Año Nuevo bajo el signo de la Misericordia

Mons. Julian LópezMons. Julián López    Queridos diocesanos:

Apenas hemos estrenado el nuevo año civil: 2016. Sin embargo, como se indicaba en antiguos documentos: “2016 del Nacimiento del Señor” (ab anno Domini), porque, aparte el error de cálculo de 5 ó 6 años del monje Dionisio el Exiguo, que fijó la fecha del nacimiento de Cristo el año 753 de la fundación de Roma desconociendo quizás otros datos, lo cierto es que en casi todo el mundo está vigente este calendario. Para los cristianos esto tiene una gran importancia, porque nos confirma en la alegría de la Navidad y nos recuerda también lo que proclama la liturgia de la Noche de Pascua: “Cristo ayer y hoy, principio y fin, alfa y omega. Suyo es el tiempo y la eternidad”. La Noche de Navidad es, en ese sentido, similar a la de Pascua. Por eso una de las más bellas antífonas navideñas dice: “Ha aparecido la bondad de Dios y su amor al hombre” (cf. Tit 3,4).

San Bernardo de Claraval (+1153), un monje amable e inteligente, gran predicador y devotísimo de la Santísima Virgen María, comentando la frase citada, decía que antes de que se hiciese patente la humanidad de Jesucristo, su bondad ya existía aunque todavía estaba oculta. El santo se basaba en que la bondad es un atributo de Dios: “Antes de que apareciese la humanidad de nuestro Salvador, su bondad se hallaba también oculta, aunque ésta ya existía, pues la misericordia del Señor es eterna”. En efecto, no podía ser de otra manera porque Dios es eterno y la revelación de su bondad y de su amor al hombre comenzó en un momento determinado, dentro ya del tiempo, categoría que pertenece a todas las criaturas, especialmente al hombre, el único ser creado que tiene noción de su propia existencia y, por tanto, del paso del tiempo. Pero lo más hermoso e importante del pensamiento de san Bernardo es que la bondad de Dios y su amor al hombre se manifestaron en la misericordia, por más que esta pertenece también a la eternidad, como dice el famoso estribillo de algunos salmos: “porque es eterna su misericordia” (Sal 118 [117],1ss.).

Toda la historia de la salvación está impregnada de este atributo divino, desde la creación hasta la que será la última manifestación de Cristo. Dice san Bernardo: Es como si Dios hubiera vaciado sobre la tierra un saco lleno de su misericordia; un saco que habría de desfondarse en la pasión, para que se derramara nuestro precio, oculto en él; un saco pequeño, pero lleno”. Desde las promesas cuando Dios hablaba por medio de los profetas hasta la consumación de la obra de la salvación, la misericordia divina se derrama sin medida como se puso de manifiesto precisamente en la pasión y muerte de Jesús, el Hijo de Dios, depositario y difusor de la misericordia del Padre, sin otra medida que la de su amor inmenso y eterno. Por eso, es importante, con ocasión del Jubileo de la Misericordia que celebremos y vivamos el año litúrgico, cada uno de sus tiempos, domingos, solemnidades y fiestas, en esta perspectiva de la misericordia de Dios ofrecida y otorgada por Jesucristo. No en vano el año litúrgico es como el desglose del misterio de Cristo que la Iglesia evoca, recuerda, predica, celebra, ofrece y actualiza no solo en la liturgia sino también en las demás realidades de vida eclesial y de los fieles: la catequesis, la educación, la práctica generosa de la caridad, el apostolado, la acción social, etc.

“Que deduzcan los hombres lo grande que es el cuidado que Dios tiene de ellos; que se enteren de lo que Dios piensa y siente sobre ellos”, termina diciendo san Bernardo. Estamos empezando un año más de nuestra vida, con el favor de Dios. Que sea para todos vosotros y para la humanidad un año fuertemente marcado por la misericordia de Dios, acogida y compartida diariamente, gozosamente. ¡Feliz Año 2016, Jubileo de la Misericordia!

+ Julián López,

Obispo de León

Mons. Julián López
Acerca de Mons. Julián López 166 Articles
Mons. D. Julián López Martín nace en Toro (Zamora) el 21 de abril de l945. Estudió en el Seminario Diocesano de Zamora y en el P. Instituto de San Anselmo de Roma, donde obtuvo el doctorado en Teología Litúrgica en 1975, como alumno del P. Colegio Español y del Centro Español de Estudios Eclesiásticos anexo a la Iglesia Nacional Española de Roma. Recibió la ordenación sacerdotal en Zamora el 30 de junio de 1.968. CARGOS PASTORALES Fue coadjutor de Villarín de Campos y cura ecónomo de Otero de Sariegos (1968-1970), coadjutor de la parroquia de Cristo Rey en Zamora (1973-1989) y, desde 1978, canónigo Prefecto de Sagrada Liturgia de la Catedral de Zamora y delegado diocesano de Pastoral Litúrgica, miembro del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores desde 1984. Ha sido también consiliario diocesano del Movimiento Familiar Cristiano (1976-1986) y consiliario de la Zona Noroeste de este Movimiento (1980-1983). Profesor de Religión en el Instituto "Claudio Moyano" (1975-1976) y en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado en Zamora (1981-1983). Ha sido director del Centro Teológico Diocesano "San Ildefonso" y de la Cátedra "Juan Pablo II" (1984-1992); delegado diocesano para el IV Centenario de la Muerte de Santa Teresa de Jesús (1980-1982); Año de la Redención (1983-1984); Año Mariano Universal (1987-1988); V Centenario (1992) y Congreso Eucarístico de Sevilla (1993). Profesor de Liturgia y Sacramentos de la Universidad Pontificia de Salamanca (1975-1981 y 1988-1994), ha sido también Presidente de la Asociación Española de Profesores de Liturgia (1992-1995), habiendo impartido clases en las Facultades de Teología de Burgos (1977-1988) y de Barcelona (1984-1989). El 15 de julio de 1994 fue nombrado Obispo de Ciudad Rodrigo por el Papa Juan Pablo II, tomando posesión el 25 de agosto del mismo año. Cargo que desempeñó hasta su nombramiento como Obispo de León el día 19 de marzo de 2002, tomando posesión el 28 de abril. El 6 de julio de 2010 Benedicto XVI le nombró miembro de la congregación para el Culto Divino de la Santa Sede. En la CEE ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 1996 a 1999. De 1993 a 2002 formó parte de la Comisión de Liturgia y desde 2002 a 2011 fue Presidente de dicha Comisión. Desde 2011 es miembro de ella