Misericordiosos como el Padre

jimenezzamoravicenteMons. Vicente Jiménez       Queridos diocesanos:

El Papa Francisco, el pasado 13 de marzo de 2015, en el segundo aniversario de su elección como Sucesor de Pedro, anunció un Año Santo extraordinario, el primer Año Santo que no se celebra con una referencia temporal, sino para resaltar el rasgo de Dios Padre más evocado en el Antiguo y Nuevo Testamento: su Misericordia.

La Bula de promulgación y convocatoria del Jubileo Extraordinario de la Misericordia, Misericordiae vultus, (MV), publicada el 11 de abril de este año 2015, ha iluminado esta iniciativa del Santo Padre, proponiéndose como texto fundamental para reflexionar sobre el significado del Año Santo y para encontrar orientaciones pastorales para su aplicación. El texto completo de la Bula está disponible en la página oficial del Jubileo (www.im.va).

En las páginas densas de la Bula, que es una verdadera síntesis teológica sobre la misericordia, el Papa Francisco describe el camino del Jubileo. La misericordia no es una palabra abstracta; expresa más bien el rostro de Dios, la acción concreta y cotidiana de Jesús, y la forma a través de la cual se expresa de una manera convincente la credibilidad de la Iglesia.

En cuanto a la organización del Año Santo, es deseo expreso del Papa que se lleve a cabo principalmente en las Iglesias particulares (Diócesis), como un verdadero momento de renovación de la vida pastoral. En nuestra Diócesis de Zaragoza abriremos el Año Santo de la Misericordia, el domingo, 13 de diciembre, III domingo de Adviento, en la Catedral del Salvador (La Seo), a las cinco de la tarde en una solemne ceremonia, a la que todos los diocesanos estamos invitados.

Nuestro Plan Diocesano de Pastoral y el Jubileo de la Misericordia.

Providencialmente estrenamos nuestro Plan Diocesano de Pastoral 2015-2020, fruto de un trabajo de comunión y participación de todos, cuando el Papa ha convocado el Año de la Misericordia. Ambos acontecimientos eclesiales están llamados a fecundarse y complementarse entre nosotros.

 El Año de la Misericordia no es un duplicado que distraiga nuestra atención pastoral, sino una convergencia enriquecedora. No son dos realidades que se solapan, sino dos momentos eclesiales que se encuentran y complementan. El Señor nos hace una llamada urgente, aquí y ahora, a una conversión pastoral, que pasa por la renovación pastoral de nuestra Diócesis, y por una renovación personal y comunitaria.

 La conversión misionera de nuestra Iglesia de Zaragoza en salida encuentra un contexto adecuado en el Año Santo de la Misericordia: “Hay momentos en los que de un modo mucho más intenso estamos llamados a tener la mirada fija en la misericordia para poder ser también nosotros mismos signo eficaz del obrar del Padre. Por eso he anunciado un Jubileo Extraordinario de la Misericordia como tiempo propicio para la Iglesia, para que haga más fuerte y eficaz el testimonio de los creyentes” (MV 3).

Nuestra Iglesia de Zaragoza, en el Plan Diocesano de Pastoral 2015-2020, quiere optar por una Iglesia misericordiosa, servidora y pobre. Transcribo aquí algunos párrafos de nuestro Plan: “La misericordia cualifica la sacramentalidad eclesial. La Iglesia, podemos decir parafraseando a San Juan Pablo II, está llamada a ser transparencia viva del rostro misericordioso de Cristo, a poner compasión en el centro de su vida y de su actuación. Es la gran herencia de Jesús: “Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo” (Lc 6, 36). Mas, antes, hemos de rescatar la compasión y la misericordia de una concepción excesivamente sentimental y moralizante, para convertirla en el gran principio de actuación de la Iglesia que la impulsa a comprometerse con los más pobres en la construcción de un mundo más justo y mejor. Mientras los poderosos tienen en cuenta todo menos el sufrimiento del pueblo, la Iglesia está urgida a recuperar y patentizar su clamor. “La Iglesia, guiada por el Evangelio de la misericordia y por el amor al hombre, escucha el clamor por la justicia y quiere responder a él con todas sus fuerzas” (EG 188). “Vive un deseo inagotable de brindar misericordia, fruto de haber experimentado la infinita misericordia del Padre y su fuerza difusiva” (EG 24). El Papa habla de comunidades samaritanas, verdaderos hospitales de campaña, capaces de salir a las periferias del dolor para sanar las heridas, curar, dar calor… (Plan Diocesano de Pastoral 2015-2020, pág. 35).

La página web de nuestra Diócesis (www.archizaragoza.org) y la publicación semanalIglesia en Zaragoza ofrecerán también oportunas informaciones y sugerencias a lo largo de todo el Jubileo de la Misericordia.

Espero y deseo que vivamos el Jubileo Extraordinario de la Misericordia en sintonía y comunión con la Iglesia, siguiendo las orientaciones del Papa Francisco en la Bula de convocatoria Misericordiae vultus.

 Con mi afecto y bendición,

+ Vicente Jiménez Zamora
Arzobispo de Zaragoza

Mons. Vicente Jiménez Zamora
Acerca de Mons. Vicente Jiménez Zamora 232 Artículos
Mons. D. Vicente Jiménez Zamora nace en Ágreda (Soria) el 28 de enero de 1944. Fue ordenado sacerdote diocesano de Osma-Soria el 29 de junio de 1968. Es licenciado en Teología por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, en Teología Moral por la Pontificia Universidad Lateranense de Roma y en Filosofía por la Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino de Roma. CARGOS PASTORALES Su ministerio sacerdotal y episcopal está unido a su diócesis natal, en la que durante años impartió clases de Religión en Institutos Públicos y en la Escuela Universitaria de Enfermería, además fue profesor de Filosofía y de Teología en el Seminario Diocesano. También desempeñó los cargos de delegado diocesano del Clero (1982-1995); Vicario Episcopal de Pastoral (1988-1993); Vicario Episcopal para la aplicación del Sínodo (1998-2004) y Vicario General (2001-2004). Fue, desde 1990 hasta su nombramiento episcopal,abad-presidente del Cabildo de la Concatedral de Soria. El 12 de diciembre de 2003 fue elegido por el colegio de consultores administrador diocesano de Osma-Soria, sede de la que fue nombrado obispo el 21 de mayo de 2004. Ese mismo año, el 17 de julio, recibió la ordenación episcopal. El 27 de julio de 2007 fue nombrado Obispo de Santander y tomó posesión el 9 de septiembre de 2007. Desde el 21 de diciembre de 2014 es Arzobispo de Zaragoza, tras hacerse público el nombramiento el día 12 del mismo mes. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro del Comité Ejecutivo desde el 14 de marzo de 2017. Además, ha sido miembro de las Comisiones Episcopales para la Doctrina de la Fe (2007-2008) y Pastoral Social (2008-2011). Desde 2011 era presidente de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, tras ser reelegido para el cargo el 13 de marzo de 2014. El sábado 29 de marzo de 2014 la Santa Sede hizo público su nombramiento como miembro de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.