Llega el Adviento

Mons Celso MorgaMons. Celso Morga       Queridos fieles,

Todos contamos el inicio del año el 1 de enero y el fin de año el 31 de diciembre. Pero hay muchas formas de orientarnos en la medida del tiempo como el año académico, de septiembre a junio, o el año litúrgico, que comienza este domingo.

El año litúrgico comienza con el Adviento, cuyo primer domingo se celebra hoy y que abarca cuatro domingos.

El Adviento es un tiempo en el que nos preparamos para la gran fiesta de Navidad, el nacimiento del Señor. De hecho el término procede del latín “adventus”, que significa venida, una venida que se produjo históricamente y que vivimos a diario en nuestra propia vida mientras esperamos la venida definitiva. Por ello estos días están marcados por la esperanza.

Decía Terencio, ya en el año 165 antes de Cristo, que somos hombres, personas humanas, y por ello nada de lo humano nos es ajeno (Homo sunt, humani nihil a me alienum puto). Recuerdo esa frase para advertir que los creyentes vivimos en este mundo y por ello no somos ajenos a la cultura que nos rodea. Esa cultura ha hecho suya la Navidad, pero la ha adaptado, alejándola de su sentido real a medida que la propia sociedad se ha ido descristianizando. Por ello los creyentes debemos pararnos y hacer un esfuerzo especial para allanar el camino al Señor que nace, de manera que cuando llegue encuentre nuestra vida cómoda para morar en nosotros en lugar de llena de ruidos y cosas materiales que nos separen de Él.

Este periodo de cuatro domingos tiene dos partes. La primera se prolonga hasta el 16 de diciembre y la liturgia tiene un marcado carácter escatológico, mirando al final de los tiempos, las lecturas se centran en la venida del Señor al fin del mundo. La segunda nos lleva hasta el 24 de diciembre y se centra más bien en la preparación del nacimiento de Cristo con lecturas en las que tiene un gran protagonismo el profeta Isaías, que comparte protagonismo con personajes como san Juan Bautista, el Precursor, y la Virgen María, Madre de Dios encarnado.

El nuevo tiempo litúrgico se evidencia incluso visualmente como en el color de las vestiduras del sacerdote, que serán moradas, o la corona de Adviento, que se coloca en muchos templos, la sobriedad a todos los niveles, desde los cantos hasta los adornos.

Este año el Adviento está marcado por el Año Jubilar de la Misericordia, anunciado por el papa Francisco el pasado 13 de marzo y que el propio Papa inaugurará en Roma el día 8 de diciembre, solemnidad de la Inmaculada Concepción, que tendrá un gran eco en la Iglesia Universal y, por supuesto, también en toda nuestra Archidiócesis.

Se inaugura este Jubileo cuando se cumplen 50 años de la clausura del Concilio Vaticano II, lo cual quiere ser un impulso a la Iglesia para continuar con esa gran renovación que supuso la celebración del Concilio.

+ Celso Morga

Arzobispo de Mérida-Badajoz

Mons. Celso Morga Iruzubieta
Acerca de Mons. Celso Morga Iruzubieta 54 Artículos
Mons. Celso Morga Iruzubieta nació en Huércanos, La Rioja, el 28 de enero de 1948. Completó sus estudios eclesiásticos en el Seminario diocesano de Logroño y fue ordenado sacerdote el 24 de junio de 1972. Posteriormente, cursó la licenciatura en Derecho Canónico en la Universidad de Navarra, donde obtuvo el Doctorado en 1978.morga_iruzubieta_celso Más tarde desarrolló su labor pastoral en diversas parroquias de La Rioja y fue vicario judicial adjunto del Tribunal Diocesano entre 1974 y 1980. Ese año se trasladó a Córdoba (Argentina) para impartir la docencia de Derecho Canónico en el Seminario Archidiocesano. También ejerció de juez en el Tribunal Eclesiástico y de capellán de un colegio religioso. A su regreso a España en 1984, le nombraron párroco de San Miguel, en Logroño, y en 1987 fue llamado a Roma para trabajar en la Congregación para el Clero, el dicasterio vaticano que se ocupa de los asuntos que se refieren a la vida y ministerio de 400.000 sacerdotes católicos en todo el mundo. Allí ha trabajado de jefe de Sección y, desde noviembre de 2009, de subsecretario, cargo que ha ocupado hasta su nombramiento de secretario y Arzobispo titular de Alba Marítima, siendo ordenado obispo por el Papa Benedicto XVI en la Basílica de San Pedro el día 5 de febrero de 2011. Además de su responsabilidad en la Curia Romana, Mons. Celso Morga ha desarrollado una intensa labor pastoral en diversas parroquias de la capital italiana, entre ellas la parroquia de los Santos Protomártires Romanos. Es autor de algunos libros de teología espiritual y ha publicado varios trabajos sobre la vida y el ministerio de los sacerdotes, en L’Osservatore Romano y otras revistas. En la Conferencia Episcopal Española es miembro, desde noviembre de 2014, de la Comisión Episcopal del Clero.