«La revolución de la ternura, se llama Misericordia» – La Séptima Obra Corporal de Misericordia (7)

Obispo Perez Pueyo - 02Mons. Ángel Pérez Pueyo         ¡Enterrar a los muertos!

En la primera entrevista que me hicieron, desde la delegación diocesana de Medios de Comunicación, se me pidió que contara un recuerdo de la infancia. Compartí entonces con vosotros mi experiencia de la cruz que encontré en la solapa del traje de mi padre cuando le fui a amortajar. Conservo esta cruz.

Unos meses antes de que se cayera y se desencadenara un rápido deterioro que acabaría con su vida, con una gran serenidad y paz interior, me pidió que me sentara en su cuarto. Y me ofreció el mejor regalo, su «testamento espiritual».

Cuando yo volvía de mi trabajo en la Conferencia Episcopal, pasaba por la habitación de la residencia a darle un beso. El solía estar descansando aunque me esperaba siempre despierto. Aquel día me aguardó levantado. Y después de darle el beso y hacer ademán de marchar a mi cuarto… me comentó:

−¡Qué prisa tienes! ¡Siéntate un momento! Y, a bocajarro, me dijo:

− Ángel, tengo 88 años. Aunque me encuentro muy bien, mucho no voy a vivir. No te entristezcas. Quiero que sepas que he sido el hombre más feliz de la vida. Y si naciera de nuevo, volvería a casarme con tu madre. Lo único que siento es que te quedas solo, aunque veo que tienes muy buenos amigos.

A medida que me iba hablando se me iba poniendo la piel de gallina. En una línea y media había logrado condensar su propia experiencia de fe. Sobrecogido, por romper el hielo, le dije:

– El cura eres tú o soy yo.

.- Tú. Y añadió, como si todo lo tuviera muy bien pensado, calculado y medido: “¡No te salgas!” (De cura) Aquí sí que me dio en el «punto de flotación».

.- ¿Me ves mal? Me revolví, como pidiéndole explicación.

.- ¡Todo lo contrario! ¡Te veo tan feliz, que nada ni nadie te harán sentir tan bien como te hará sentir Dios estando a su servicio!

A través de este humilde testimonio he podido aprender que sólo la fidelidad a Dios, el abandono de fe, la entrega en obediencia que vivió el mismo Jesús, te ayudan a descubrir cómo en la vida se puede «perder» y, sin embargo, «ganar».

Esta ha sido, sin duda, la gran lección de la que Dios se ha valido, por mediación de mi padre, para ayudarme a crecer por dentro, sustentando mi vida desde Dios.

Hombre recio: huérfano de padre en su infancia (criado en casa de unos tíos), se abre camino en la vida como aprendiz (sale de su pueblo, Santa Eulalia de Gállego, en busca de trabajo, Ayerbe y Ejea, donde conoció a mi madre y constituyó una familia), la enfermedad de su hija Conchita a los catorce meses de nacer (poliomielitis), las cuarenta operaciones y su muerte a los 42 años, la operación de su hijo, la muerte inesperada de su esposa Carmen…

Esposo fiel: «Me volvería a casar con tu madre, confesaba pocos meses antes de morir, aunque tuviera que pasar por las mismas tribulaciones…» Era muy frecuente, durante su convalecencia, llamarla en sueños y preguntar a unos y a otros por ella…

Padre solícito: con su hija a la que cuidó y protegió hasta su muerte. Respetuoso con la vocación sacerdotal de su hijo y su posterior vinculación a la Hermandad de Sacerdotes Operarios (la cruz en la solapa del traje cuando entré en el Seminario)…

CREYENTE auténtico: consciente de que la fe no le libraría de ninguna contrariedad pero sí le permitiría mirar las cosas y afrontarlas desde otras coordenadas invisibles…

Desde que mi padre Rodrigo se marchara a la ciudad de la luz, a las vastas y hermosas praderas donde viven eternamente los hombres y mujeres transparentes, donde se reencontraría con su chica y su esposa del alma, se me ha permitido abrir los ojos con los que mirar la vida desde adentro y desde arriba, en toda su profundidad y anchura. Se me ha enseñado que nada se pierde para siempre… que me espera en el cielo cuando, el día menos pensado, cambie también yo de estado para vivir eternamente en la LUZ del amor de Aquel que un día me creó.

