Pon un niño en tu mesa

eusebiohernandezobtarazonaMons. Eusebio Hernández     Queridos hermanos y amigos: El día 6 de enero, fiesta de la Epifanía, de los Reyes Magos, celebramos el día de nuestra querida misión de Cochabamba. Esta misión evoca en mí tantos recuerdos de los entrañables días que pasé con nuestros hermanos sacerdotes por aquellas tierras, D. Jesús Moreno y D. Francisco Sánchez. Como ya sabéis recientemente se han incorporados otros dos, D. Esteban-Mauricio Barahona Picado y D. César-Alejandro D’Arbelles Benavides

El día 26 de septiembre los ordenamos sacerdotes y después de unos días con sus familias se fueron voluntarios a trabajar pastoralmente en aquellas tierras. Toda la Diócesis está profundamente agradecida a los sacerdotes, que a lo largo del tiempo han dejado parte de sus vidas con las gentes de nuestra querida tierra de misión “ad gentes”. Actualmente son Jesús y Francisco los que comparten su ser y hacer, con gran cariño, con aquellos fieles. Las nuevas incorporaciones, Alejandro y Cesar, se han ofrecido generosamente a entregar sus primeros anhelos y desvelos sacerdotales-pastorales con aquella prolongación de nuestra diócesis de Tarazona en Cochabamba. Mil gracias queridos hermanos por vuestra generosidad y celo misionero.

En la reciente Plenaria de la Conferencia Episcopal que celebramos los obispos en Madrid, del 16 al 20 de noviembre, se habló en el transcurso de la misma de la necesidad de una mejor distribución del clero, del espíritu de colaboración que debería reinar entre los obispos y de la dimensión misionera de la Iglesia. Yo me atreví a hacer delante de todos los Obispos una alusión explícita a nuestra misión de Cochabamba. Les conté brevemente que atendemos a 60.000 fieles, que tenemos una parroquia (Santa Mónica), cinco capillas, tres colegios, dos guarderías, una casa de acogida para mujeres maltratadas, un instituto de formación profesional, un comedor en el que damos de desayunar, comer y merendar a más de 700 niños, etc. Al concluir vinieron varios obispos a felicitarme y preguntarme cómo lográbamos hacer tanto, siendo una Diócesis pequeña y pobre de medios. Les dije que, además de la disponibilidad de los sacerdotes y voluntarios laicos, se debía a la generosidad enorme de tantas familias que colaboran con el proyecto “PON UN NIÑO EN TU MESA”.

Este proyecto, como todos sabéis, está encauzado a invitar cada día a comer en vuestra casa a un niño de Cochabamba. Con vuestra aportación económica alimentamos a más de 700 niños desnutridos en nuestros colegios y guarderías. Sentáis en vuestras mesas a un pequeño y entrañable amigo invisible, que os sonríe y os da las gracias por comer un plato caliente todos los días. Sois los auténticos protagonistas de esta bonita historia de amor.

Por desgracia la crisis económica también ha influido en este proyecto. Llevamos algunos años en que se han reducido las aportaciones. Agradezco el sacrificio que han hecho tantas familias durante estos años, pero me gustaría, y así os lo manifiesto, que siguiésemos colaborando con este proyecto. Merece la pena. Tal vez suponga un pequeño sacrificio, pero la alegría que damos a tantos niños de aquellas tierras merecen este gesto de solidaridad a favor de esos niños, los preferidos de Jesús, los más pobres y necesitados. Sólo con vuestra ayuda podemos continuar manteniendo nuestros comedores y ver sonreír a los niños mientras dicen: “Qué rica está la comida”.

Con un abrazo lleno de gratitud, os saludo y bendigo.

+ Eusebio Hernández Sola, OAR

Obispo de Tarazona

Mons. Eusebio Hernández Sola
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Nació en Cárcar (Navarra) el 29 de julio de 1944. Sus padres, Ignacio (+ 1973) y Áurea. Es el mayor de cuatro hermanos. Ingresó en el seminario menor de la Orden de los Padres Agustinos Recoletos, en Lodosa, el 12 de septiembre de 1955. En 1958 pasó al colegio de Fuenterrabía donde completó los cursos de humanidades y los estudios filosóficos. A continuación (1963-1964) ingresó en el noviciado del convento de la orden en Monteagudo (Navarra), donde hizo la primera profesión el 30 de agosto de 1964, pasando posteriormente a Marcilla donde cursó los estudios teológicos (1964-68). Aquí hizo la profesión solemne (1967); fue ordenado diácono (1967) y presbítero el 7 de julio de 1968. Su primer oficio pastoral fue el de asistente en la Parroquia de "Santa Rita" de Madrid, comenzando al mismo tiempo sus estudios de Derecho Canónico en la Universidad de "Comillas", de la Compañía de Jesús. Al curso siguiente (1969) fue traslado a la residencia universitaria "Augustinus", que la orden tiene en aquella ciudad. Se le confió la misión de director espiritual de sus 160 universitarios, continuó sus estudios de derecho canónico, que concluyó con el doctorado en 1971, e inició los de Derecho en la universidad complutense de Madrid (1969-1974). Durante el curso 1974-75 hizo prácticas jurídicas en la universidad y en los tribunales de Madrid. El 3 de noviembre de 1975 inició su trabajo en la Congregación para los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica. Desde 1976 fue el director del departamento de la formación y animación de la vida religiosa, siendo el responsable de la elaboración y publicación de los documentos de la Congregación; además dirige una escuela bienal de teología y derecho de la vida consagrada. Desde 1995 es "capo ufficio" del mismo Dicasterio. Por razones de trabajo los Superiores de la Congregación le han confiado multitud de misiones en numerosos países del mundo. Ha participado en variados congresos de vida consagrada, de obispos y de pastoral vocacional. Durante este tiempo ha ejercido de asistente en el servicio pastoral de la orden en Roma. El día 29 de enero de 2011 fue publicado su nombramiento como Obispo de Tarazona y fue ordenado el 19 de marzo, fiesta de San José, en la Iglesia de Ntra. Sra. de Veruela.