Día de la Infancia Misionera

HoyoLopezRamonMons. Ramón del Hoyo  Queridos sacerdotes, catequistas y profesores de religión:

El domingo, día 24 de enero, celebramos esta Jornada.

Leemos en el Decreto Ad gentes, del Concilio Vaticano II, -recociendo la importancia y actualidad para la Iglesia de las Obras Misionales Pontificias- que “son medios para infundir en los católicos, ya desde la infancia, el sentido verdaderamente universal y misionero y para estimular la recogida eficaz de ayudas a favor de todas las misiones, según las necesidades de cada una”[1].

Más importante que la recogida de ayudas[2], es, sobre todo, presentar e infundir en el corazón de los niñas y niñas el sentido misionero de los discípulos de Jesús. Incluso debemos, también los mayores, caer en la cuenta y recordar que la respuesta a esta vocación no se reduce a momentos aislados en el curso del año, sino que debe llegar a ser, en los cristianos, una preocupación constante en su vida.

No dejen de proponer este mensaje a los pequeños y adolescentes que acuden a las catequesis y clases de religión. Que escuchen también los demás fieles, durante las celebraciones litúrgicas del próximo domingo, esta inquietud eclesial, porque el Evangelio de Jesucristo no es un bien exclusivo de quien lo ha recibido, sino un don que se debe compartir, una Buena Noticia que se debe comunicar.

Continúa siendo urgente y necesaria la misión de evangelizar a la humanidad. ¡Qué claro tuvo esto san Pablo y tantos misioneros y misioneras de todos los tiempos, en la historia de nuestra Iglesia!

Cómo el amor de Cristo le llevó al Apóstol de las gentes a recorrer las calzadas y caminos del Imperio romano, y “a hacerse a todos para salvar a toda costa a algunos”[3],o a san Francisco Javier embarcarse para llevar la Buena Nueva del Evangelio al extremo oriente, otros al continente africano o a América. Hoy, como ayer, el mandato de Jesús[4] está siempre presente, también para los cristianos más pequeños.

Debemos hacérselo saber y rezar con ellos a Jesús, por los misioneros y misioneras, abrir incluso su interior a la generosidad, con una pequeña ayuda, la que sea, en este año especial de la misericordia.

¡Feliz Jornada misionera! Mi saludo especial para quienes son los primeros amigos de Jesús: niños, niñas y adolescentes cristianos de esta Iglesia. Que sean ya un poco misioneros entre sus amigos y amigas, en sus casas, catequesis y colegios. Conozco ya a algunos de estos misioneros y misioneras. Sé también que cada vez son más.

Con mi saludo agradecido en el Señor.

+ Ramón del Hoyo López

Obispo de Jaén

[1] Conc. Vaticano II, Decreto Ad gentes, 38.

[2] En nuestra Diócesis se destinarán a este fin las ofrendas-colectas de todas las Misas que se celebren en este Domingo, en los Arciprestazgos de ANDÚJAR, ARJONA, MARTOS-TORREDONJIMENO y ALCALÁ LA REAL, de forma obligatoria y, en las demás Parroquias e Iglesias, de forma voluntaria.

[3] Cf. 1 Cor 9, 22.

[4] “Id y haced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado” (Mt 28, 19-20).

Mons. Ramón del Hoyo
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Mons. Ramón del Hoyo nació el 4 de septiembre de 1940 en Arlanzón (Burgos). Cursó estudios en los Seminarios Menor y Mayor de Burgos, entre 1955 y 1963. Obtuvo la Licenciatura en Derecho Canónico en la Universidad Pontificia de Salamanca (1963-1965) y el Doctorado en la Pontificia Universidad Angelicum (1975-1977). Fue ordenado sacerdote para la archidiócesis de Burgos el 5 de septiembre de 1965. CARGOS PASTORALES Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la diócesis burgalesa. Comenzó como coadjutor de la parroquia de Santa María la Real y Antigua y Director espiritual de la Escuela media femenina “Caritas”, entre 1965 y 1968. Desde este último año y hasta 1974 fue Notario eclesiástico y Secretario del Tribunal Eclesiástico. Además, en el año 1972 fue nombrado Provisor-adjunto de la Curia de Burgos y en 1978 Provisor, cargo que desempeñó hasta 1996. También fue Vicario Judicial del Tribunal Eclesiástico Metropolitano desde el año 1978 y hasta 1993, cuando fue nombrado Vicario General y Canónigo y Presidente del Capítulo Catedral Metropolitano. Estos cargos los compaginó, desde 1977 y hasta su nombramiento episcopal, con la docencia en la Facultad de Teología del Norte de España, sede de Burgos, como profesor de Derecho Canónico. El 26 de junio de 1996 fue nombrado obispo de Cuenca y recibió la ordenación episcopal el 15 de septiembre del mismo año. El 19 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo de Jaén, diócesis de la que tomó posesión el 2 de julio de 2005. El papa Francisco acepta su renuncia al gobierno pastoral de esta diócesis el 9 de abril de 2016 y le nombra administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor,el 28 de mayo de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias, de la que fue presidente de 2005 a 2011. Ha sido miembro del Consejo de Economía desde 2012 a 2017. También fue miembro de la “Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia”, que se creó con el encargo de preparar la Declaración y la promoción de la figura del nuevo Doctor.