“Misericordiosos como el Padre”

Mons. José VilaplanaMons. José Vilaplana       Queridos hermanos y hermanas:

“Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre” (MV, 1). Con estas palabras comienza el Santo Padre su bula Misericordiae Vultus, por la que convoca el Jubileo extraordinario de la Misericordia. El día de la Inmaculada nuestro querido Papa Francisco abrirá la Puerta de la Misericordia en la Basílica de San Pedro. El domingo día 13, tercero de Adviento, abriremos también en nuestra Iglesia Catedral la Puerta de la Misericordia. Iniciaremos así un Año Jubilar que nos invita a todos a celebrar con alegría la bondad entrañable de nuestro Dios, que nos muestra su amor compasivo y nos abraza, como el padre de la parábola, cambiando los andrajos de nuestras miserias con el traje festivo de hijos (Cf. Lc 15, 22) con su bondad y su misericordia. “Como un padre siente ternura por sus hijos, siente el Señor ternura por los que le temen” (Salmo 103, 13).

Os animo, pues, a vivir este acontecimiento de gracia tomando conciencia de la misericordia de Dios para con cada uno de nosotros.

Este jubileo, además, nos ayudará a redescubrir que, si de verdad acogemos el perdón y la compasión de Dios para nosotros, también debemos mostrar esta misma actitud para con los demás; porque como dice Jesús: “si perdonáis a los hombres sus ofensas, también os perdonará vuestro Padre celestial” (Mt 6, 14). Y también nos dice el Señor: “Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso” (Lc 6, 36). Con estas palabras nos indica que si somos hijos de Dios debemos comportarnos como Él lo hace con nosotros: todo un programa de vida.

Para ayudaros a celebrar con fruto este Jubileo os propongo estas orientaciones:

1º.- Pido a los sacerdotes que cuiden especialmente la celebración del sacramento de la Penitencia, ofreciendo a los fieles unos horarios generosos y lugares apropiados para su celebración. En todas las parroquias y santuarios deben estar visibles los horarios. Los viernes deben ofrecerse tiempos apropiados para que puedan acceder también al sacramento las personas que por su horario de trabajo tengan dificultad.

2.- Especialmente, en el tiempo de Cuaresma, se ofrecerán catequesis y charlas sobre la misericordia de Dios, sobre el sacramento del Perdón y sobre las obras de misericordia.

3.- Exhorto a todas las familias que están enemistadas, busquen, con la gracia de Dios y la ayuda de algunas personas que puedan mediar, la reconciliación y la recuperación de la armonía familiar y la paz.

4.- Invito a todas las parroquias a recordar las obras de misericordia corporales y espirituales, ofreciendo sugerencias e iniciativas pastorales para su práctica.

5.- Como signo de este Año Jubilar os invito a revitalizar nuestro Signo de Cuaresma, que estará destinado a la Casa de Acogida “Santa María”, de Huelva, donde ejercemos prácticamente todas las obras de misericordia: dar de comer, beber, vestir, acoger… ¿Por qué no intentar ofrecer algunas privaciones, durante la Cuaresma, en favor de los que ni siquiera tienen un techo?

6.- Os invito también a peregrinar a la Catedral, entrando por la Puerta de la Misericordia, preparándoos bien con el sacramento de la Penitencia, recibido con verdadero espíritu de conversión, con la celebración de la Eucaristía, con la profesión de fe y la oración por las intenciones del Papa. Así se podrá obtener la indulgencia plenaria concedida por el Santo Padre. Podéis peregrinar con vuestras parroquias o arciprestazgos, que os darán los oportunas indicaciones, y también con vuestros grupos cristianos, en familia o particularmente. Durante todo el año la Catedral estará abierta y ofrecerá la posibilidad de confesaros. Tened en cuenta que el Jubileo puede aplicarse también por los difuntos. Los enfermos e impedidos podrán obtener las gracias del Jubileo sin necesidad de ir a la Catedral, cumpliendo los demás requisitos y uniendo sus dolores a Cristo con espíritu de penitencia.

Espero que el Año de la Misericordia produzca abundantes frutos entre nosotros; es una magnífica oportunidad para renovar nuestra vida cristiana. Atentos a las palabras y a los signos del Papa Francisco, procuraremos reflejarlos también en nuestra Diócesis.

Que María, Madre de Misericordia, nos ayude a reconocer, como Ella, que el nombre de Dios “es santo y su misericordia llega sus fieles de generación en generación” (Lc 1, 49-50).

Os bendigo con todo afecto.

✠ José Vilaplana Blasco

Obispo de Huelva

Mons. José Vilaplana Blasco
Acerca de Mons. José Vilaplana Blasco 30 Artículos
Nació en Benimarfull, provincia de Alicante y archidiócesis de Valencia, el 5 de diciembre de 1944. Cursó estudios eclesiásticos en el seminario metropolitano de Valencia, recibiendo la ordenación sacerdotal el 25 de mayo de 1972. Durante el curso 1980-1981 realizó estudios de Teología Espiritual en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Tras su ordenación sacerdotal desarrolló su ministerio, de 1972 a 1974, como coadjutor en la parroquia Cristo Rey de Gandía (Valencia). Desde ese año y hasta 1980 fue Rector del Seminario menor de Játiva y Responsable del Instituto de BUP de la misma población. Fue Vicario Episcopal de la zona de Alcoy-Onteniente y párroco de Penáguilla, Benifallim y Alcolecha entre 1981 y 1984. En 1984 fue párroco de San Mauro y San Francisco en Alcoy (Alicante). El 20 de noviembre de 1984 fue nombrado obispo auxiliar de Valencia y recibió la ordenación episcopal el 27 de diciembre de ese mismo año. El 23 de agosto de 1991 fue trasladado a la sede episcopal de Santander. En la Conferencia Episcopal Española es el Presidente de la Comisión Episcopal del Clero. Con fecha 17 de julio de 2006, fue nombrado por S.S. el Papa, Benedicto XVI, Obispo de Huelva, sede de la que toma posesión el día 23 de septiembre de 2006.