Jubileo Extraordinario de la Misericordia «¡Déjate curar!» (2) Lc 15,11-32

Obispo Perez Pueyo - 02Mons. Ángel Pérez          El Señor, como vimos la semana pasada, ha logrado ‘descolocarnos’ una vez más. No nos va a pedir –según refiere Henri J.M. Nouwen evocando la parábola del «hijo pródigo»– que aceptemos ser buenos hijos o buenos hermanos. Nos va a hacer descubrir que nuestra verdadera vocación va a ser la de hacer de padre, esto es, acoger a cada hijo en casa sin pedirles explicaciones y sin pedirles nada a cambio. Un padre capaz de reclamar para sí la única autoridad posible, la compasión.

Pero, vayamos por partes, haciendo el proceso espiritual en tres tiempos

Llamado a ser hijo menor

El hijo menor había ido de un sitio a otro, había conocido gente de todo tipo. Era descarado, autosuficiente, manirroto, sensual, arrogante…; hambriento de fama y adulación; aficionado a costumbres extravagantes… pero al final se vio sin hogar y vacío. Aquel hijo perdido puedo ser yo mismo. Y mi mayor deseo, tal vez pueda ser volver a casa y ser abrazado por el Padre.

¡Toda la gloria que consiguió era gloria vana! La ruina interior que tan hermosa nos parece, lo es por la compasión que despierta. ¡‘Muérete’! es realmente la petición que el hijo le hace a su padre. No puede esperar ya más. Le reclama lo que todavía no le pertenece. Y el Padre se lo da. ¡Dios nunca fuerza!

La marcha del hijo menor es un acto realmente ofensivo. Supone la ruptura con la tradición (‘marchó a un país lejano’). Supone un corte drástico con la forma de vivir, de pensar, de actuar. Es realmente una traición con los valores de la familia. Dejar el hogar es más que ir a otro lugar, es negar de dónde soy y a quién pertenezco. Dejar el hogar es vivir como si no tuviera casa. El hogar es el centro de mi ser, allí donde puedo oír la voz que dice: «Tú eres mi hijo amado, en quien me complazco»

El hijo menor se ha marchado de casa, mendigando amor, dejando en ella el AMOR. Ha abandonado el hogar, ha huido de las manos benditas y ha corrido hacia lugares lejanos. Esta es la gran tragedia de tantas vidas. Nos hemos vuelto sordos a la voz que nos susurraba «tú eres mi hijo amado»

La historia, que es maestra de la vida, nos enseña cómo el amor del mundo siempre es efímero, condicional. Tarde o temprano uno descubre esta gran verdad: ¡Estoy solo! ¡ A quién voy a engañar ! ¡A quién puedo demostrarle lo que realmente creía valer cuando son tantos los miedos que tengo… ! Miedo a no gustar, a que me censuren, a que me dejen de lado, a que no me tengan en cuenta, a que me persigan, a que me maten…! Y trato de inventarme estrategias nuevas para defenderme y asegurarme el amor que creo que necesito y merezco. ¡A quién le importo! Esta es la pregunta fatídica.

Se da cuenta hasta dónde llega el amor humano y abre los ojos. El hijo vuelve sin nada: dinero, salud, honor dignidad, reputación… lo ha despilfarrado todo. ¡Víctima del sistema! El amor que buscabas… lo tenías en casa

El camino de regreso es largo y difícil… Todavía su arrepentimiento es interesado… No ha descubierto cómo es su padre, que le va a devolver la dignidad de hijo.

La conversión es la forma de vivir la segunda inocencia. Ahora entiendo lo que significa «volver a nacer de nuevo» La inocencia del que hace opciones serias y maduras.

Llegados a este punto, es necesario dar un pasito más… que nos permita una nueva lectura, una nueva mirada, que nos permita adentrarnos en el MISTERIO.

Jesús, es el nuevo hijo pródigo… ¿No es acaso el joven destrozado, arrodillado ante su padre el ‘cordero de Dios que quita el pecado del mundo’ (Jn 1, 29) ¿Acaso no es aquél que, ‘siendo de condición divina, no consideró como presa codiciable el ser igual a Dios. Al contrario, se despojó de su grandeza, tomó la condición de esclavo y se hizo semejante a los hombres’ (Flp 2, 6-7)?

Voy descubriendo que mi condición de hijo y la condición de hijo de Jesús son uno, que mi regreso y el regreso de Jesús son uno, que mi casa y la casa de Jesús son una. No hay otro camino hacia Dios que no sea el camino que Jesús recorrió.

