Siempre es tiempo de sembrar

ginesgarciaMons. Ginés García Beltrán        Queridos hermanos y hermanas:
 
El inicio del nuevo año es también el momento en que Manos Unidas – Campaña contra el Hambre- hace una llamada a comenzar una nueva campaña en favor de los hombres y mujeres más pobres de la tierra. Cómo hemos de agradecer, entre otras muchas cosas, a esta gran familia de Manos Unidas el que no permita que se adormezca nuestra conciencia frente a la realidad de la pobreza, que en este caso es indignidad no sólo para el que la padece, sino tambien para el que la permite.
 
El lema de este año es muy sugerente, al menos para mí: “Plántale cara el hambre: Siembra”. Eso de sembar me gusta. Si en el ciclo de la naturaleza hay tiempos propios para la siembra, en lo que se refiere a hacer el bien, no lo hay. Siempre es tiempo de sembrar. Cualquier momento y circunstacia es apropiado para echar la semilla del bien en el buen campo del mundo.
 
Es verdad que la siembra tiene mucho de misterio, pero también de confianza. Sembrar es una aventura, pero bien sabemos que el que no siembra tampoco recoge. Para recoger hay que sembrar. Por eso, el sembar no es propio de los miedosos ni  de los desconfiados. En el momento que nos ha tocado vivir hemos de apostar por la siembra, por la siembra para el bien. El compromiso de la construcción de un mundo mejor no es tarea de los otros, sino que lo es también nuestra, de cada uno. Todos hemos de sembrar. Hemos de plantarle cara al mal en cualquiera de los rostros con los que se presenta en el mundo. Al mal hay que plantarle cara, y hay que hacerlo con el bien que es lo único que lo vence. ¿Queremos plantarle cara al hambre?, pues hagámoslo con la solidaridad, con la entrega, y hasta con la denuncia de las causas que lo provocan.
 
Este año tenemos un motivo especial para luchar contra el hambre: el Año santo de la Misericordia al que nos ha convocado el Papa Francisco. Una de las obras de misericordia es dar de comer al que tiene hambre.
 
Es bueno que volvamos a la misericordia, porque siempre es tiempo de misericordia. Y desde el Dios de la misericordia que nos invita a serlo también nosotros, descubrir, o redescubrir, las obras de misericordia y ponerlas en práctica. Será una oportunidad y un modo de despertar nuestra conciencia y entrar en el corazón de los más necesitados que es también el corazón del Evangelio, donde late el corazón de Dios que es misericordia. Las obras de misericordia, tomadas del Evangelio, nos hacen darnos cuenta si vivimos o no como discípulos de Cristo.
 
Manos Unidas, que nace del Evangelio y crece en la tierra de la comunidad eclesial, es consciente que los cristianos sólo somos creíbles cuando vivimos la misericordia con los demás. Una Iglesia que no transparente la misericordia de Dios tiene poco que decir al mundo. Por eso, confiados en el Dios que es misericordia, queremos recordar que a nosotros nos toca sembrar, y esperar a que la semilla dé fruto. Hemos de sembrar esperanza, sembrar ilusión; hemos de sembrar solidaridad y compromiso para con los más ncesitados; hemos de sembrar fortaleza y vida para todos; hemos de sembrar sin cansarnos y con confianza. No hay ninguna obra buena que deje de dar fruto. Por eso, es fundamental la fe. Manos Unidas trabaja desde la fe y para la fe. Cada día del año son miles los hombres y las mujeres que, de modo voluntario, riegan la semilla de Manos Unidas, que hoy se han convertido en arboles grandes que dan frutos abundantes. Y los seguirán haciendo, y los seguiremos haciendo, y ojalá vengan otros muchos más a hacerlo.
 
Una de esas semillas se planta cada año en esta iglesia diocesana de Guadix. Este año lo sembraremos para que dé fruto en la India y en Perú. En un proyecto de ayuda socio-sanitaria en una de las zonas más pobres y atrasadas de la India (dirigido especialmente a la población femenina de 0 a 23 años, a las embarazadas y lactantes), y en una biblioteca para Perú (el proyecto pretende implantar la biblioteca con diversos textos, ordenadores y materiales necesarios, al tiempo que generar el ambiente adecuado para motivar la lectura y elaboración de las tareas escolares. Los beneficiarios directos serán 161 niños y niñas y los indirectos sus padres y familiares, unas 500 personas). La semilla crecerá, y nos alegraremos de ver el fruto, como cada año.
 
