La luz de la paz de Belén en la Diócesis de Teruel y Albarracín

Mons. Carlos EscribanoMons. Carlos Escribano         Este fin de semana, tercero de Adviento, está cargado de acontecimientos eclesiales en Teruel que trascienden el ámbito de nuestra diócesis. El sábado 12: la apertura de la puerta de Santa en la Catedral para vivir el Jubileo extraordinario de la Misericordia, convocado por el Papa Francisco para la Iglesia Universal. El domingo 13: la entrega de la Luz de la Paz, traída desde la gruta donde nació Jesús en Belén, para todas las diócesis de España.

Este segundo acto, que acontecerá el domingo, es una preciosa iniciativa que pusieron en marcha hace ya algunos años los Scouts de Austria y que se ha convertido en una entrañable costumbre que se repite todos los años en el mes de diciembre en Europa y en el mundo. Hace algunos años que en Teruel la recibimos cerca de las fechas navideñas, pues nos la portan hasta aquí los Scouts Católicos de Aragón. Muchos de vosotros la habéis acogido ya en vuestros hogares en el acto de entrega que se ha venido celebrando en nuestra ciudad en los últimos años. En esta ocasión el reparto de la Luz se hará en la Iglesia de los Santos Mártires a las 5 de la tarde. Agradecemos a los Padres Franciscanos su generosa colaboración para la organización de este evento.

El reparto de la Luz de la Paz de Belén, este año, va a tener un significado especial por varios motivos: en primer lugar porque estamos celebrando el Año de la Misericordia. Acogemos esta Luz de la Paz, que viene desde la misma gruta de Belén, que nos recuerda el nacimiento de Jesús junto a María y José. La Encarnación y la Navidad tienen un especial significado al considerar el don la Misericordia de Dios para toda la humanidad. La Misericordia divina, que se anuncia desde antiguo en la Sagrada Escritura, se hace carne en Jesucristo, haciendo presente a través de sus obras y palabras la Misericordia de Dios en la vida de los hombres. El acoger esta luz en nuestras casas nos puede ayudar a vivir de un modo especial la Navidad del año de la Misericordia.

En segundo lugar, por tener la oportunidad, nuestra ciudad y nuestra diócesis, de ser las elegidas para repartir la luz de Belén a las demás diócesis españolas. Esta ocasión hay que agradecerla al Movimiento Scout Católico (MSC) que, a pesar de no haber en nuestra diócesis ningún grupo scout, nos han concedido este gozoso privilegio en este Adviento de la Misericordia.

También es especial, por la participación de nuestros jóvenes que de algún modo hacen de anfitriones de todos los scouts que nos van a acompañar no solo el domingo, sino todo el fin de semana. Se hospedarán en nuestro Colegio diocesano, “Las Viñas”, que los acoge con alegría. A la vez, como sabéis, tres jóvenes turolenses van a tener la oportunidad de viajar hasta  Viena, acompañados por otros jóvenes scouts, para buscar la Luz de la Paz y traerla a España. Es una ocasión única que agradece nuestra comunidad diocesana que mira con confianza la fuerza evangelizadora de nuestros jóvenes: nos traen la luz desde Belén, la luz de Cristo, para que se convierta de verdad, en “luz para mí sendero”, como dice el lema de la ceremonia del reparto de la luz. Son ellos también los que ha preparado los actos posteriores a la ceremonia de reparto y que se desarrollaran en la Plaza del Torico, con la colaboración de Caritas diocesana y Manos Unidas. Van a ser seguro un momento de singular belleza y emoción en el que se ha puesto mucho trabajo e ilusión y que tendrá también una dimensión solidaria.

Os invito a acoger la Luz de la Paz de Belén en vuestros hogares. Sería un precioso signo que estuviese en los belenes de vuestros hogares en estas navidades. Y también que ocupase un lugar destacado en la cena de Nochebuena o en vuestros encuentros familiares navideños, a modo de una caricia que el Niño Jesús trae a nuestras familias para convertirse en luz para nuestro camino de la vida. ¡Os esperamos!

   + Carlos Escribano Subías,
Obispo de Teruel y de Albarracín

Mons. Carlos Escribano Subías
Acerca de Mons. Carlos Escribano Subías 175 Artículos
Monseñor Carlos Manuel Escribano Subías nació el 15 de agosto de 1964 en Carballo (La Coruña), donde residían sus padres por motivos de trabajo. Su infancia y juventud transcurrieron en Monzón (Huesca). Diplomado en Ciencias Empresariales, trabajó varios años en empresas de Monzón. Más tarde fue seminarista de la diócesis de Lérida -a la que perteneció Monzón hasta 1995-, y fue enviado por su obispo al Seminario Internacional Bidasoa (Pamplona). Posteriormente, obtuvo la Licenciatura en Teología Moral en la Universidad Gregoriana de Roma (1996). Ordenado sacerdote en Zaragoza el 14 de julio de 1996 por monseñor Elías Yanes, ha desempeñado su ministerio en las parroquias de Santa Engracia (como vicario parroquial, 1996-2000, y como párroco, 2008-2010) y del Sagrado Corazón de Jesús (2000-2008), en dicha ciudad. En la diócesis de Zaragoza ha ejercido de arcipreste del arciprestazgo de Santa Engracia (1998-2005) y Vicario Episcopal de la Vicaría I (2005-2010). Como tal ha sido miembro de los Consejos Pastoral y Presbiteral Diocesanos. Además, ha sido Consiliario del Movimiento Familiar Cristiano (2003-2010), de la Delegación Episcopal de Familia y Vida (2006-2010) y de la Asociación Católica de Propagandistas (2007-2010). Ha impartido clases de Teología Moral en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón desde el año 2005 y conferencias sobre Pastoral Familiar en diferentes lugares de España. Finalmente, ha formado parte del Patronato de la Universidad San Jorge (2006-2008) y de la Fundación San Valero (2008-2010). Benedicto XVI le nombró obispo de Teruel y de Albarracín el 20 de julio de 2010, sucediendo a monseñor José Manuel Lorca Planes, nombrado Obispo de Cartagena en julio de 2009. Ordenado como Obispo de Teruel y de Albarracín el 26 de septiembre de 2010 en la S. I. Catedral de Teruel.