Cuando miro la historia del hijo pródigo con los ojos de la fe, el «regreso» del pródigo se convierte en el regreso del Hijo de Dios que reúne a todo el mundo en sí mismo y les conduce a la casa de su Padre celestial (Jn 12,32).

En Jesús, la humanidad entera regresa a casa.

Con mi afecto y mi bendición.

+ Ángel Pérez Pueyo

Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Ángel Pérez Pueyo
Acerca de Mons. Ángel Pérez Pueyo 110 Artículos
- Mons. Ángel Javier Pérez Pueyo, natural de Ejea de los Caballeros (Zaragoza), nace el 18 de agosto de 1956. Es el segundo hijo del matrimonio (+) Rodrigo Pérez Fuertes (1.III. 1924 – 1.III.2012) y (+) Carmen Pueyo (21.II.1929 – 19.IV-2005). Su hermana, (+) Mª Concepción (19.V.1954 – 27.VII.1998), se queda paralítica cuando tenía catorce meses como consecuencia de una poliomielitis aguda. - A los 10 años de edad ingresa en el Seminario Metropolitano de Zaragoza. De 1966 a 1971 cursa sus estudios de bachillerato en el Seminario Menor. En 1972 pasa al Seminario Mayor donde estudia COU y como es demasiado joven para iniciar los Estudios Eclesiásticos los formadores le recomiendan que inicie la Etapa Introductoria y estudie Magisterio en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de Educación General Básica “Virgen del Pilar” que se hallaba ubicada en el mismo edificio del Seminario. En 1974 inicia sus Estudios Eclesiásticos en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). - En 1977 va a Salamanca al Aspirantado “Maestro Ávila”, ¾casa de formación que los Sacerdotes Operarios tienen en España¾, donde cursa los tres últimos años de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Posteriormente realiza estudios de licenciatura en Filosofía y Ciencias de la Educación en la Universidad Civil de Salamanca. - A los 23 años, el día 19 de marzo de 1980, es ordenado sacerdote por Mons. Antonio Vilaplana Molina en Plasencia (Cáceres) donde había sido enviado por los Superiores de la Hermandad para realizar la Etapa de Pastoral como formador y profesor en el Seminario Menor de dicha Diócesis. - Al finalizar el curso 1979/80 es destinado al Seminario de Tarragona. Desde 1980 a 1985 desempeña su labor formativa en el Seminario Menor como responsable de los seminaristas y como tutor y profesor del Colegio-Seminario. - En 1985 es nombrado Rector del Aspirantado Menor de Salamanca. Colabora como profesor y tutor en el Colegio “Maestro Ávila” impulsando el trabajo de pastoral juvenil y vocacional con los alumnos y profesores del mismo colegio. - En julio de 1990, en la XVIII Asamblea General, es elegido miembro del Consejo Central y se le responsabiliza de la Coordinación Pastoral de la Hermandad. Durante este tiempo coordina la preparación y dirección de los Cursos para Formadores de Seminarios que se impartieron en Buenos Aires (Argentina), en Caracas (Venezuela), en Lima (Perú); colaboró en el diseño del Curso para Formadores de Seminarios organizado por la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española que se viene celebrando durante el verano en Santander; y colabora como profesor en el Curso para Formadores de Seminarios de lengua española-portuguesa, organizado por la Congregación para la Educación Católica, que se imparte en el Pontificio Colegio Español de San José y en el que participan formadores de diferentes países Lati­noamericanos. En 1994 participa en Itaicí (Brasil) en el I Congreso Continental Latinoame­ricano de Vocaciones. - En julio de 1996, en la XIX Asamblea General es elegido Director General de la Hermandad de Sacerdotes Operarios hasta el año 2002. En 1997 participa en el Congreso sobre secularidad del presbítero diocesano organizado por la Comisión Episcopal del Clero de la Conferencia Episcopal Española. – En julio de 2002, en la XX Asamblea General, celebrada en el Pontificio Colegio Español de San José de Roma (Italia) es reelegido por mayoría absoluta en primera votación. −El pasado 22 de mayo de 2008 la Hermandad ha recibido de la Santa Sede la aprobación como Asociación Sacerdotal de Derecho Pontificio, tal como soñó desde el comienzo Mosén Sol. Y en julio de 2008, por coincidir con el 125 aniversario de la Fundación de la Hermandad y el I Centenario de la muerte del Beato Manuel Domingo y Sol, se celebrará en Tortosa la XXI Asamblea General. – En septiembre de 2008, al concluir su mandato como Director General, es nombrado Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. – El 2 de agosto de 2013 es nombrado Rector del Pontificio Colegio Español de San José en Roma por la Congregación del Clero. – El 27 de diciembre de 2014 es nombrado por el Papa Francisco Obispo de Barbastro-Monzón.