Os animo a todos a colaborar con Manos Unidas. Podéis hacerlo con vuestra aportación económica, o con la participación en las actividades que se organizan; pero no lo olvidéis, podéis hacerlo también siendo voluntarios de Manos Unidas. Si os llega este mensaje a los jóvenes, atreveros a comprometeros, e invitar a vuestros amigos y conocidos.
Con mi afecto y bendición.

+ Ginés García Beltrán,

Obispo de Guadix

Mons. Ginés García Beltrán
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S. E. R. Mons. Ginés Ramón García Beltrán, nació en Lorca (Murcia), siendo natural de Huércal-Overa (Almería), el día 3 de octubre de 1961. Después de cursar estudios de Enseñanza Media en el Instituto de Huércal-Overa de 1975 a1979, ingreso en el Seminario Conciliar de San Indalecio, de Almería. Cursó estudios de Teología en la Facultad de Teología de la Compañía de Jesús en Granada. Tras obtener la graduación de Bachiller en Teología en 1984, es ordenado sacerdote el 20 de septiembre de 1985. Licenciado en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma en 1986. En 1987 cursó estudios de doctorado en Derecho Canónico en la misma Universidad, y especialización en derecho matrimonial en la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Ha desempeñado el ministerio sacerdotal como párroco de Mojácar (1987-1989), Rioja (1993-1994), «Santa María de los Ángeles», de la Capital (1994-996). Capellán de las Religiosas de la Inmaculada Niña «Divina Infantita» (1993-1994) y de las Religiosas Siervas de los Pobres, Hijas del Sagrado Corazón de Jesús (1990-1992 y 2004 -2005). Arcipreste en la Capital (1994-1996). En 1996 Mons. D. Rosendo Álvarez Gastón le nombra Vicario General y Moderador de Curia, cargos en los que es confirmado en 2002 hasta 2005, por Mons. Adolfo González Montes, quien le nombra Canónigo Doctoral en 2003. Administrador parroquial de La Cañada y Costacabana (2005-2006); y de nuevo párroco de la importante parroquia de San Sebastián de la Capital de Almería, desde 2006. De 1989 a 1992 ejerció como Vicerrector del Seminario, Formador y Director espiritual en los Seminarios Mayor y Menor de Almería. Defensor del Vínculo y Promotor de Justicia (desde 1989). Delegado Episcopal en el Colegio Diocesano de San Ildefonso (1991-1994). Profesor (desde 1990) y Rector en el «Instituto Teológico San Indalecio» para la formación teológica y pastoral diocesana (1993-1997). Delegado Episcopal del IV Sínodo Diocesano (1996-1999). En el «Centro de Estudios Eclesiásticos» del Seminario Conciliar (afiliado a la Facultad de Granada) ha sido Jefe de Estudios (1996-2003), Profesor de Teología (1997-2003), y es actualmente Profesor Ordinario de Derecho Canónico (desde 2005). En el «Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Almería» (adscrito a la Universidad Pontificia de Salamanca), ha sido Profesor de Derecho Canónico y Síntesis teológica (2007-2008). Entre otros cargos que ha desempeñado, el Obispo de Guadix fue durante años Profesor de Religión en diversos Institutos de Enseñanza Media (1989-1994). Responsable de Formación Espiritual de grupos de matrimonios. Como miembro del Tribunal Eclesiástico, ha sido en diversas causas Juez instructor y «ad casum»; entre ellas en la Causa de los Mártires de Almería (2003). Representante del Obispado de Almería en Unicaja (2001-2007). Miembros del Consejo Presbiteral (1995-2006), Consejo Pastoral Diocesano (1995-2006), Colegio de Consultores (desde 1995), Consejo Diocesano de Asuntos Económicos (2003-2005) y Consejo Diocesano de Arte y Patrimonio (1997-2005). El 3 de diciembre Su Santidad el Papa Benedicto XVI nombró a Mons. Ginés Ramón García Beltrán como nuevo obispo de Guadix. El 27 de febrero de 2010 fue consagrado obispo en la Plaza de Las Palomas, de la ciudad accitana. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Permanete y Presidente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, desde el 12 de marzo de 2014. Anteriomente había sido miembro de la CEMCS y de la Comisión Episcopal de Patrimonio, desde 2010 a 2014. En la Asamblea de Obispos del Sur de España es el Obispo delegado para los Medios de Comunicación Social. El 13 de julio de 2016 fue nombrado miembro de la Secretaría para la Comunicación de la Santa Sede.