Con mi afecto y bendición

+ Ángel Pérez Pueyo

Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Ángel Pérez Pueyo
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- Mons. Ángel Javier Pérez Pueyo, natural de Ejea de los Caballeros (Zaragoza), nace el 18 de agosto de 1956. Es el segundo hijo del matrimonio (+) Rodrigo Pérez Fuertes (1.III. 1924 – 1.III.2012) y (+) Carmen Pueyo (21.II.1929 – 19.IV-2005). Su hermana, (+) Mª Concepción (19.V.1954 – 27.VII.1998), se queda paralítica cuando tenía catorce meses como consecuencia de una poliomielitis aguda. - A los 10 años de edad ingresa en el Seminario Metropolitano de Zaragoza. De 1966 a 1971 cursa sus estudios de bachillerato en el Seminario Menor. En 1972 pasa al Seminario Mayor donde estudia COU y como es demasiado joven para iniciar los Estudios Eclesiásticos los formadores le recomiendan que inicie la Etapa Introductoria y estudie Magisterio en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de Educación General Básica “Virgen del Pilar” que se hallaba ubicada en el mismo edificio del Seminario. En 1974 inicia sus Estudios Eclesiásticos en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). - En 1977 va a Salamanca al Aspirantado “Maestro Ávila”, ¾casa de formación que los Sacerdotes Operarios tienen en España¾, donde cursa los tres últimos años de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Posteriormente realiza estudios de licenciatura en Filosofía y Ciencias de la Educación en la Universidad Civil de Salamanca. - A los 23 años, el día 19 de marzo de 1980, es ordenado sacerdote por Mons. Antonio Vilaplana Molina en Plasencia (Cáceres) donde había sido enviado por los Superiores de la Hermandad para realizar la Etapa de Pastoral como formador y profesor en el Seminario Menor de dicha Diócesis. - Al finalizar el curso 1979/80 es destinado al Seminario de Tarragona. Desde 1980 a 1985 desempeña su labor formativa en el Seminario Menor como responsable de los seminaristas y como tutor y profesor del Colegio-Seminario. - En 1985 es nombrado Rector del Aspirantado Menor de Salamanca. Colabora como profesor y tutor en el Colegio “Maestro Ávila” impulsando el trabajo de pastoral juvenil y vocacional con los alumnos y profesores del mismo colegio. - En julio de 1990, en la XVIII Asamblea General, es elegido miembro del Consejo Central y se le responsabiliza de la Coordinación Pastoral de la Hermandad. Durante este tiempo coordina la preparación y dirección de los Cursos para Formadores de Seminarios que se impartieron en Buenos Aires (Argentina), en Caracas (Venezuela), en Lima (Perú); colaboró en el diseño del Curso para Formadores de Seminarios organizado por la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española que se viene celebrando durante el verano en Santander; y colabora como profesor en el Curso para Formadores de Seminarios de lengua española-portuguesa, organizado por la Congregación para la Educación Católica, que se imparte en el Pontificio Colegio Español de San José y en el que participan formadores de diferentes países Lati­noamericanos. En 1994 participa en Itaicí (Brasil) en el I Congreso Continental Latinoame­ricano de Vocaciones. - En julio de 1996, en la XIX Asamblea General es elegido Director General de la Hermandad de Sacerdotes Operarios hasta el año 2002. En 1997 participa en el Congreso sobre secularidad del presbítero diocesano organizado por la Comisión Episcopal del Clero de la Conferencia Episcopal Española. – En julio de 2002, en la XX Asamblea General, celebrada en el Pontificio Colegio Español de San José de Roma (Italia) es reelegido por mayoría absoluta en primera votación. −El pasado 22 de mayo de 2008 la Hermandad ha recibido de la Santa Sede la aprobación como Asociación Sacerdotal de Derecho Pontificio, tal como soñó desde el comienzo Mosén Sol. Y en julio de 2008, por coincidir con el 125 aniversario de la Fundación de la Hermandad y el I Centenario de la muerte del Beato Manuel Domingo y Sol, se celebrará en Tortosa la XXI Asamblea General. – En septiembre de 2008, al concluir su mandato como Director General, es nombrado Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. – El 2 de agosto de 2013 es nombrado Rector del Pontificio Colegio Español de San José en Roma por la Congregación del Clero. – El 27 de diciembre de 2014 es nombrado por el Papa Francisco Obispo de Barbastro-Monzón.