Navidad: El regalo de Jesús

jesus_murguiMons. Jesús Murgui       “Porque tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en Él no perezca, sino que tenga vida eterna” (Jn 3,16)

Hace unos días, exactamente en la solemnidad de la Inmaculada, el Papa Francisco abría la Puerta de la Misericordia, para adentrarnos en el Jubileo Extraordinario a todos nosotros y a la Humanidad en que vivimos. Posteriormente, en el tercer domingo de Adviento, inaugurábamos el Año Santo para nuestra Iglesia diocesana de Orihuela – Alicante, rezando para que venga a ser una profunda experiencia de gracia y de renovación.

Hace unos días, exactamente en la solemnidad de la Inmaculada, el Papa Francisco abría la Puerta de la Misericordia, para adentrarnos en el Jubileo Extraordinario a todos nosotros y a la Humanidad en que vivimos. Posteriormente, en el tercer domingo de Adviento, inaugurábamos el Año Santo para nuestra Iglesia diocesana de Orihuela – Alicante, rezando para que venga a ser una profunda experiencia de gracia y de renovación.

Efectivamente el Santo Padre así nos lo recuerda: “Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre… En la “plenitud del tiempo” (Gal 4,4) cuando todo estaba dispuesto según su plan de Salvación, El envió a su Hijo nacido de la Virgen María para revelarnos de manera definitiva su amor” (Papa Francisco, Misericordiae Vultus, 1).

Navidad es la puerta de la venida de Dios a los hombres para que nosotros nos acerquemos a Dios. Allí, en su nacimiento en Belén de Judá, fue reconocido por los humildes pastores, que escucharon la voz de los ángeles, y por aquellos Magos que siguieron la estrella que les condujo hasta Él.

En estos días de Navidad, que vamos a celebrar con fe, acerquémonos a Él, volvamos a descubrir todo el amor que manifiesta al venir a nuestro mundo, y, sobre todo, al venir en la sencillez en que quiso mostrarse.

Tengamos presentes a cuantos sufren, al contemplar las vicisitudes que el mismo Jesús, junto a María, su madre, y san José, tuvieron que padecer entorno a su nacimiento en Belén, así como, poco después tuvieron que huir a Egipto para salvar la vida del Niño, y vivir allí como refugiados hasta que fue posible volver a su tierra e instalarse en Nazaret.

Contemplemos como elocuente misterio de la vida de Jesús sus muchos años de vida oculta en Nazaret; valoremos todo lo que enseña ese tiempo, que es de crecimiento y de encarnación en la vida, la fe y el saber de su pueblo.

Demos gracias al Padre por las lecciones de humildad y amor que nos ofrece en la Sagrada Familia, porque quiso que su Hijo hecho hombre naciera, creciera y se educara en el seno de una familia. Sin duda escuela de humanidad y ámbito de inserción con su gente, en todos los aspectos.

En estos inicios del Año de la Misericordia, contemplemos la Navidad del Señor como puerta por la que entró a raudales el amor de Dios en la tierra. Bendigámosle por cuanto nos enseña Jesús, ya desde la cuna; bendigamos que creciera en una familia. Que todo ello nos haga pedir por cuantos estamos necesitados de las lecciones que nos ofrece la infancia de Jesús, para que, implicados en las fiestas de estos días, no dejemos de aprenderlas.

Feliz y Santa Navidad

+ Jesús Murgui Soriano

Obispo de Orihuela-Alicante

Mons. Jesús Murgui Soriano
Acerca de Mons. Jesús Murgui Soriano 150 Articles
Mons. D. Jesús Murgui Soriano nace en Valencia el 17 de abril de 1946. Recibió la ordenación sacerdotal el 21 de septiembre de 1969 y obispo desde el 11 de mayo de 1996. Estudió en el Seminario Metroplitano de Moncada (Valencia) y está licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca y doctorado en esta misma materia por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. CARGOS PASTORALES Fue coadjutor entre 1969 y 1973 y párroco, en distintas parroquias de la archidiócesis de Valencia, entre 1973 y 1993, año en que es nombrado Vicario Episcopal. Fue Consiliario diocesano del Movimiento Junior entre 1973 y 1979 y Consiliario diocesano de jóvenes de Acción Católica de 1975 a 1979. Fue nombrado Obispo auxiliar de Valencia el 25 de marzo de 1996, recibiendo la ordenación episcopal el 11 de mayo de ese mismo año. Entre diciembre de 1999 y abril de 2001 fue Administrador Apostólico de Menorca. El 29 de diciembre de 2003 fue nombrado Obispo de Mallorca, sede de la que tomó posesión el 21 de febrero de 2004. El 27 de julio de 2012 se hizo público su nombramiento como Obispo de Orihuela-Alicante. El sábado 29 de septiembre de 2012, tomó posesión de la nueva diócesis. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Liturgia desde marzo de 2017. Cargo que desempeña desde el año 2005. Anteriormente, ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral desde 1996 a 1999 y de la Comisión Episcopal del Clero desde 1999 a 2005.