Celebrar la Cuaresma del Año de la Misericordia

Mons. Julian LópezMons. Julián López         Queridos diocesanos:

Un año más, al llegar el miércoles de ceniza, la Iglesia, haciendo suya la invitación de san Pablo, nos dice: «En el tiempo favorable te escuché, en el día de la salvación te ayudé». Pues mirad: ahora es el tiempo favorable, ahora es el día de la salvación” (2 Cor 6,2). Ya desde la primera invitación al Año jubilar de la Misericordia en la carta apostólica “Misericordiae Vultus”, el papa Francisco pedía que esta Cuaresma “fuese vivida con mayor intensidad, como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios”, recordando las incontables páginas de la Sagrada Escritura que se nos ofrecen en este tiempo litúrgico para que las meditemos diariamente y descubramos con más facilidad el rostro misericordioso del Padre (MV 17).  Y citaba estas palabras del profeta Miqueas: “Tú, Señor, volverás a compadecerte de nosotros y a tener piedad de tu pueblo. Destruirás nuestras culpas y arrojarás en el fondo del mar todos nuestros pecados” (cfr 7,18-19). Por eso os invito a prestar una especial atención a las lecturas dominicales del ciclo C en el que nos encontramos, de la mano de san Lucas, el evangelista de la misericordia.

No echemos en saco roto la gracia de Dios (cf. 2 Cor 6,1) pues, aunque todo tiempo es “tiempo favorable” y toda nuestra vida es una oportunidad abierta a la acción misericordiosa divina, la Cuaresma lo es de un modo especial porque todo en ella invita a entrar en nosotros mismos, a reconocer nuestros fallos y debilidades y a situar a Jesucristo en el centro de nuestra vida. Lo ha vuelto a recordar el papa Francisco en el mensaje para la Cuaresma 2016 que lleva como título «Misericordia quiero y no sacrificio (Mt 9,13). Las obras de misericordia en el camino jubilar» y dado a conocer el día 26 de enero. He aquí estas palabras, verdaderamente centrales de su pensamiento: “La misericordia «expresa el comportamiento de Dios hacia el pecador, ofreciéndole una ulterior posibilidad para examinarse, convertirse y creer» (MV 21), restableciendo de ese modo la relación con él. Y, en Jesús crucificado, Dios quiere alcanzar al pecador incluso en su lejanía más extrema, justamente allí donde se perdió y se alejó de Él” (n. 2).

Aprovechemos, pues, este tiempo de gracia y misericordia en el que la Iglesia pone a nuestro  alcance con mayor abundancia los medios de la salvación comenzando por la palabra de Dios. En la Cuaresma la predicación debe ser más rica y abundante, buscando la conversión de la mentalidad y de la conducta, y se ha de facilitar un acercamiento más intenso a las fuentes de la gracia: los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía que nos ayudan a revivir el Bautismo que nos hizo hijos de Dios y nos fortalecen, en cuanto miembros vivos de la Iglesia, en el combate diario contra las fuerzas del mal que luchan dentro de nosotros. La Cuaresma es también tiempo de austeridad para que nos centremos en lo esencial de la vida cristiana y pongamos en práctica las obras de misericordia, corporales y espirituales, como recuerda expresamente el papa en el mensaje citado: Ellas nos recuerdan que nuestra fe se traduce en gestos concretos y cotidianos, destinados a ayudar a nuestro prójimo en el cuerpo y en el espíritu, y sobre los que seremos juzgados: nutrirlo, visitarlo, consolarlo y educarlo” (n. 3). Además, este es el ayuno que Dios quiere, la solidaridad efectiva con los necesitados, la práctica del perdón de las ofensas,  etc. (cf. Is 58,1-9), sin olvidar la abstinencia en los días penitenciales, la oración y la limosna.

En la Cuaresma Dios mismo sale a nuestro encuentro en Jesucristo y en la Iglesia, y hace más fácil el que nos sintamos queridos, perdonados y sostenidos por su presencia. Dejémonos amar y reconciliar por Él.

+ Julián López,

Obispo de León

Mons. Julián López
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Mons. D. Julián López Martín nace en Toro (Zamora) el 21 de abril de l945. Estudió en el Seminario Diocesano de Zamora y en el P. Instituto de San Anselmo de Roma, donde obtuvo el doctorado en Teología Litúrgica en 1975, como alumno del P. Colegio Español y del Centro Español de Estudios Eclesiásticos anexo a la Iglesia Nacional Española de Roma. Recibió la ordenación sacerdotal en Zamora el 30 de junio de 1.968. CARGOS PASTORALES Fue coadjutor de Villarín de Campos y cura ecónomo de Otero de Sariegos (1968-1970), coadjutor de la parroquia de Cristo Rey en Zamora (1973-1989) y, desde 1978, canónigo Prefecto de Sagrada Liturgia de la Catedral de Zamora y delegado diocesano de Pastoral Litúrgica, miembro del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores desde 1984. Ha sido también consiliario diocesano del Movimiento Familiar Cristiano (1976-1986) y consiliario de la Zona Noroeste de este Movimiento (1980-1983). Profesor de Religión en el Instituto "Claudio Moyano" (1975-1976) y en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado en Zamora (1981-1983). Ha sido director del Centro Teológico Diocesano "San Ildefonso" y de la Cátedra "Juan Pablo II" (1984-1992); delegado diocesano para el IV Centenario de la Muerte de Santa Teresa de Jesús (1980-1982); Año de la Redención (1983-1984); Año Mariano Universal (1987-1988); V Centenario (1992) y Congreso Eucarístico de Sevilla (1993). Profesor de Liturgia y Sacramentos de la Universidad Pontificia de Salamanca (1975-1981 y 1988-1994), ha sido también Presidente de la Asociación Española de Profesores de Liturgia (1992-1995), habiendo impartido clases en las Facultades de Teología de Burgos (1977-1988) y de Barcelona (1984-1989). El 15 de julio de 1994 fue nombrado Obispo de Ciudad Rodrigo por el Papa Juan Pablo II, tomando posesión el 25 de agosto del mismo año. Cargo que desempeñó hasta su nombramiento como Obispo de León el día 19 de marzo de 2002, tomando posesión el 28 de abril. El 6 de julio de 2010 Benedicto XVI le nombró miembro de la congregación para el Culto Divino de la Santa Sede. En la CEE ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 1996 a 1999. De 1993 a 2002 formó parte de la Comisión de Liturgia y desde 2002 a 2011 fue Presidente de dicha Comisión. Desde 2011 es miembro de ella