Elegir religión en la escuela

salvador_gimenez_valls_leridaMons. Salvador Giménez         Dentro de unas semanas los centros de enseñanza empezarán a preparar el curso próximo en el llamado período de preinscripción escolar. Es un primer paso que hace posible la opción de elegir, por parte de los padres, centro educativo para sus hijos. En esa opción está incorporada una materia que deben ofertar los centros y pueden elegir voluntariamente los padres o, en su caso, los alumnos.

Me estoy refiriendo a la Enseñanza de la Religión y la Moral Católica. Y solicito la atención de todos los católicos, padres y alumnos, profesores y sacerdotes para que esta materia cuente con la decidida y favorable opción porque tiene un gran valor y es muy importante para la formación integral y cristiana de los alumnos. Recuerdo también que su estudio puede servir para ampliar conocimientos a los alumnos de otras confesiones o no creyentes. Solicito a todos los que se interesan por la escuela comprensión y respeto por los contenidos de esta asignatura que se imparten con normalidad en los sistemas educativos de muchos países de nuestro entorno.

Me gustaría explicar con detalle la importancia de la enseñanza de la religión en la escuela y sus fuentes psicológicas, sociológicas, culturales e históricas que la justifican; por supuesto, también las teológicas. Del mismo modo narrar con brevedad las difíciles circunstancias que ha vivido esta asignatura en los últimos treinta y cinco años y las complicaciones de todo tipo para encajarla con dignidad en el actual curriculum escolar. Intento resumir todo ello en unas cuantas afirmaciones que otros muchos expertos han desarrollado ampliamente y en profundidad.

Es un derecho fundamental de los padres reconocido por la Constitución Española en el artículo 27. 3. No es un privilegio de los obispos o de la Iglesia.

Es una satisfacción personal y profesional para tantos profesores que la imparten o que ven favorecidas sus materias por sus coincidencias, complementariedades o contrastes. No se puede confundir con la catequesis que se ofrece en las parroquias puesto que está en diálogo constante con las demás asignaturas.

Es una obligación de las autoridades educativas y de los responsables de los centros escolares ofrecer esta enseñanza como una asignatura optativa para que todos ejerzan su derecho con libertad y sin cortapisa alguna. Los profesores de religión reúnen los requisitos académicos similares a los exigidos para los docentes de las demás materias.

Es una preocupación para los propios responsables eclesiales que los niños y jóvenes carezcan de una explicación coherente respecto a las grandes respuestas de sentido que pueden encontrar todos ellos en Jesucristo y su Iglesia.

Es una responsabilidad de la comunidad cristiana conseguir que todos sus miembros posean un buen bagaje cultural, nacido de la fe y desarrollado por muchas generaciones a lo largo de los siglos, y sepan dar razones suficientes de su esperanza.

Es una gran prueba de tolerancia por parte de toda nuestra sociedad posibilitar que las motivaciones y convicciones de muchos cristianos sean educadas y purificadas con el fin de que haya cada vez mayor número de ciudadanos, bien preparados, que dediquen su tiempo al servicio del bien común, desde una plataforma confesional.

Por mi parte deseo, con estas líneas, aconsejar y urgir a todos los escolares a inscribirse en esta materia en sus respectivos centros, bien por propia decisión o bien por voluntad de sus padres.

Las estadísticas actuales sobre las inscripciones aún son elevadas a nivel general y todos debemos contribuir a la coherencia entre las propias convicciones y la vida.

+Salvador Giménez

Obispo de Lleida

Mons. Salvador Giménez Valls
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Mons. D. Salvador Giménez Valls nace el 31 de mayo de 1948 en Muro de Alcoy, provincia de Alicante y archidiócesis de Valencia. En 1960 ingresó en el Seminario Metropolitano de Valencia para cursar los estudios eclesiásticos. Es Bachiller en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 9 de junio de 1973. Es licenciado en Filosofía y Letras, con especialización en Historia, por la Universidad Literaria de Valencia. CARGOS PASTORALES Inició su ministerio sacerdotal como párroco de Santiago Apóstol de Alborache, de 1973 a 1977, cuando fue nombrado director del Colegio “Claret” en Xátiva, cargo que desarrolló hasta 1980. Este año fue nombrado Rector del Seminario Menor, en Moncada, donde permaneció hasta 1982. Desde 1982 hasta 1989 fue Jefe de Estudios de la Escuela Universitaria de Magisterio “Edetania”. Desde 1989 a 1996 fue párroco de San Mauro y San Francisco en Alcoy (Alicante) y Arcipreste del Arciprestazgo Virgen de los Lirios y San Jorge en Alcoy (Alicante) entre 1993 y 1996. Desde este último año y hasta su nombramiento episcopal fue Vicario Episcopal de la Vicaría II Valencia Centro y Suroeste. Además, entre 1987 y 1989, fue director de la Sección de Enseñanza Religiosa, dentro del Secretariado de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de la CEE, y fue miembro del Colegio de Consultores entre 1994 y 2001. El 11 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Valencia. Recibió la ordenación episcopal el 2 de julio del mismo año. Fue administrador diocesano de Menorca del 21 de septiembre de 2008 hasta el 21 de mayo de 2009, fecha en la que fue nombrado obispo de esta sede. Tomó posesión el 11 de julio del mismo año. El 28 de julio de 2015 se hacía público su nombramiento como obispo de Lleida. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde 2014. También ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 2005 a 2014.