes ministros tuyos… marca su vida con el signo de una compasión que no sólo comprende el sufrimiento, sino que acude a socorrer a cuantos sufren… transforma toda su persona para ser misericordiosos como el Padre.

+Salvador Giménez

Obispo de Lleida

Mons. Salvador Giménez Valls
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Mons. D. Salvador Giménez Valls nace el 31 de mayo de 1948 en Muro de Alcoy, provincia de Alicante y archidiócesis de Valencia. En 1960 ingresó en el Seminario Metropolitano de Valencia para cursar los estudios eclesiásticos. Es Bachiller en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 9 de junio de 1973. Es licenciado en Filosofía y Letras, con especialización en Historia, por la Universidad Literaria de Valencia. CARGOS PASTORALES Inició su ministerio sacerdotal como párroco de Santiago Apóstol de Alborache, de 1973 a 1977, cuando fue nombrado director del Colegio “Claret” en Xátiva, cargo que desarrolló hasta 1980. Este año fue nombrado Rector del Seminario Menor, en Moncada, donde permaneció hasta 1982. Desde 1982 hasta 1989 fue Jefe de Estudios de la Escuela Universitaria de Magisterio “Edetania”. Desde 1989 a 1996 fue párroco de San Mauro y San Francisco en Alcoy (Alicante) y Arcipreste del Arciprestazgo Virgen de los Lirios y San Jorge en Alcoy (Alicante) entre 1993 y 1996. Desde este último año y hasta su nombramiento episcopal fue Vicario Episcopal de la Vicaría II Valencia Centro y Suroeste. Además, entre 1987 y 1989, fue director de la Sección de Enseñanza Religiosa, dentro del Secretariado de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de la CEE, y fue miembro del Colegio de Consultores entre 1994 y 2001. El 11 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Valencia. Recibió la ordenación episcopal el 2 de julio del mismo año. Fue administrador diocesano de Menorca del 21 de septiembre de 2008 hasta el 21 de mayo de 2009, fecha en la que fue nombrado obispo de esta sede. Tomó posesión el 11 de julio del mismo año. El 28 de julio de 2015 se hacía público su nombramiento como obispo de Lleida. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde 2014. También ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 2005 a 2014.