Manos Unidas

HoyoLopezRamonMons.Ramón del Hoyo       Queridos fieles diocesanos:

  1. El próximo día 14 de febrero, Domingo, celebramos las diócesis españolas, esta Jornada, precedida del “día del ayuno voluntario”, del viernes día 12.

Manos Unidas, organización de la Iglesia católica, lleva ya más de cincuenta años en su lucha contra el hambre en el mundo, la desnutrición, la miseria, la enfermedad, el subdesarrollo y la falta de instrucción. Su finalidad es trabajar para ir erradicando las causas que provocan estas situaciones.

Es cierto que se han dado grandes pasos y se han logrado importantes objetivos. Los programas concretos que Manos Unidas ha venido encomendando durante estos años a los arciprestazgos de la Diócesis son, como una gota de agua en el océano, pero, gracias a estas iniciativas, muchas personas han logrado acceder a un trabajo, a una educación que está produciendo sus frutos, a disponer de agua potable y otros servicios.

  1. Sin embargo, todavía es largo el camino que resta por recorrer, sobre todo ante la escasa sensibilización que existe sobre las verdaderas causas del hambre. Aquí es donde deberá actuarse, de forma especial, sobre todo, para resolver el problema en sus raíces.

A través del lema de este año: PLÁNTALE CARA AL HAMBRE: SIEMBRA, Manos Unidas nos invita a sembrar en nuestro entorno el Evangelio de las Bienaventuranzas. A sembrar en los corazones la gran verdad de que alimentarse, no pasar hambre, es un derecho primario de toda persona, de que las generaciones presentes tenemos que preservar los recursos naturales para las futuras y la idea de que, una apropiación exclusiva y abusiva de estos recursos se opone a la llamada de Dios ya desde el Génesis: “El Señor Dios tomó al hombre y lo colocó en el jardín de Edén, para que lo guardara y lo cultivara” (Gn 2,15).

Las causas de la pobreza en el mundo radican en criterios falsos y en planteamientos erróneos económicos, políticos y comerciales. Los últimos Pontífices, como ahora el Papa Francisco, han puesto el dedo en la llaga, apuntando que es la persona la que debe ocupar el centro de la economía y desarrollo, no el dinero y el poder. Más vale enseñar a pescar que regalar pescado. Servir a la persona y no servirse de la persona.

  1. Dejando claros estos planteamientos, y como respuesta a dos de las obras de misericordia en este año jubilar extraordinario: “Dar de comer al hambriento y de beber al sediento”, seguiremos apoyando a esta nueva Campaña contra el hambre en el mundo, arrimando nuestro hombro junto a Manos Unidas.

Dios Creador hizo las cosas para los seres humanos, para todos sin excepción. Es su casa común, que es este mundo. Que nadie impida este proyecto divino y que todos colaboremos para dar nuevos pasos en esta dirección, sin pararnos, aunque el horizonte quede lejos.

Desde aquí quiero dar las gracias a los dirigentes de Manos Unidas, a tantos colaboradores y voluntarios de la Iglesia de Jaén. Son muchos y trabajan sin horarios y gratuitamente por esta noble causa. Gracias también a tantas personas generosas que, desde el anonimato, contribuyen con sus ayudas a los Proyectos concretos que nos han encomendado y hemos asumido para la presente campaña.

Con mi saludo agradecido en el Señor.

+ Ramón del Hoyo López

Obispo de Jaén

Mons. Ramón del Hoyo
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Mons. Ramón del Hoyo nació el 4 de septiembre de 1940 en Arlanzón (Burgos). Cursó estudios en los Seminarios Menor y Mayor de Burgos, entre 1955 y 1963. Obtuvo la Licenciatura en Derecho Canónico en la Universidad Pontificia de Salamanca (1963-1965) y el Doctorado en la Pontificia Universidad Angelicum (1975-1977). Fue ordenado sacerdote para la archidiócesis de Burgos el 5 de septiembre de 1965. CARGOS PASTORALES Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la diócesis burgalesa. Comenzó como coadjutor de la parroquia de Santa María la Real y Antigua y Director espiritual de la Escuela media femenina “Caritas”, entre 1965 y 1968. Desde este último año y hasta 1974 fue Notario eclesiástico y Secretario del Tribunal Eclesiástico. Además, en el año 1972 fue nombrado Provisor-adjunto de la Curia de Burgos y en 1978 Provisor, cargo que desempeñó hasta 1996. También fue Vicario Judicial del Tribunal Eclesiástico Metropolitano desde el año 1978 y hasta 1993, cuando fue nombrado Vicario General y Canónigo y Presidente del Capítulo Catedral Metropolitano. Estos cargos los compaginó, desde 1977 y hasta su nombramiento episcopal, con la docencia en la Facultad de Teología del Norte de España, sede de Burgos, como profesor de Derecho Canónico. El 26 de junio de 1996 fue nombrado obispo de Cuenca y recibió la ordenación episcopal el 15 de septiembre del mismo año. El 19 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo de Jaén, diócesis de la que tomó posesión el 2 de julio de 2005. El papa Francisco acepta su renuncia al gobierno pastoral de esta diócesis el 9 de abril de 2016 y le nombra administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor,el 28 de mayo de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias, de la que fue presidente de 2005 a 2011. Ha sido miembro del Consejo de Economía desde 2012 a 2017. También fue miembro de la “Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia”, que se creó con el encargo de preparar la Declaración y la promoción de la figura del nuevo Doctor.