“Cristo no ha venido a darnos una opinión, sino a librarnos de un espejismo de libertad”

Mons. Rafael ZornozaMons. Rafael Zornoza        El hombre contemporáneo no está abierto a la verdad, sino cerrado a la misma e imbuido por una autosuficiencia donde parece que él puede ser la piedra de toque, lugar de comprobación o referencia de todas las verdades. Sin embargo este hombre es un hombre manipulado: ¡tiránicamente manipulado! Las grandes tiranías del S. XX se han impuesto sobre todo por la fuerza militar, pero las tiranías actuales entran de otra manera, haciendo de la persona, como ya decía Ortega y Gasset, el “hombre masa”, masificando a un hombre que al final piensa lo que le dicta la propaganda o lo que le infunde la educación oficial. Marcuse hablará del “hombre unidimensional”, teledirigido. Es la ingeniería social pretendida y ejercida por la tiranía oculta que masifica y despersonaliza al ser humano de nuestro tiempo.

El católico, que vive y escucha a Dios en la Iglesia, debería de ser inmune o casi inmune a esta influencia despersonalizadora, por su referencia a la verdad de Dios, que comparte en su Palabra y le hace ver con la luz del Espíritu. Por eso el cristiano está llamado siempre a ir contracorriente y a ser un peligro en las grandes dictaduras. Son en ellas siempre perseguidos por simplemente pensar y conducirse abiertos a la verdad, y no se someten a las ideologías imperantes que son ídolos, normalmente regidos por tiranos.

Necesitamos volver a la verdad. En un mundo relativista, escuchar a Cristo decirnos la verdad de las cosas nos hace salir a nosotros mismos de esa modorra del conformismo y del bienestar, donde parece que somos libres porque estamos en un espejismo de libertad, porque tenemos cien cadenas que escoger en la televisión, o todo un mundo online a golpe de clic, o podemos escoger entre tanta oferta de consumo, pero donde realmente somos gregarios, en un pensamiento único que normalmente nos aparta de nuestro bien y de nuestro fin, y donde se crea, insensible pero rápidamente, una sociedad esclava donde la persona no vale, donde reina el egoísmo y donde al final hay que someterse indiscriminadamente a las tiranías de los que gobiernan, a los mismos que les viene bien para gobernar no encontrar resistencia, ni pensamiento, ni voluntad en el hombre masa.

El Señor salva porque salva la inteligencia y la libertad: “Para ser libres os ha liberado Cristo”, nos dice San Pablo. Por eso dieron la vida los mártires de la antigüedad y del S. XX, y del S. XXI donde la Iglesia sigue siendo perseguida en más de 150 países en el mundo de forma cruenta, de forma disimulada, en otros pocos más. Pero “cielo y la tierra pasarán, más mi Palabra no pasará” nos dice el Señor en el Evangelio. El hombre no tiene veinte caminos para elegir, tiene el de la verdad, la justicia y el amor, que le presenta Cristo, el Hijo de Dios. Por eso ha venido a salvarnos. No ha venido a darnos una opinión,sino a enseñarnos y mostrar en Su persona el camino de la vida.

Veneremos Su Palabra, escuchemos la Palabra de Dios en la Iglesia, en el Magisterio, en la Tradición, los Santos Padres, en nuestra vida compartida. Y animémonos a vivir del Bien, a que esa Palabra se haga vida entre nosotros, nos haga otros Cristos, y por tanto, por el bautismo, un Pueblo de Sacerdotes, Profetas y Reyes. Cada uno de nosotros ha de ser la voz de la verdad conocida, porque Cristo se ha hecho uno con nosotros, nos ha identificado con Él haciéndonos partícipes, como hijos de Dios, de la naturaleza divina.

+ Rafael Zornoza

Obispo de Cádiz y Ceua

Mons. Rafael Zornoza
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RAFAEL ZORNOZA BOY nació en Madrid el 31 de julio de 1949. Es el tercero de seis hermanos. Estudió en el Colegio Calasancio de Madrid con los PP. Escolapios, que simultaneaba con los estudios de música y piano en el R. Conservatorio de Madrid. Ingresó en el Seminario Menor de Madrid para terminar allí el bachillerato. En el Seminario Conciliar de Madrid cursa los Estudios Teológicos de 1969 a 1974, finalizándolos con el Bachillerato en Teología. Ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1975 en Madrid fue destinado como vicario de la Parroquia de San Jorge, y párroco en 1983. Impulsó la pastoral juvenil, matrimonial y de vocaciones. Fue consiliario de Acción Católica y de promovió los Cursillos de Cristiandad. Arcipreste del Arciprestazgo de San Agustín y miembro elegido para el Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Madrid desde 1983 hasta que abandona la diócesis. Es Licenciado en Teología Bíblica por la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, donde también realizó los cursos de doctorado. Preocupado por la evangelización de la cultura organizó eventos para el diálogo con la fe en la literatura y el teatro e inició varios grupos musicales –acreditados con premios nacionales e internacionales–, participando en numerosos eventos musicales como director de coros aficionados y profesor de dirección coral. Ha colaborado además como asesor en trabajos del Secretariado de Liturgia de la Conferencia Episcopal. En octubre de 1991 acompaña como secretario particular al primer obispo de la de Getafe al iniciarse la nueva diócesis. Elegido miembro del Consejo Presbiteral perteneció también al Colegio de Consultores. Inicia el nuevo seminario de la diócesis en 1992 del que es nombrado Rector en 1994, desempeñando el cargo hasta 2010. Ha sido profesor de Teología en la Escuela Diocesana de Teología de Getafe, colaborador en numerosos cursos de verano y director habitual de ejercicios espirituales. Designado por el S.S. el Papa Benedicto XVI obispo titular de Mentesa y auxiliar de la diócesis de Getafe y fue ordenado el 5 de febrero de 2006. Hay que destacar en este tiempo su dedicación a la Formación Permanente de los sacerdotes. También ha potenciado con gran dedicación la pastoral de juventud, creando medios para la formación de jóvenes cristianos, como la Asociación Juvenil “Llambrión” y la Escuela de Tiempo Libre “Semites”, que capacitan para esta misión con la pedagogía del tiempo libre, campamentos y actividades de montaña. Ha impulsado además las Delegaciones de Liturgia, Pastoral Universitaria y de Emigrantes, de importancia relevante en la Diócesis de Getafe, así como diversas iniciativas para afrontar la nueva evangelización. Pertenece a la Comisión Episcopal de Seminarios de la Conferencia Episcopal Española –encargado actualmente de los Seminarios Menores– y a la Comisión Episcopal del Clero. Su lema pastoral es: “Muy gustosamente me gastaré y desgastaré por la salvación de vuestras almas” (2Cor 12,13). El 30 de agosto de 2011 se ha hecho público su nombramiento por el Santo Padre Benedicto XVI como Obispo electo de Cádiz y Ceuta. El 22 octubre ha tomado posesión de la Diócesis de Cadiz y Ceuta.