Se abre la Puerta de la Misericordia

Mons. Julian LópezMons. Julián López     Queridos diocesanos:

Con el domingo I de Adviento, el pasado día 29 de noviembre, hemos estrenado un nuevo año litúrgico consistente, como sabéis, en el sagrado recuerdo y celebración del misterio de Jesucristo y de su obra de salvación siguiendo la sabia pedagogía de la Iglesia que nos va guiando a través de la historia en la sucesión de los tiempos, de los domingos, de las fiestas y de otras conmemoraciones. Cada año litúrgico representa una nueva oportunidad de gracia y de salvación en nuestra vida y en el camino histórico de nuestra comunidad diocesana. La primera etapa del año litúrgico está marcada, pues, por la esperanza, la virtud característica del Adviento, con la mirada puesta en la renovada venida del Señor en su palabra, en la liturgia y en nuestro quehacer cotidiano, evocando su primera llegada hace más de dos mil años y sabiendo que volverá también al final de la historia para recoger el fruto de nuestra cooperación a su obra de salvación.

Pero esta vez el Adviento y, con él, todo el año litúrgico se hacen más vivos e intensos al inaugurarse, por deseo del Papa Francisco, el Año Jubilar de la Misericordia. Su convocatoria, fue anunciada el 13 de marzo pasado, en el segundo aniversario de la elección del actual obispo de Roma, durante la homilía de la celebración penitencial con la que el Santo Padre dio inicio a las 24 horas para el Señor a fin de promover en todo el mundo la celebración del sacramento de la Reconciliación. La referencia específica de este año jubilar ha sido tomada de la carta de San Pablo a los Efesios: “Dios rico en misericordia” (Ef 2, 4). Estas fueron las palabras del papa: Estamos viviendo el tiempo de la misericordia. Éste es el tiempo de la misericordia. Hay tanta necesidad hoy de misericordia, y es tan importante que todos los fieles la vivan y la lleven a los diversos ambientes sociales. ¡Adelante!”

El momento ha llegado. En la tarde del 13 de diciembre, domingo III de Adviento, como ya se ha dicho, nos reuniremos a las 5 de la tarde en la catedral para acudir en procesión penitencial hasta la Basílica de San Isidoro y abrir allí su «Puerta santa del Perdón», que solamente se abre en los años santos y que será para nosotros la simbólica “Puerta de la Misericordia” de este año, para que entremos alegres y confiados en el amor misericordioso de Dios. Pero quiero dejar claro que no es la puerta única que se puede atravesar. También nuestra Santa Iglesia Catedral y la Basílica de la Virgen del Camino son espacios privilegiados para realizar la peregrinación jubilar. El Papa ha dicho también que se obtiene la indulgencia practicando una o varias de las obras de misericordia corporales o espirituales. Los enfermos y personas impedidas no necesitan salir de casa para obtener la indulgencia. Lo decisivo, en todos los casos, es recibir debidamente los sacramentos de la Penitencia y de la Comunión.

Pero la puerta es un símbolo muy significativo: atravesarla supone dejar fuera el lastre de nuestras miserias y pecados y acogernos arrepentidos a la misericordia del Padre celestial que nos espera para volcar sobre nosotros su inmensa ternura y compasión. Por eso os invito a todos los que podáis, a participar en la celebración anunciada. El propio Santo Padre abrirá simbólicamente, ese mismo día, la puerta de la catedral de Roma, San Juan de Letrán, como abrirá también, el 8 de diciembre, L aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II, la de la Basílica de San Pedro.

Entremos, pues, queridos fieles, por esa puerta recordando que nuestro Redentor se presentó, él mismo, como la verdadera puerta para los que «somos su pueblo y ovejas de su rebaño» (Sal 99; cf. Jn 10,7). Vayamos jubilosos al encuentro del Señor. Nos anima también la Santísima Virgen María, Reina y Madre de Misericordia. A ella confío el fruto espiritual de este Año Santo.

+ Julián López,

Obispo de León

Mons. Julián López
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Mons. D. Julián López Martín nace en Toro (Zamora) el 21 de abril de l945. Estudió en el Seminario Diocesano de Zamora y en el P. Instituto de San Anselmo de Roma, donde obtuvo el doctorado en Teología Litúrgica en 1975, como alumno del P. Colegio Español y del Centro Español de Estudios Eclesiásticos anexo a la Iglesia Nacional Española de Roma. Recibió la ordenación sacerdotal en Zamora el 30 de junio de 1.968. CARGOS PASTORALES Fue coadjutor de Villarín de Campos y cura ecónomo de Otero de Sariegos (1968-1970), coadjutor de la parroquia de Cristo Rey en Zamora (1973-1989) y, desde 1978, canónigo Prefecto de Sagrada Liturgia de la Catedral de Zamora y delegado diocesano de Pastoral Litúrgica, miembro del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores desde 1984. Ha sido también consiliario diocesano del Movimiento Familiar Cristiano (1976-1986) y consiliario de la Zona Noroeste de este Movimiento (1980-1983). Profesor de Religión en el Instituto "Claudio Moyano" (1975-1976) y en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado en Zamora (1981-1983). Ha sido director del Centro Teológico Diocesano "San Ildefonso" y de la Cátedra "Juan Pablo II" (1984-1992); delegado diocesano para el IV Centenario de la Muerte de Santa Teresa de Jesús (1980-1982); Año de la Redención (1983-1984); Año Mariano Universal (1987-1988); V Centenario (1992) y Congreso Eucarístico de Sevilla (1993). Profesor de Liturgia y Sacramentos de la Universidad Pontificia de Salamanca (1975-1981 y 1988-1994), ha sido también Presidente de la Asociación Española de Profesores de Liturgia (1992-1995), habiendo impartido clases en las Facultades de Teología de Burgos (1977-1988) y de Barcelona (1984-1989). El 15 de julio de 1994 fue nombrado Obispo de Ciudad Rodrigo por el Papa Juan Pablo II, tomando posesión el 25 de agosto del mismo año. Cargo que desempeñó hasta su nombramiento como Obispo de León el día 19 de marzo de 2002, tomando posesión el 28 de abril. El 6 de julio de 2010 Benedicto XVI le nombró miembro de la congregación para el Culto Divino de la Santa Sede. En la CEE ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 1996 a 1999. De 1993 a 2002 formó parte de la Comisión de Liturgia y desde 2002 a 2011 fue Presidente de dicha Comisión. Desde 2011 es miembro de ella