La puerta del Año Santo

Mons. Jaume PujolMons. Jaume Pujol       «Ya están pisando nuestros pies tus umbrales Jerusalén». ¡Con qué emoción debía recitar el pueblo judío desde la diáspora este salmo tan esperanzador! Pues así os invito yo hoy a que nos alegremos de que muy pronto estaremos en el umbral del Año Santo de la Misericordia dispuesto por el Papa Francisco para toda la Iglesia.

La puerta –la puerta santa– está cerca. Se abrirá el 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada Concepción, y 50 aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II, en la Basílica Vaticana, a continuación, en todas las basílicas, catedrales y lugares de culto dispuestos para ganar el jubileo.

En la misma solemnidad de la Inmaculada, celebraremos las Vísperas Solemnes en el Santuario de la Mare de Déu de Misericordia de Reus, este lugar santo tan entrañable dedicado desde antiguo a la misericordia divina que nos llega por intercesión de la Virgen María. En la Catedral de Tarragona el inicio se realizará  el domingo 13 de diciembre con un solemne pontifical.

La tradición de los Años Santos procede del judaísmo y fue incorporada por el cristianismo como signo de la misericordia de Dios, que se compadece de nuestros pecados. En el año 1300 de nuestra era, se estableció que hubiera uno cada siglo, pero en 1475 pareció a la Iglesia que la frecuencia debía ser mayor, uno cada 25 años, para que cada generación pudiera gozar de este año de gracia y perdón. Después, la frecuencia ha variado y el último fue el año 2000 proclamado por Juan Pablo II.

La apertura de las puertas santas tiene un significado evidente: se trata de una invitación a todas las personas de traspasar la puerta de la conversión, viendo en Jesús el rostro misericordioso del Padre. Es un jubileo que nos invita a frecuentar el sacramento de la reconciliación, que quizá tenemos un poco olvidado, y beneficiarnos así de la obra redentora de Jesucristo.

A la vez el Jubileo nos obliga a mirar a nuestro alrededor para descubrir el rostro doliente de tantos hermanos que necesitan ser curados en sus necesidades, o al menos ser escuchados para que no tengan que luchar en soledad. Nos invita a ver cómo vivimos las obras de misericordia, recordando que seremos juzgados en el amor.

Que sea un año en el que nos propongamos pedir perdón y, si fuera el caso, perdonar cualquier ofensa que alguien nos haya hecho. Invoquemos para ello a la Virgen, Madre de Misericordia en este año dedicado a la misericordia divina.

 

+ Jaume Pujol Bacells

Arzobispo de Tarragona y primado

Mons. Jaume Pujol
Acerca de Mons. Jaume Pujol 324 Artículos
Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.