Unir manos solidarias y misericordiosas

vivessiliaMons. Joan E. Vives      Con la Jornada de ayuno voluntario del viernes y la colecta de este domingo en todas las parroquias de la Diócesis, se abre la Campaña de Manos Unidas de este año, que es el «Año de la misericordia», y después iremos teniendo otras actuaciones durante todo este 2016. Manos Unidas de nuevo llama a la puerta de nuestros corazones para que los abramos a la solidaridad efectiva con los hermanos que pasan hambre, para que practiquemos las obras de misericordia: «dar de comer y de beber» a los que pasan hambre y sed. Un hambre y una sed que no son sólo de comer y beber, y que debemos paliar sembrando proyectos de vida, tal como recalcan en el lema de la campaña de este año: «Plántale cara al hambre: siembra».

Más de medio siglo después de haber sido fundada esta institución de la Iglesia Católica (una ONG de desarrollo) por un grupo de mujeres valientes y audaces, como eco comprometido de la llamada del beato Papa Pablo VI a luchar contra el hambre, ayudando al desarrollo de los pueblos necesidades de toda la tierra, hay que seguir trabajando para acabar con todas las hambres del mundo. Lo hacen a través de programas, planes y proyectos de desarrollo integral, promovidos siempre por las mismas personas de los países más necesitados de América, Asia, África y Oceanía, con el objetivo de poner fin a esta lacra que afecta a casi 800 millones de personas. No se trata sólo de dar de comer. Convienen también y se promocionan unos programas de formación que permitan mejorar la educación -tanto escolar como profesional- de aquellos que más lo necesitan, y también a través de la construcción y rehabilitación de infraestructuras como escuelas, hospitales y pozos. Asimismo, con programas sociales que permiten fortalecer el papel de la mujer en sus comunidades.

Manos Unidas está formada por voluntarios, que trabajan con la ayuda de algunos técnicos, para apoyar a los pueblos más empobrecidos en su desarrollo y al mismo tiempo en la sensibilización de la población española y andorrana. Sus ingresos provienen, en un 87,1%, de fuentes privadas y en un 12,9% del sector público. Y de todo lo que recoge, utiliza el 86,6% en los proyectos de desarrollo, y sólo el 6,5% en administración y estructura, y un 6,9% en sensibilización, promoción y captación de recursos. Todo se pone al servicio de abrir caminos y tender puentes para mejorar las condiciones de vida del mayor número de personas vulnerables. Se trata de llegar a todos, hasta los lugares más remotos, porque hay que llegar a todos. Manos Unidas apoya cada año a más de 2,5 millones de personas de 60 países. Siempre convencidos de que el hambre se combate plantándole cara, sembrando proyectos de vida y esperanza en todas las dimensiones necesarias para el crecimiento de las personas y los pueblos.

Sin dejar de ayudar a los que tenemos cerca, sobre todo a través de Cáritas diocesana y parroquiales, también hay que ayudar a los que están lejos y que sufren endémicamente los problemas que se derivan de la pobreza y el hambre. Este año los proyectos que nuestra Diócesis ayudará están en África y América Latina. Sed generosos. «El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, solo porque es mi discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa» (Mt 10,42).

+ Joan E. Vives

Arzobispo de Urgell

Mons. Joan E. Vives
Acerca de Mons. Joan E. Vives 332 Articles
Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).