La pesca milagrosa

Cartagena Lorca PlanesMons. José Manuel Lorca          La Palabra de Dios es siempre viva, con respuestas para todas las situaciones que le afectan al hombre. Durante estos domingos seguimos viendo a Jesús cerca de la gente, aprovecha todas las circunstancias para predicar y muchos le seguían para escuchar su palabra. Él es el que lleva la iniciativa, se acerca a unos pescadores cansados y derrotados, se monta en una de las barcas y les pide que le retiren un poco de tierra para poder hablar a la gente… ¡Ellos obedecen! Luego les manda que remen mar adentro y echen las redes… Y le obedecen. Estos cansados pescadores tenían razones para desoír a Jesús, pero le obedecen. Nos preguntamos acerca de qué fuerza vieron ellos en la persona de Jesús, que no tardaron en responder, no se resistieron. El evangelista se encarga de resaltar el resultado de haberse fiado, con una pesca abundante y que no había hombres suficientes en la barca para sacar tan gran número de peces, que tuvieron que llamar a otros. ¿No podríamos pensar que Jesús llevaba una clara intención, cuando les quiso hacer ver a estos hombres, que más tarde les pedirá ser pescadores de hombres, lo que les repitió en otro momento, en aquello de que la mies es mucha y los obreros pocos?

El ejemplo práctico se concreta en la figura de Pedro, el rudo patrón del mar de Galilea, el cual ante la cercanía y la grandeza de Dios se siente asombrado y reconoce de inmediato su propia insuficiencia hasta postrarse ante Él. No se atreve ni a mirarle a la cara, pero la lección viene de parte de Jesús: “No temas, desde ahora serás pescador de hombres…”. Jesucristo le ha hablado personalmente a él, conoce las intenciones de su corazón, entra hasta lo más hondo de su ser iluminándolo todo, desde sus formas de vivir, sus miedos y preocupaciones, hasta sus posibilidades y valores y luego, le dice, no temas, confío en ti, te necesito… ¿Quién se resiste ante esta invitación determinante?

Estas lecturas nos plantean dos temas de actualidad. Uno, la reiterada llamada a la nueva evangelización que nos han pedido, tanto los papas anteriores, como el mismo Papa Francisco con carácter de urgencia, no tanto porque se pueda pensar que le vamos a hacer un favor a Dios, sino por nosotros mismos, que somos los que nos beneficiamos de nuestro encuentro con Jesús, que nos ha llenado del todo, nos conoce más que nosotros mismos, nos ha sacado de la oscuridad de nuestros ojos con la luz de su presencia y le hemos respondido con un seguimiento incondicional, humilde, obediente y movidos por la fe en Él. El segundo tema es que Jesús sigue saliendo a los cruces de todos los caminos y a los puertos de todos los mares para decirnos: Venid conmigo, y os haré pescadores de hombres. Este es el fruto principal de la pesca milagrosa, la conquista de los futuros apóstoles, convocando a la misión de trabajar por el Reino de Dios. Esperamos que la respuesta sea generosa en tantos jóvenes que están dando vueltas en torno a Nuestro Señor. Para ellos, con el deseo de que le presten la atención necesaria, bastaría con recordar las palabras de Jesús a San Pablo: “Te basta mi gracia: la fuerza se realiza en la debilidad” (2Co 12,9).

 

+ José Manuel Lorca Planes

Obispo de Cartagena

Mons. José Manuel Lorca
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Mons. D. José Manuel Lorca Planes nació en la localidad murciana de Espinardo, diócesis de Cartagena, el 18 de octubre de 1949. Curso los estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor "San Fulgencio“ de Murcia. Es licenciado en Teología Bíblica por la Facultad de Teología de Granada. Recibió la ordenación sacerdotal el 29 de junio de 1975. Recibió la ordenación episcopal en Teruel el 6 de marzo de 2004. Nombrado Obispo de Cartagena el 18 de julio de 2009, tomó posesión el 1 de agosto de ese mismo año. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades.